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¡Jesús, alimento y bebida para el camino de la vida!

¿Nutro mi vida en Dios?

¿QUÉ NOS DICE DIOS EN ESTE DOMINGO?

1 Reyes 19, 4-8: El profeta, deprimido, ya no le encontraba sentido a su vida y misión, pero Dios le envía comida y bebida y le ordena: “Levántate, recupera fuerzas y camina a mi encuentro”… Con ese alimento camina cuarenta días y cuarenta noches, es decir, toda su vida…

Salmo 33: Saboreen y vean que bueno es el Señor… Escucha y salva de las angustias… Su Palabra es sabia y tranquilizadora… Alegrémonos y alabémoslo…

Efesios 4, 30-5, 2: Dios se pone triste cuando tenemos amargura o ira, cuando estamos enfadados y nos insultamos o caemos en algún tipo de maldad… Quiere alegrarse viendo que somos buenos, comprensivos, amorosos y capaces de perdonarnos unos a otros, que lo imitamos a Él en su amor y entrega a Dios…

Juan 6, 41-51: El pan que nos da Jesús es su persona… quiere que aprendamos de Él y nos hagamos sus discípulos; desea que creamos en Él… Esa Palabra nos hará vivir para siempre y con ella podremos darle vida al mundo…

[Mientras estemos leyendo esta tensa discusión entre Jesús y “los judíos”, sería bueno subrayar en dos colores diferentes los textos correspondientes a cada uno.  Incluso, se podría leer de forma “dialogada” como se hace la lectura de la pasión en la Semana Santa.]

REFLEXIONEMOS:

[Subrayemos algunas frases del evangelio de hoy para asimilar más fácil su mensaje:

“Lo criticaban”, “no murmuren”.  En la primera lectura del domingo pasado (Ex 16, 2-4. 12-15) se dice que los israelitas “murmuraban” contra Moisés porque lo que comían en su peregrinar hacia la tierra prometida era peor que lo recibían como esclavos en Egipto.  En el Éxodo y en Juan se usa el mismo verbo; la actitud desconfiada de los antiguos israelitas y la de los judíos contemporáneos de Jesús es la misma, así que no pueden estos hacer referencia a aquellos en su discusión.

“¿No es este el hijo de José?”  Uno de los mayores impedimentos para aceptar a Jesús y su doctrina es creer que ya lo conocemos suficientemente.  En los sinópticos, este comentario lo hacen sus paisanos.

“Nadie viene a mí si el Padre no lo trae”.  A Jesús no lo podemos conocer como a cualquier otra persona, cosa o idea.  Debemos hacernos ayudar por Dios, dejarnos inspirar por el universo de las “cosas” espirituales…

“Yo lo resucitaré en el último día”.  No se refiere sólo a la vida después de la muerte sino a que quienes se alimenten de él tendrán siempre una Vida que no será afectada ni siquiera por la muerte.  Juan nos dice en su primera carta: “Hemos pasado de la muerte a la vida, lo sabemos porque amamos a nuestros hermanos” (3, 4).

“Serán todos discípulos de Dios”.  A Dios no podemos conocerlo sólo aprendiendo y aceptando una serie de verdades teóricas sino experimentando su amor (Cfr. Jn 17, 3).

“Sus padres comieron el maná, pero murieron”.  Se insiste nuevamente en que el maná sólo alimentaba el cuerpo, en cambio, Jesús alimenta lo que no muere porque nos nutre con la vida de Dios (Cfr Jn 6, 57).

Los oyentes de Jesús van comprendiendo lo que dice y sus implicaciones, pero no aceptan… ¿Cuál es nuestra posición en relación a estas enseñanzas de nuestro Maestro?]

El profeta Elías va huyendo por un largo camino, ya no tiene fuerzas y pierde el entusiasmo por la vida… ¿Recuerdo alguna vez que me he sentido sin ánimos para continuar mi caminar?  Las crisis de este tipo son parte de nuestra vida.  Cuando somos capaces de enfrentarlas, crecemos y se engrandece nuestro espíritu… No todo lo que tenemos que resolver en la vida tiene el mismo grado de dificultad; hay situaciones más fáciles que otras…

Piensa en un día normal de tu vida: ¿Cuántas cualidades/virtudes/actitudes humanas y espirituales necesitas para resolver cada compromiso de tu agenda?

