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Celebración de la Palabra: ¡Dios nos creó para la armonía!

Ofrecemos un esquema para realizar una celebración familiar o grupal, sin la presencia del presbítero, para el…

ORDINARIO X

Luchar contra el mal y encontrar el equilibrio… un trabajo de cada día

Nota litúrgica: Estas líneas podrían ser meditadas con antelación por quien guiará la celebración y pueden inspirar sus comentarios e intervenciones durante la misma.

IDEAS PARA EL CELEBRANTE/GUÍA:

Las lecturas de hoy nos invitan a reflexionar en la presencia del mal en el mundo y en nosotros y nos dan pistas para vencerlo como lo hizo nuestro maestro…

Cuando vemos que el mal triunfa a nuestro alrededor, ¿miramos también al mal en nosotros mismos, asumimos – sin excusas y sin culpar a otros – nuestra responsabilidad y pedimos perdón?  ¿Reconocemos la parte de responsabilidad, al menos la omisión, que tenemos y hacemos propósitos de conversión?

Frecuentemente el mal nos deja perplejos: ¿Por qué herí a esta persona que amo si, supuestamente, no era esa mi intención?  ¿Por qué hay familias que se pelean y naciones que están en guerra?  ¿Por qué hay gente que se niega a perdonarse y perdonar?  ¿Por qué hay maldad en nuestro interior y a nuestro alrededor?

Tenemos que reconocer humildemente que el pecado nos gana muchas veces y despertar en nosotros el deseo de hacer algo al respecto… Sólo entonces podremos pedir la ayuda de Dios para erradicar el pecado en nosotros y en nuestro entorno…  La principal ayuda que Dios ya nos ha dado es el ejemplo de su Hijo Jesús…

Sabemos que Jesús venció los poderes del mal, incluida la muerte.  En él encontramos perdón, vida, paz y un modelo para no dejarnos arrastrar por el mal…

En esta celebración nos unimos, como la nueva familia de Jesús, alrededor de su palabra y en ella aprendemos su libertad absoluta para no conformarnos a los moldes e inercias que la sociedad nos impone.

GUIA: EN EL NOMBRE DEL PADRE, Y DEL HIJO, Y DEL ESPÍRITU SANTO.

Todos: AMÉN.

GUIA: Nosotros creemos y proclamamos que “quien resucitó al Señor Jesús también nos resucitará por él” y nos colocará a su lado.

Este mismo Jesús esté con ustedes. 

Todos: Y con tu Espíritu.

GUIA: Con humildad, en silencio, reconozcamos que participamos en el pecado y que no luchamos decididamente contra el mal ni promovemos el bien contracorriente… Pidamos perdón al Señor.  (Pausa)

•        Señor Jesús, tú cargaste con nuestros pecados.  Sin embargo, nosotros con frecuencia echamos la culpa a otros por los pecados que hemos cometido: Señor, ten piedad.

•        Cristo Jesús, tú has pagado por nuestros pecados.  Sin embargo, nosotros a veces rechazamos compensar por el mal que hemos hecho: Cristo, ten piedad.

•        Señor Jesús, tú nos elevas desde nuestro pecado.  Te pedimos que dispongas nuestros corazones para levantarnos unos a otros por medio del perdón mutuo: Señor, ten piedad.

GUÍA: Padre, sé misericordioso con nosotros, perdónanos y, una vez más, sánanos y renuévanos.  Y, cuando llegue nuestra hora, llévanos a la vida eterna.  Por Jesucristo, nuestro Señor.

TODOS: Amén.

GUIA: Padre nuestro, en nosotros y en nuestro entorno experimentamos la lucha entre el bien y el mal.

Haznos reconocer el mal que hemos hecho, aumenta nuestra fe en tu misericordia y haznos experimentar la alegría de tu perdón.

Danos docilidad a tu Espíritu, para que nos levantemos nuevamente, recobremos la libertad y ayudemos a nuestros hermanaos a superar también sus limitaciones y fallas.

Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

TODOS: AMÉN.

Se ofrece un resumen de las lecturas para ayudar a quien guía y a quienes leerán a subrayar la parte primordial que ayude a descubrir su mensaje unitario. Pero, las lecturas han de leerse íntegramente durante la celebración.

Nota litúrgica: Se les pedirá a los lectores anunciar únicamente el libro de donde se toma la lectura. Ejemplo: Lectura del libro de los hechos de los apóstoles. Al finalizar cada lectura no se olvide decir: PALABRA DE DIOS. Y se responde: TE ALABAMOS SEÑOR. Y en el Evangelio, anunciar: Del Evangelio de según San Juan. Al finalizar decir: PALABRA DEL SEÑOR. Se contesta: GLORIA A TI SEÑOR JESÚS.

