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Bendito el que viene en el nombre del Señor

DOMINGO de RAMOS o de PASIÓN

¿Soy coherente o incoherente?

Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

¿QUÉ NOS DICE DIOS EN ESTE DOMINGO DE RAMOS?

[Por motivos de espacio, el evangelio se ha tomado de la conmemoración de la entrada de Jesús en Jerusalén.  Las demás lecturas están tomadas de la Misa del día.  Si alguien desea profundizar más, le recomendamos meditar la lectura completa de la pasión según San Marcos 14, 1-15, 47.]

Marcos 11, 1-10 (11): Encontrándose al pie del Huerto de los Olivos, Jesús  manda a sus discípulos a traerle un burrito para entrar a Jerusalén, le colocan sus mantos, lo monta y las personas alfombraban el camino con sus mantos y con ramas cortadas en el campo y lo aclaman: “Hosanna, bendito el que viene en nombre del Señor, bendito el reino que llega…” Llega hasta el templo y lo observa todo…

Isaías 50, 4-7: El Señor me ayuda, por eso no quedaré confundido…

Salmo 21: Contaré tu fama a mis hermanos, en medio de la asamblea te alabaré…

Filipenses 2, 6-11: Cristo se hizo semejante a los hombres… Por eso Dios lo exaltó sobre todas las cosas…

REFLEXIONEMOS:

[Hasta el capítulo 10, Marcos nos ha presentado a Jesús preparando a sus discípulos para que comprendieran su persona, su obra y su misión.  A partir de ahora, nos hablará de la realización de esa obra en dos partes: a) El conflicto con Jerusalén (11-13) y b) Su pasión-resurrección (14-16).]

¿Alguna vez has visto cómo se aglomeran muchas personas en el aeropuerto para ver a un artista famoso que llega a la ciudad? ¿Recuerdas las multitudes bordeando las avenidas para ver pasar al Papa en su visita a nuestro país? Algo “parecido” nos narra  hoy el evangelio: al entrar Jesús en Jerusalén, la multitud, que había venido a la pascua, organiza espontáneamente una procesión humilde y festiva para aclamarlo… ¿Cómo voy a acompañar a Jesús en esta “entrada” a su Semana Santa (la última semana de su vida)? ¿Qué he ido aprendiendo y viviendo de lo que él me ha enseñado en esta cuaresma? ¿Estoy dispuesto a acompañarlo hasta la cruz?

Para entender la entrada “triunfal” de Jesús en Jerusalén debemos tener presente su estilo de la vida, siempre entregándose por amor… Por eso, la gente lo aclama – con alegría, con discreción y con signos simples pero poderosos – cuando entra a la Ciudad Santa… A lo largo de los años actuó coherentemente con sus opciones: la sencillez, la acción servicial, la relación humana profunda y sincera, la ayuda a los necesitados, la invitación a todos (poderosos, sabios, pecadores públicos) a convertirse, la comunicación con palabras directas y francas, la caricia sanadora y transformadora, la humanización de la humanidad, etc.… De las opciones que Jesús tomó se derivaron sus cualidades humanas y sus actitudes… ¿Cuántas descubres en Él? ¿Cuáles de esas cualidades, comportamientos y actitudes ya tienes tú? ¿Cómo podrás cultivar las que te faltan?

El Maestro fue siempre coherente… ahora piensa: ¿Soy coherente con las opciones de vida (cristiana) que he tomado? O, por el contrario, ¿cambio de bandera frecuentemente? ¿Me mantengo firme del lado de Dios y de sus asuntos o, a veces, desisto? ¿En qué me parezco a mi Señor?

Si no vivimos coherentes como Jesús andaremos desintegrados, caeremos en pecados y patologías y seremos destructivos para nosotros y nuestros semejantes… Revisemos cuáles actitudes y comportamientos nuestros sí corresponden con nuestra identidad (cristiana) y cuáles no… No basta con buenas intenciones ni con esconder los aspectos que no hemos trabajado, porque nuestra incoherencia se manifestará donde y cuando menos lo esperemos… ¿Mi modo de accionar y reaccionar se parece al de Jesús?

Hemos de saber que adoptar el estilo de vida de Jesús nos enfrentará con sus enemigos y deberemos demostrar si somos coherentes o no… ¿Estoy dispuesto a ser incomprendido y a llegar hasta el dolor y la cruz por ser coherente con el evangelio?

Cuando nosotros logremos afianzar una personalidad sana y santa y enfrentar la vida y la muerte con la coherencia de Jesús, entonces nos uniremos con los santos de toda la historia que se  mantuvieron coherentes en las pruebas y dieron frutos en sus propios contextos… ¿Qué frutos de santidad debo dar yo aquí y ahora?

TE PROPONEMOS LOS SIGUIENTES EJERCICIOS PARA QUE TE ENCUENTRES CON DIOS DURANTE LA SEMANA:

1.     (Al paso de Jesús la gente gritaba: “Bendito el que viene en el nombre del Señor”… lo reconocían coherente…).

En estos días, descubre qué te reflejan los demás sobre tu coherencia de vida…

No te fijes sólo en lo que las personas te digan, sino más bien en lo que hacen a tu alrededor cuando llegas a un lugar o cuando interactúas con ellos… ¿Qué tan coherente crees que los demás te perciban?

Haz también un ejercicio de visualización: Imagina que por un momento eres una persona totalmente coherente… Luego, vuelve a tu vida real y responde: ¿Cuáles comportamientos actuales no corresponden con esa coherencia ideal? ¿Qué cambios debo hacer?

2.     Durante esta Semana Santa ora intensamente para pedirle al Señor:

•      que puedas alcanzar la coherencia entre lo que eres y lo que haces…

•      que te conceda fructificar donde estás plantado… poder dar frutos, aunque cueste… aunque cueste la vida misma…

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Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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