Home / Contigo en casa / Preparando mi liturgia: Cultivemos nuestra vida interior y el amor al prójimo

Preparando mi liturgia: Cultivemos nuestra vida interior y el amor al prójimo

XXII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

INTRODUCCIÓN POR EL CELEBRANTE

¿Cómo experimentamos las leyes y los mandamientos de Dios?  Para muchos son algo que viene de fuera de sí mismos, como cargas impuestas sobre ellos.

Si los mandamientos están fuera de ti, no los puedes amar sino que los rechazas y, consecuentemente, cumples sólo lo mínimo requerido.  Pero, si entendemos que su inspiración es el amor de Dios y el amor y respeto para con los hermanos, entonces pueden convertirse en parte de nosotros mismos y vivir en nuestros corazones.

Nuestra obediencia a Dios no debe de ser una conformidad mecánica.  Dios nos ama y quiere estar cerca de nosotros.  Nuestra respuesta a él, a su palabra y a sus mandamientos, debe ser dada de corazón, libre y responsablemente.

Pidámosle al Señor que con generosidad y amor vayamos mucho más allá de la letra de la ley.

SALUDO

El Señor Jesús nos ha reunido y nos dice: “Escúchenme todos y entiendan”.

Ojalá que sepamos escuchar, entender y practicar su palabra en nuestra vida.

El Señor esté siempre con ustedes.  R/ Y con tu espíritu.

ACTO PENITENCIAL

En silencio, reconozcamos que no siempre hemos vivido según el espíritu de los mandamientos y pidámosle al Señor que nos perdone.  (Pausa)

•      Señor Jesús, tú dijiste: Este es mi mandamiento, ámense unos a otros como yo les he amado.  Señor, ten piedad.

•      Cristo Jesús, tú  nos enseñaste: “Hagan los unos por los otros lo que yo he hecho por ustedes”.  Cristo, ten piedad.

•      Señor Jesús, tú nos dijiste: “Lo que hicieron con uno de esos más pequeños, que son míos, conmigo lo hicieron”.  Señor, ten piedad.

Perdona, Señor,  nuestros pecados y ayúdanos a servirte y a servir a nuestros hermanos con un amor generoso y llévanos a la vida eterna. R/ Amén.

LECTURAS

Deuteronomio 4, 1-2. 6-8: Dios nos ha dado mandamientos y preceptos justos como prueba su cercanía y para nuestra protección… Además, si los cumplimos, seremos sabios y prudentes…

Salmo 14: ¿Quién es agradable al Señor? El que procede con honradez y justicia, es sincero y habla justamente de los demás, no abusa de los demás ni se deja corromper, es amigo de los amigos de Dios y no aprecia a los malvados…

Santiago 1, 17-18. 21b-22. 27: La Palabra de Dios es para aceptarla con docilidad y practicarla pues la auténtica religión consiste en ayudar a los huérfanos y las viudas y en no dejarse corromper por el mundo…

Marcos 7, 1-8. 14-15. 21-23: Jesús desenmascara a los Fariseos y a los escribas que siguen tradiciones externas desconectadas de una sana espiritualidad que brote de la adhesión interior y el cumplimiento de los mandamientos de Dios… Y advierte a todos que si descuidamos nuestro interior, de ahí brotarán todo tipo de maldades…

ORACIÓN DE LOS FIELES

Roguemos a Dios, dador de todo buen don, para que sepamos obedecer siempre sus leyes con la actitud libre de Cristo y digámosle: “Padre, hágase tu voluntad”.

1.     Por la Iglesia, para que no sustituya el amor al prójimo por los ritos, las leyes o las tradiciones de invención humana, sino que ayude a todos a experimentar la amabilidad y la luz de Cristo.  Roguemos al Señor.

2.     Por los líderes de los pueblos, dondequiera que se encuentren, para que el Espíritu de Dios les inspire a  elaborar leyes sabias que promuevan la libertad, el bienestar, la justicia y el progreso de todos.  Roguemos al Señor.

3.     Por los que no conocen a Cristo, para que puedan descubrir la ley de Dios inscrita en sus corazones y encuentren salvación integral para sus vidas y motivación para amar a sus prójimos.  Roguemos al Señor.

4.     Por los disgustados y molestos a causa de los cambios en la iglesia, para que aprendan a apreciar los esfuerzos del pueblo de Dios para entender y vivir la fe de un modo contemporáneo y, al mismo tiempo,  permanecer fiel al evangelio.  Roguemos al Señor.

5.     Por todos nosotros que participamos en la mesa del Señor, para que aprendamos de Jesús que el verdadero amor servicial es el corazón de la ley.  Roguemos al Señor.

Señor Dios nuestro, te pedimos que nosotros no solamente oigamos tu palabra sino que vivamos según ella, día a día, por la fuerza de Jesucristo, Señor y Salvador nuestro, que vive y reina por los siglos de los siglos.  R/ Amén.

INVITACIÓN A ORAR CON EL PADRENUESTRO

Hermanos: Nuestros labios van a pronunciar la oración que Jesús nos enseñó. Que su Espíritu hable desde nuestros corazones para que experimentemos de verdad las palabras que decimos y el compromiso que conllevan.  R/ Padre nuestro…

INVITACIÓN A LA COMUNIÓN

Este es Jesús, el Cordero de Dios, que dijo: “Mi alimento es cumplir la voluntad de quien me envió, de mi Padre, y completar su obra y su plan.  Padre, que se haga tu voluntad y no la mía”.  Dichosos nosotros, por ser invitados ahora a este banquete del Señor, y por recibir de él la fuerza para cumplir fiel y amorosamente la voluntad de Dios.  R/ Señor, yo no soy digno…

DESPEDIDA Y BENDICIÓN

Hermanos:

Agradecidos por lo que hemos recibido de Dios, vayamos a buscar en los mandamientos no nuestra voluntad sino la voluntad de  Dios.

Las palabras y la actitud de Jesús nos enseñan el significado de la “voluntad de Dios”.

Que Dios todopoderoso les dé fuerza para cumplir su voluntad salvadora y los bendiga abundantemente, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.  R/ Amén.

Vayamos, en la paz del Señor, a buscar su voluntad en todo lo que hacemos.  R/ Demos gracias a Dios.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

Revisa También

Preparando mi liturgia: Dios tiene un plan original para nuestras familias

XXVII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO Pbro. J. Jesús Suárez Arellano INTRODUCCIÓN POR EL CELEBRANTE Las …