Génesis 3, 9-15: Después de que Adán y Eva comieron del árbol prohibido se alejaron y se escondieron de Dios, tenían vergüenza y miedo, notaron su desnudez pero no asumieron su propia responsabilidad sino que comenzaron a culparse el uno al otro…

Salmo 129: El Señor nos escucha cuando acudimos a él con arrepentimiento sincero, olvida nuestras culpas y nos perdona.  Por eso confiamos en que nos redimirá de todas nuestras iniquidades…

2 Corintios 4, 13-5, 1: Pablo nos propone, desde la fe y confiando en quien resucitó a Jesús, un camino de crecimiento espiritual a pesar de las situaciones adversas en la vida, del desgaste natural por la edad y de los sufrimientos… A este camino de superación se agregan cada vez más y más personas…

Marcos 3, 20-35: Jesús va desarrollando su ministerio y a su alrededor se generan críticas, desconfianza y oposición: sus parientes dicen que está loco y los escribas que está endemoniado… Y él nos invita a ser dóciles al Espíritu Santo y a que seamos miembros cercanos de su nuevo círculo familiar a través de la aceptación y la práctica de su palabra…

Audio: Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

Nota litúrgica: Se puede ir leyendo esta reflexión y DETENERSE cuando aparezca una PREGUNTA o cuando se crea conveniente dialogar alguna IDEA.

[La primera lectura y el salmo plantean un tema interesante: el pecado, sus consecuencias y su posible solución…

Jesús aparece hoy totalmente libre de los condicionamientos y expectativas que su familia y las élites religiosas depositaban en él.  Es comprensible que sus familiares se preocuparan por su bienestar personal y por el de ellos mismos pues su comportamiento ponía en riesgo su buena fama y su integridad… Pero él va más allá de lo que le han enseñado sobre su relación con Dios y con las personas, se deja guiar por el Espíritu y amplia los límites que su cultura pretendía imponerle… Por eso decían que estaba loco o poseído… Así, él se libera del mal que quería inmovilizarlo y crea una nueva familia de seguidores…

Evitemos pues dos actitudes que nos impiden superar el mal: no hacer nada por el miedo a equivocarnos y creer que ya tenemos todas las experiencias y respuestas y, por lo tanto, cerrarnos a cualquier novedad (incluso del evangelio), esta cerrazón e inmovilidad es el pecado contra el Espíritu Santo del que habla Jesús en el evangelio de hoy.

Por eso, superemos el mal unidos y al estilo de Jesús: haciéndonos sus familiares; escuchando y cumpliendo su palabra.]

Hoy escuchamos hablar del Pecado y de cómo éste introduce una perturbación profunda en el ser humano… Dios nos hizo para el encuentro, para la armonía, para la buena relación de la persona consigo misma, con los otros, con la creación y con Él…

Fijémonos cómo Adán, después de pecar, escucha los pasos de Dios en el jardín y no corre a su encuentro sino a esconderse; se ha roto la comunicación abierta y sincera con Él…

Esta perturbación es contagiosa… la serpiente contagia a la mujer y ésta a su marido; los rumores a la familia de Jesús y los escribas a las multitudes… quien tiene desequilibrio desequilibra a los que lo rodean… por el pecado, viene la enemistad entre todos…

En medio de este panorama sombrío surge la esperanza de que Jesús le aplastará la cabeza a la serpiente… El maestro viene a formar una comunidad de seguidores de su estilo de vida y su mensaje… Esta comunidad es una nueva familia, tan íntima – o más – que la formada por su madre y sus parientes de sangre… Pero, la sangre que corre por las venas de esta nueva familia son las ideas de Jesús, sus convicciones, sus opciones y sus proyectos… La armonía original del paraíso, la familiaridad con Dios, sólo se restablece a través de la escucha y del cumplimiento de su Palabra… Si no amamos y comulgamos con la Palabra de Dios, atribuiremos al mal lo que viene del Bien y nos resistiremos a creer y crecer; pecaremos contra el Espíritu Santo y el mal reinará…

San Pablo nos invita a trabajar por mantener la armonía con Dios y con los demás a pesar de las dificultades… sólo así podremos trascender las limitaciones de la vida presente y llegaremos a la salvación eterna…

Recapitulemos.  Dios nos creó para crecer en relación armónica con:

1.      La creación; a través de nuestros sentidos… ¿Cuido y respeto la creación?  ¿Soy consciente de que promover la sana ecología es una obligación cristiana?  (Recuerda la relación de S. Francisco con la hermana naturaleza; el documento del Papa Francisco “Laudato si” nos da una perspectiva muy actual y profunda sobre este amplio e importante tema…)

2.      Los otros; a través del lenguaje… En este mundo desarmonizado, ¿cómo concretamente promuevo la paz, el equilibrio y la armonía entre las personas?  (Si es que la promuevo…)  Si no soy parte de la solución, soy parte del problema… ¿Trabajo en buscar soluciones o causo los problemas?

