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Los amigos de Jesús nos amamoes entre nosotros

VI DOMINGO

¿En qué se nota que he experimentado el amor de Dios y que amo a mis prójimos?

Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

¿QUÉ NOS DICE DIOS EN ESTE SEXTO DOMINGO DE PASCUA?

Hechos de los Apóstoles 10, 25-26. 34-35. 44-48: El Espíritu Santo desciende sobre todos, incluso sobre los paganos pues Dios no tiene favoritismos; acepta al que le es fiel y practica la justicia, sea de la nación que sea… Por eso, Pedro manda que sean bautizados y los instruye…

Salmo 97: Dios obra con justicia, hace maravillas y muestra su victoria a todas las naciones, que todos lo aclamen con júbilo.

1 Juan 4, 7-10: Dios es amor, nos amó primero y por amor nos envió a su Hijo… Lo conocemos si lo amamos a Él y si amamos a nuestro prójimo…

Juan 15, 9-17: Jesús nos comunica que nos ama como el Padre lo ha amado a Él… nos invita a permanecer en su amor y a ser sus amigos guardando sus mandamientos, principalmente el del amor mutuo para que seamos felices… Él nos ha elegido y destinado para que demos frutos que permanezcan. Haciendo esto, nuestras peticiones a Dios serán escuchadas…

REFLEXIONEMOS:

[El evangelio de hoy es continuación del que reflexionamos la semana pasada. Ahora, ya sin comparaciones, Jesús nos dice que es el amor lo que nos une a él y a nuestros hermanos y que es el camino para que lleguemos a ser plenamente humanos.

Los judíos se distinguían por el cumplimiento de la ley, los cristianos se han de distinguir por amar como ama Jesús. Notemos que el mandamiento no consiste en amar a Dios y a su Hijo, sino en amar a nuestros prójimos como él lo hace, hasta donarles su vida. La ley era algo externo, en cambio el amor es interno ya que surge del amor de Dios que experimentamos en nuestro interior.

El amor cristiano es ágape, va más allá de los instintos y los sentimientos, no busca el interés personal, es la forma de amar de Dios. Por lo tanto, para poder cumplir el mandamiento de Jesús no debemos sólo desarrollar nuestras cualidades humanas, sino, más bien, desarrollar la manera en la que Dios nos ama, siempre primero y sin rendirse…

Amando así seremos plenamente felices ya que descubriremos lo que realmente somos y nuestra oración será escuchada porque ya no pediremos por nuestras necesidades egoístas sino que vibraremos con el amor de Dios por nuestros hermanos.

La comunidad formada alrededor de Jesús no se distinguirá sólo por su doctrina, sus ritos o sus preceptos morales, sino porque las personas que la conforman se han sentido profundamente amadas por Dios y han decidido amar como él, compartiendo con sus hermanos lo frutos que ellos necesiten para su desarrollo integral.]

Hoy, igual que el domingo pasado, se nos habla de “permanecer” en el amor de Dios, se nos invita a profundizar lo que es cumplir sus mandamientos y se nos llama nuevamente a dar fruto… Pero, todo desde la perspectiva del amor que Dios nos tiene y que debemos cultivar entre nosotros…

Tomemos algunas ideas del evangelio de hoy como invitaciones a crecer:

