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¡Jesús se va, pero nos deja tarea!

VII DOMINGO DE PASCUA

LA ASCENCIÓN DEL SEÑOR

¿Qué de positivo hago por el mundo que me rodea?

Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

¿QUÉ NOS DICE DIOS EN ESTE DOMINGO DE LA ASCENCIÓN?

Hechos de los Apóstoles 1, 1-11: Jesús resucitado promete a sus apóstoles la fuerza para ser sus testigos y hacer presente su Reino hasta los confines de la tierra… y después de su ascensión, unos ángeles los invitan a la acción…

Salmo 46: A clamemos a Dios que es el rey del mundo, reina sobre las naciones, se sienta en su trono sagrado…

Efesios 4, 1-13: Pablo nos exhorta a llevar una vida digna del llamamiento que hemos recibido, por eso debemos ser humildes y amables, comprensivos y capaces de soportarnos mutuamente por amor y esforzarnos por mantenernos unidos con el vínculo de la paz…

Jesús nos ha capacitado para que podamos construir su cuerpo, hasta que estemos unidos en la fe y lo conozcamos, así llegaremos a ser hombres perfectos y alcanzaremos su plenitud…

Marcos 16, 15-20: Jesús envía a sus apóstoles: “vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio a toda creatura”… Luego, Jesús subió al cielo y se sentó a la derecha del Padre… Ellos proclamaron el Evangelio por todas partes y el Señor actuaba con ellos y confirmaba su predicación…

REFLEXIONEMOS:

[Celebramos hoy que Jesús ha alcanzado su meta.  La Ascensión es un aspecto más de la Pascua junto con la Resurrección, la Glorificación y el Pentecostés.  Son partes de una misma realidad cuya comprensión va más allá de nuestros sentidos y requiere de nuestra fe.

La Pascua del Señor con sus diferentes aspectos no está sujeta al tiempo, puede estar sucediendo hoy y nosotros podemos vivirla como lo hicieron los primeros discípulos que, al sentir que Jesús se había ido, tuvieron que orar y meditar para encontrarle sentido al Jesús que nació en un pesebre, creció, predicó, pasó haciendo el bien, convivió, murió en una cruz, fue resucitado y se identificó con Dios para siempre y, aunque está sentado a la derecha del trono de Dios, continúa acompañando y animando a sus seguidores en su misión universal… Así como lo hicieron ellos, que entrando en sí mismos lo descubrieron vivo y dándoles vida, lo podremos encontrar nosotros también para animar nuestra misión.

Las primeras expresiones para describir la experiencia pascual, sobre todo en los escritos de San Pablo, hablan de exaltación y glorificación como para responder al AT que había prometido que Dios reivindicaría a su siervo sufriente.

Los relatos bíblicos, especialmente los del evangelio, tienen la finalidad de estimularnos a entrar en la dinámica de Cristo.  Así, las lecturas de hoy nos invitan a alcanzar lo más alto del cielo, es decir, nuestra plenitud cristiana.

Con la Ascensión termina el tiempo de Cristo y comienza el de la Iglesia.  El punto de llegada de Jesús es nuestro punto de partida para recorrer el camino que nos llevará también a nuestra ascensión.  La Ascensión siempre se narra junto con la misión.]

La fiesta de la Ascensión es una invitación para “subir” y alcanzar la perfección con y como Jesucristo… y para que, una vez perfeccionados, seamos sus testigos en todo el mundo… Jesús bajó primero, para luego hacernos subir… ¿Reconozco en qué aspectos de mi vida estoy “abajo” y necesito “ascender”?

Hay ciertas actitudes que nos propone el Señor el día de hoy… Actitudes que para algunos parecerían “pasadas de moda”: ser humildes, ser amables, ser comprensivos, ser capaces de soportarnos por amor, ser constructores de la comunión en la paz, aceptar las enseñanzas de la sagrada escritura… ¿Acepto su invitación para cultivar estas cualidades?

Las lecturas nos hablan de que debemos ser perfectos… ¿Cómo entiendo yo la perfección?

Tal vez crea que la perfección se consigue sólo en la apariencia externa o por la fama y los likes… Pero, estamos llamados a una perfección que se construye en base a los valores arriba citados; estamos llamados a una grandeza que nace desde abajo y desde el interior … El que quiere “subir” con Jesús no sube solo ni sube por sobre los demás, debe subir en un sentido y acción comunitarios…

El Señor nos invita a iluminar el mundo con la luz que brota de vivir los valores que Él vivió… La luz que promueve el mundo puede ser brillante como fugaces flashes, encandila a muchos, los fascina y los deja “ciegos” para ver con claridad; en cambio, la luz de los valores del Evangelio es sosegada y respetuosa, ayuda a captar los detalles más pequeños…

Jesús capacita a sus seguidores para que puedan construir su cuerpo en este mundo… ¿Yo qué estoy construyendo ahora y qué quiero construir después? ¿Trabajo por intereses sólo personales o también para beneficiar a mi comunidad?

Jesús tiene esperanza en nosotros, por eso nos invita a ser grandes según su Palabra Evangelio… Este proceso conlleva sacrificio, pues crecer duele… No nos llama a aprender teorías, sino a vivir como Él vivió… Así seremos sus testigos hasta los confines de la tierra… Él no quiere que nos desgastemos por falsos caminos sino que nos ofrece una senda de auténtico crecimiento… En él ascensión y misión van unidad…

En definitiva, hay dos caminos de “ascensión” el del mundo y el de Jesús… ¿Cuál quiero yo seguir?

TE PROPONEMOS LOS SIGUIENTES EJERCICIOS PARA QUE TE ENCUENTRES CON DIOS DURANTE LA SEMANA:

1.     Enumera algunos aspectos de tu vida en los que necesitas ascender…

2.     (Si tienes ya un proyecto de vida) Revisa el proyecto que tienes para la construcción de tu personalidad… Responde por escrito: ¿En qué valores me nutro? ¿Cuáles valores promuevo? ¿Hacia dónde van mis proyectos y esfuerzos? ¿Para qué me estoy formando?

(Y si aún no tienes un proyecto de vida… hoy Dios te da muchas pistas para iniciarlo).

3.     En tu oración de esta semana, pídele al Señor la gracia de:

•      poder diferenciar entre la futilidad de la “grandeza” que te ofrece el mundo y la solidez de su propuesta de crecimiento… Y

•      poder vivir según sus enseñanzas en todo momento…

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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