•      Algunas cualidades humanas podrían ser: Desarrollar buena educación, responsabilidad, ecuanimidad, sinceridad, honradez, valentía, ponderación, fidelidad a la palabra empeñada, capacidad de establecer y mantener relaciones humanas profundas, etc.

•      Algunas cualidades espirituales – que brotan del mensaje evangélico y que las aprendemos de Jesús – podrían ser: las actitudes de fe, esperanza y caridad, la práctica de los consejos evangélicos, actuar conforme al espíritu de las bienaventuranzas,  capacidad de oración, el seguimiento diario de Jesús, capacidad de amar y perdonar incondicionalmente, tener siempre presente que se actúa como cristiano y miembro de la Iglesia, la donación gratuita sin esperar recompensas, humildad en la participación, formarse integral y permanentemente, etc.)

¿Cuáles de estas capacidades y herramientas ya poseo y cuáles quiero desarrollar?

Algunas veces nos sentiremos quebrados y sin pertrechos…

Cuando el camino se hizo más difícil para Elías, Dios lo alimentó, lo levantó y lo hizo continuar… Igual con nosotros, ¿no crees?  ¿Lo haz experimentado así en tu día a día?

Todos los días somos puestos a prueba.  Algunas veces tenemos todo bajo control… otras veces no aguantamos la presión… ¿Cómo puedo desarrollar la capacidad de manejar con mayor aceptación y tolerancia mis compromisos diarios?

Esto nos sucede en la vida normal y ordinaria…

Es más complejo cuando queremos ser buenos, comprensivos y capaces de perdonar a otros, cuando queremos ser discípulos de Dios y nos esforzamos por amar y ser pan que se entrega a los demás… Esto que el Señor nos pide parece no brotar en nosotros de forma espontánea y natural… Ahí es donde podemos cansarnos de andar por este camino del bien; podemos perder la esperanza en nosotros mismos y en los demás… Ahí es donde, como Elías, podemos perder las fuerzas y hasta querer morirnos… Ahí es donde debemos dejar que Dios nos alimente con su Palabra, para levantarnos de estar caídos, para caminar hasta el monte de Dios… y, una vez fortalecidos, poder fortaleces a otros…

Si el alimento que me ayuda a levantarme y caminar es el estilo de vida de Jesús y su Palabra… Entonces, debo “comerla”, digerirla, comprender a qué realidades se refiere y cómo se aplica, etc… ¿Qué procesos necesito realizar en mi vida a la luz de la Palabra?  ¿Qué habilidades necesito desarrollar modelando a Jesús?

Todo lo que tenemos que enfrentar en la vida: los días normales, los divorcios y separaciones, la enfermedad y la muerte, las pérdidas inevitables (los hijos que crecen y se van, la edad que llega con sus achaques, etc.), las murmuraciones y el rechazo, etc… Todo esto nos pone en situaciones críticas que pueden hacernos amargados y deprimirnos, o pueden, a la luz de las enseñanzas de Dios, fortalecernos y crecer integralmente…

Los contemporáneos de Jesús no lo entendían y lo criticaban (murmuraban)… Jesús los invita en cambio a creer en su Palabra, a “comer” y digerir sus ideas, a ser sinceros y verdaderos discípulos de Dios, a fortalecer a otros… etc. ¿Cuál es mi actitud?  No se trata sólo de que yo sea más fuerte o desarrollado sino de capacitarme para ser alimento para los otros, para compartirles mi experiencia y trabajar con ellos en la construcción de un mundo mejor…

PARA QUE TE ENCUENTRES CON DIOS, TE PROPONEMOS ALGUNOS EJERCICIOS PARA ESTA SEMANA:

1.     Ante tus compromisos diarios… Haz una lista de las habilidades (las humanas que tú has cultivado y las espirituales que has aprendido de Jesús) que necesitas para sacar adelante, según el plan de Dios, cada uno de ellos.

2.     Reflexiona sobre cuáles crees que son las crisis que se te están presentando en esta etapa de tu vida para seguir cumpliendo tu misión…

Enuméralas por escrito…

Piensa qué frases de la Biblia o qué actitudes/enseñanzas de Jesús te ayudarán a trabajar y resolver cada una de ellas…

3.     En tu oración personal de esta semana (sobre todo si vas a encontrarte con Jesús y sus discípulos en la misa), agradece la “nutrición” que has encontrado en Dios para resolver cada una de las crisis que se te han presentado a lo largo y ancho de tu vida…

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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