  1. Dios Padre ama a Jesús, Jesús nos ama a nosotros y nosotros debemos amarnos unos a otros…
    ¿Reconozco que experimentar el amor de Jesús es un prerrequisito para el amor que yo debo cultivar para otros?
  2. Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando…
    Jesús nos da mandamientos que son para nuestro bien… Él es como un “coach” que nos entrena, Él nos ofrece instrucciones para que podamos desarrollar las habilidades que necesitamos para transformar el amor que Él y su Padre nos tienen en amor a nuestros prójimos…
    Un buen coach es exigente, no deja que nos rindamos… El entrenamiento en el amor hasta dar frutos buenos no es fácil, exige perseverancia y constante crecimiento… y Jesús no nos deja desistir…
    En sus mandamientos hay belleza y seguridad, ellos me guían por un camino seguro que ya ha sido experimentado por muchos… Ser entrenado por Jesús nos ofrece la alegría del encuentro cercano con Él, de recorrer mi vida junto a Él, de crecer y de tenerlo como refugio en las luchas…
    ¿Es Jesús mi entrenador? ¿Lo sigo?
    ¿A quiénes sigues en Facebook, Twitter u otros medios?
    ¿Cuántos coachs tienes en este momento? ¿Te hacen creer en cosas buenas y superarte cada día más a ti mismo? ¿En qué habilidades te entrenan?
  3. El amor consiste en dar la vida…
    Nos ayudaría profundizar qué es tener vida y tenerla en abundancia, para poder amarla, defenderla y promoverla con amor, cuidado y ternura…
    Una vez que somos dueños de nuestra vida podremos decidir entregarla libremente y desgastarla por otros…
    ¿Recuerdas algunas ocasiones en que estuviste dispuesto a dar/gastar tu vida por algo o por alguien?
  4. Dios nos ha elegido y nos ha amado primero…
    Para profundizar esta idea nos puede ayudar la siguiente oración del filósofo Søren Kierkegaard:
    “Oh Dios! Tú nos amaste primero. Y nosotros hablamos de eso como de un simple hecho histórico, como si hubiésemos sido amados primero solamente una vez. Pero Tú lo haces siempre. Muchas veces, en varios momentos, durante toda la vida. Tú nos amas primero. Cuando despertamos de mañana y volvemos nuestro pensamiento a Ti, Tú estás primero. Tú nos amaste primero. Y si me levanto al amanecer y en ese mismo instante yo elevo mi alma en adoración, Tú ya me precediste y me amaste primero. Cuando yo recojo mi espíritu de una disipación y pienso en Ti, Tú fuiste el primero. ¡Y así acontece siempre! Y nosotros, ingratos, hablamos siempre como si sólo una vez Tú nos hubieses amado primero”.

Dios me amó primero… pero yo puedo corresponderle y, con su gracia, puedo cultivar esta relación viva con Él amándolo en mis hermanos (y en mis enemigos)…

  1. Nos ha destinado para dar fruto…
    Lo que Él me enseña y me manda va indicando el camino no sólo para mi desarrollo, para mi vida fructífera y para mi salvación sino también para llegar a dar frutos de amor y vida y para compartirlos…
    En este día también podemos pensar en las personas a las que amamos, familiares, colegas y amigos… Todas las relaciones de amor que (man)tenemos son importantes para nosotros y en ellas hemos de dar frutos…
    Reflexionemos: ¿Les ayudo a ellas como mi entrenador Jesús me ha enseñado? ¿Qué frutos comparto con ellas?

TE PROPONEMOS LOS SIGUIENTES EJERCICIOS PARA QUE TE ENCUENTRES CON DIOS DURANTE LA SEMANA:

  1. Recordando que “obras son amores y no buenas razones”…
    ¿En qué obras concretas se nota que amo el “mandamiento” de Jesús?
    ¿En qué obras concretas se nota que amo a mis prójimos?
  2. a) Haz una lista de las personas a las que más amas…
    • ¿Qué me manifiesta cada una de ellas del amor de Jesús para mí? ¿En qué me ayuda a crecer cada una de ellas? ¿Hago oración con alguna de ellas?
    • ¿Les he dicho lo que significan y hacen en mi vida?
    Se los diré hoy…
    • Haré una oración por cada una de ellas…
    • ¿El amor de estas personas amorosas me entrena para amar a todos en general?
    b) Haz también una lista de las personas con las que no quieres compartir amor y amistad…
    • ¿Son ellas tóxicas? ¿Hay algo tóxico en mí que surge cuando me relaciono con ellas? ¿Compartí alguna relación tóxica con ellas? ¿Cómo puedo sanar y ayudar a sanar a otros?
    • ¿Qué me enseña el Evangelio de hoy al respecto? ¿A qué me siento llamado?
  3. En tu oración de esta semana repítele al Señor: “Amigo Jesús, concédeme amar constructivamente a mis prójimos como Tú me amas a mí y los amas a ellos”.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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