3.      Nosotros mismos; a través de la introspección… ¿Soy capaz de construir mi armonía interior a través de la resolución de mis conflictos internos?  ¿Soy consciente de cuando dos (o más) partes mías están en lucha?

4.      Dios; a través de la oración… ¿Me doy cuenta cómo es mi armonía o mi desarmonía con Dios?  ¿En qué no estoy de acuerdo con Él?  ¿Tengo conflictos con Él o sus planes?  ¿Hay situaciones que no le he perdonado?  ¿Existen partes de su Palabra que no acepto ni quiero cumplir?

PARA QUE TE ENCUENTRES CON DIOS, TE PROPONEMOS LOS SIGUIENTES EJERCICIOS PARA LA SEMANA:

1.      Escribe una lista de las características y rasgos que no te gustan de ti mismo… Reflexiona, ¿cuáles desarmonizan tu vida personal y cómo afectan tu relación con los demás y con Dios? (Te sugerimos leer un libro de John Powell SJ, ¿Por qué tengo miedo decirte quién soy? y/o Que mi verdadero yo se ponga de pie).

2.      Descubre y escribe algunas de tus ideas erróneas, limitadas y limitantes de lo que Dios es para ti… Compáralas con lo que Jesús manifiesta y dice de su Padre y del Espíritu… Esto de purificar nuestra imagen de Dios es una tarea para toda la vida, ¿no crees?

Escribe una oración sobre la armonía que debe existir en tu relación con Él, con su creación, con sus hijos y contigo mismo… Rézala y adáptala progresivamente durante toda la semana…

GUIA: Expresamos nuestra fe en el Dios vivo y, una Dios de unidad familiar, un Dios Rey que reina nuestras vidas.

Creo en un solo Dios…

GUIA: Ante la maldad que descubrimos en nosotros y en el mundo y que afecta a nuestros hermanos, acudamos a Dios nuestro Padre y pidámosle que la bondad salga siempre victoriosa.  Respondamos a cada petición:

Señor, escucha a tu pueblo.

1.      Que la Iglesia llegue a ser una comunidad dedicada a hacer experimentar perdón a todos sus miembros, y a ser signo y mensajera de reconciliación para todos los pueblos del mundo.  Roguemos al Señor: Señor, escucha a tu pueblo.

2.      Que todas las Iglesias que creen en Cristo superen sus divisiones y se unan en el Señor, que nos trajo perdón y paz.  Roguemos al Señor: Señor, escucha a tu pueblo.

3.      Que las naciones abandonen la carrera que las lleva a tener cada vez más armas para la guerra y que aprendan a vivir en armonía y a dar a todos igual acceso a los bienes de la creación.  Roguemos al Señor: Señor, escucha a tu pueblo.

4.      Que el Espíritu del Señor toque el corazón de los que están endurecidos en el pecado, para que se arrepientan y cambien sus vidas.  Roguemos al Señor: Señor, escucha a tu pueblo.

5.      Que nuestras familias no experimenten la discordia ni división, sino que sepan encontrar profunda unidad con respeto mutuo, perdón y amor comprensivo.  Roguemos al Señor: Señor, escucha a tu pueblo.

6.      Que nuestras comunidades sepan aceptar y acoger a aquellos que andan extraviados, defender a los débiles y a las víctimas de injusticia para dar testimonio de la misericordia de Dios.  Roguemos al Señor: Señor, escucha a tu pueblo.

GUIA: Dios, Padre nuestro, con tu poder de sanación sigue curándonos de todo mal.  Que tu bondad resplandezca siempre en nosotros por el poder de Jesucristo nuestro Señor. 

TODOS: Amén.

GUIA: Con Jesús, rogamos para que sepamos perdonar a nuestros hermanos como Dios perdona nuestros pecados:

TODOS: Padre nuestro…

GUIA: Decimos juntos:

“Creo, Jesús mío,
que estás real y verdaderamente en el Cielo
y en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma,
pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si ya te hubiese recibido,
Te abrazo y me uno del todo a Ti.
Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti.” Amén.
 

GUIA: deberíamos apreciar más el ser un pueblo al que Dios redimió por su Hijo.

Dios no sólo nos ha perdonado en el pasado, sino que sigue dándonos la fuerza necesaria para conseguir santidad para todos.

Que el Señor nos guarde y nos bendiga el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.  TODOS: Amén.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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