Home / Contigo en casa / Preparando mi liturgia: Escuchar y hablar para ensanchar el corazón

Preparando mi liturgia: Escuchar y hablar para ensanchar el corazón

XXIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

SALUDO

Bendito sea el Señor Jesucristo, que hizo oír a los sordos y hablar a los mudos.  ¡Él hizo todo bien!  ¡Él abra nuestros sentidos a su presencia!

¡Y él esté siempre con ustedes!  R/ Y con tu espíritu.

IDEAS PARA EL CELEBRANTE

Vivimos en una era de explosión en  comunicaciones (Internet, E-mail, WhatsApp, etc.) y cada día aparecen nuevas plataformas y aplicaciones… Y, paradójicamente, vivimos cada vez más aislados y mucha gente se siente sola… Nos sobra información y vamos perdiendo nuestras habilidades para las relaciones interpersonales…

Necesitamos que “alguien” abra nuestros oídos, para que de nuevo sepamos escucharnos unos a otros y escuchar al Dios que constantemente nos están hablando… Necesitamos que se nos destrabe la lengua para hablarnos positiva y constructivamente unos a otros, de persona a persona, de corazón a corazón, con verdadero amor…

Jesús, el Mesías, se acerca con preferencia a los marginalizados porque necesitan sentirse incluidos en la comunidad y amados por Dios…

Muchas veces, nosotros somos los sordos y los mudos, porque nos encerramos en nosotros mismos, sin ver y sin escuchar ni a Dios ni a los hermanos.

Jesús puede abrir nuestros corazones a las palabras y acciones de Dios, para que comprendamos su mensaje y respondamos a su amor, escuchando a quienes se encuentran en las periferias, materiales y existenciales, sirviéndolos como señal de que el Reino ha llegado a nosotros…

ACTO PENITENCIAL

En silencio, pidamos a Dios que no perdone, porque hemos sido sordos a Palabra y al clamor de los marginados.  (Pausa)

•      Señor Jesús, toca nuestros oídos y ábrelos a tu mensaje y a las súplicas y solicitudes de los necesitados.  Señor, ten piedad.

•      Cristo Jesús: Toca nuestra lengua, para que hablemos siempre palabras de verdad

y de justicia.  Cristo, ten piedad.

•      Señor Jesús, toca también nuestros ojos para que veamos y sintamos las  necesidades quienes viven solos y abandonados.  Señor, ten piedad.

Señor, tócanos con tu mano clemente y poderosa y ábrenos a tu amor y a las necesidades de los que nos rodean. Y llévanos a la vida eterna.  R/ Amén.

LECTURAS

Isaías 35, 4-7a: A quienes se les está empequeñeciendo el corazón, Dios les anuncia que hará escuchar al sordo, ver al ciego y saltar al cojo…

Salmo 145: El Señor es fiel, es justo, cura a los enfermos, alimenta a los hambrientos, libera a los cautivos, anima y da fuerza a los débiles, protege a los desvalidos y peregrinos, ama a los justos y frustra los planes de los malvados…

Santiago 2, 1-5: No tengan favoritismo por los ricos, antes bien procuren enriquecerse de la fe y sepan que Dios ama a los pobres y que son herederos del Reino…

Marcos 7, 31-37: Jesús, con mucho tacto y con su contacto, cura a un hombre sordo y tartamudo… Lo hace escuchar y le suelta la traba de la lengua… Su “effethá – ábrete” también es una orden para nosotros…

ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Oremos confiadamente al Padre del cielo, quien siempre escucha lo que le pedimos en nombre de Jesús, y digámosle: “¡Escucha a tu pueblo, Señor!”

1.     Para que los cristianos no sólo cuidemos de los pobres y denunciemos las injusticias que se cometen contra ellos como parte de un programa social externo o como una obra de caridad que nos hace más buenos, sino porque vemos a Cristo en ellos.  Roguemos al Señor.  R/ ¡Escucha a tu pueblo, Señor!

2.     Para que los educadores en la fe  – consagrados, padres de familia, catequistas y maestros – escuchen primero la Palabra de Dios y después la traduzcan a los hermanos en acciones de amor.  Roguemos al Señor.  R/ ¡Escucha a tu pueblo, Señor!

3.     Para que los pobres, los enfermos y los discapacitados reconozcan y acojan al mismo Jesús que los socorre y acoge en su Reino.  Roguemos al Señor.  R/ ¡Escucha a tu pueblo, Señor!

4.     Para que quienes se muestran sordos y ciegos hacia los hermanos necesitados de amor, abran sus ojos y oídos y muevan sus manos y pies para amar y compartir el tesoro de su fe comprometida.  Roguemos al Señor.  R/ ¡Escucha a tu pueblo, Señor!

5.     Para que ensanchemos nuestros corazones y abramos nuestras puertas a los necesitados.  Roguemos al Señor.  R/ ¡Escucha a tu pueblo, Señor!

Celebrante: Dios, Padre nuestro, escúchanos con bondad pues te pedimos todo esto en nombre de Jesucristo, tu Hijo y nuestro Señor. Amén.

INVITACIÓN A ORAR CON EL PADRENUESTRO

Al constatar las obras de amor que hacen crecer el Reinado de Dios entre nosotros, sentimos la necesidad de proclamar las maravillas del Señor.  Por eso, nos dirigimos ahora al Padre con las palabras que Jesús nos enseñó: R/ Padre Nuestro…

INVITACIÓN A LA COMUNIÓN

Éste es Jesucristo que nos cura de la ceguera del pecado y abre nuestros oídos a sus Buenas Noticias y nos hace caminar para que llevemos su mensaje de amor.  Dichosos porque podemos participar en este banquete de sanación y salvación. R/ Señor, no soy digno…

DESPEDIDA Y BENDICIÓN

Hermanos: Jesús ha estado con nosotros en esta celebración para sacarnos de nuestro aislamiento y para abrir nuestros sentidos, así podremos comunicarnos mejor con Dios y con nuestros prójimos…

Que, como Jesús, estemos siempre disponibles para los más pobres.  Así, ellos se sentirán amados por Dios y bienvenidos en nuestras comunidades.

Que el Señor nos dé a todos esta apertura en el amor.

Y que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y permanezca para siempre.  R/ Amén.

A proclamar las maravillas que Dios ha hecho por nosotros, vayamos en paz.  R/ Demos gracias a Dios.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

Revisa También

Preparando mi liturgia: Dios tiene un plan original para nuestras familias

XXVII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO Pbro. J. Jesús Suárez Arellano INTRODUCCIÓN POR EL CELEBRANTE Las …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *