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Preparando mi liturgia: Vigilantes y con entusiasmo

I DOMINGO DE ADVIENTO

IDEAS PARA EL CELEBRANTE / GUÍA

“Estén erguidos, mantengan alta su cabeza”.  Éste es el mensaje que el Señor nos comunica en este Primer Domingo de Adviento.  Hay hoy guerras terroríficas, hambre en muchas partes del mundo, y millones de refugiados que buscan seguridad.  Y sin embargo el Señor nos tranquiliza diciendo que deberíamos mantener bien altas nuestras expectativas y nuestra esperanza, porque él está con nosotros y en nosotros.  Estemos atentos a su presencia no sólo aquí en la Iglesia o las reuniones de nuestra comunidad, sino en la vida de cada día…

Como dijimos, muchas personas están sumidas en el sufrimiento.  Pero, a pesar de ello, si somos Pueblo de Dios, mantenemos indestructible la esperanza de que la verdad, la bondad y la justicia prevalecerán un día, porque creemos que Cristo nuestro Señor ha venido y vive entre nosotros.  Luchamos, sabemos que el camino es escabroso, pero el Señor viene con nosotros y nos dice: Ven conmigo, sirve conmigo, ama conmigo, comparte y date a ti mismo conmigo, así tú serás mejor y la Iglesia y el mundo serán también mejores…

SALUDO

Que el Señor confirme sus corazones en la santidad para que sean intachables a los ojos de nuestro Dios y Padre cuando nuestro Señor Jesucristo venga.

El Señor esté siempre con ustedes.  R/ Y con tu espíritu.

ACTO PENITENCIAL

Estamos habitualmente ocupados en nuestros propios asuntos y afanes egoístas, y hemos olvidado los asuntos del Señor y las necesidades de nuestros hermanos. Pidámosle al Señor que nos perdone.  (Pausa)

•      Señor, haz que nos percatemos de que tú estás cerca de nosotros en la gente que padece hambre y necesidad.  Líbranos con tu amor de nuestra inconsciencia o indiferencia.  R/ Señor, ten piedad.

•      Cristo Jesús, haz que te descubramos en los que buscan la paz, para ellos mismos y para su país. Otórgales tu paz duradera.  R/ Cristo, ten piedad.

•      Señor Jesús, revélate a nosotros en los hermanos que andan malamente a tientas en su vida, en la noche de su sufrimiento. Que tu luz brille sobre ellos y sobre nosotros.  R/ Señor, ten piedad.

Quédate cercano e íntimo a nosotros con tu perdón, Señor; mantennos atentos a tu constante venida y llévanos a la vida eterna. Amén.

LECTURAS

Jeremías 33, 14-16: A un pueblo desanimado, el profeta le anuncia que el Señor cumplirá su promesa de darles un Salvador descendiente del rey David… Con él se aplicará el derecho y habrá justicia…

Salmo 24: Señor, Tú que eres bueno y recto, instrúyeme en tus caminos de misericordia y lealtad,   quiero ser humilde, convertirme de mis pecados y cumplir tus mandamientos…

1 Tesalonicenses 3, 12-4, 2: Amémonos mutuamente porque esto afianza nuestros corazones para que seamos santos e irreprochables en nuestro comportamiento cristiano…

Lucas 21, 25-28. 34-36: En tiempos de crisis inesperadas no debemos desfallecer a causa del miedo y la ansiedad, tampoco debemos entregarnos a los vicios… Sino que debemos tener ánimo y mantenernos de pie ante el Señor Jesús…

ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Movido por su infinito amor, nuestro Padre del cielo envió a su Hijo al mundo para colmar todas nuestras esperanzas, y para ofrecernos un futuro mejor y eterno. Digámosle en oración: R/ Señor, tú eres nuestra esperanza.

1.     Por la comunidad de la Iglesia y por todos nosotros, sus miembros, para que, por nuestro compromiso por la justicia y el amor, hagamos creíble el evangelio, roguemos al Señor. R/ Señor, tú eres nuestra esperanza.

2.     Por la gente sin coraje y sin esperanza, por los que sufren por el hambre o la guerra, para que nosotros intentemos reavivar su esperanza, trabajando con ellos para construir un mundo mejor, roguemos al Señor. R/ Señor, tú eres nuestra esperanza.

3.     Por los cristianos en cualquier parte del mundo, para que no se avergüencen del Evangelio, sino que proclamen abiertamente su mensaje de esperanza con el ejemplo de sus propias vidas, roguemos al Señor. R/ Señor, tú eres nuestra esperanza.

4.     Por todos nosotros aquí reunidos, para que no seamos auto-complacientes y nos quedemos pasivos y satisfechos, sino que permanezcamos vigilantes para dejarnos renovar por Dios en Cristo. Que nos otorgue la gracia de comprometernos seriamente y vivir para los demás, roguemos al Señor. R/ Señor, tú eres nuestra esperanza.

Celebrante: Señor Dios nuestro, tú nos amas y por eso esperas que hagamos visibles a todos tu bondad y justicia. Esperamos que tu Hijo permanezca con nosotros para que tus expectativas y las nuestras se hagan realidad, ahora y por los siglos de los siglos.  R/ Amén.

INVITACIÓN A HABLARLE A NUESTRO PADRE

Roguemos al Padre de todos, con las palabras de Jesús, para que sepamos hacer su voluntad y demos forma a su reino.  R/ Padre Nuestro…

INVITACIÓN A LA COMUNIÓN

Alcen su cabeza, porque éste es Jesús, nuestro Señor y Salvador.

Dichosos nosotros si él nos encuentra despiertos esperando su venida.

Felices nosotros, invitados a su banquete de salvación.  R/ Señor, no soy digno…

DESPEDIDA Y BENDICIÓN

Hermanos: El mensaje de hoy ha sido. “Mantengan sus cabezas en alto con esperanza”.

Mantengámonos firmes y vigilantes de nosotros mismos cuando haya guerras y violencia, cuando haya injusticia y corrupción, cuando haya odio y rencor.

Sigamos esperando, porque hay un futuro diferente y mejor que construimos desde ahora.

Cristo está con nosotros y con él somos capaces de eliminar y acabar con la violencia; con él podemos derrotar el odio con la amistad.

Sí, mantengamos la cabeza bien alta, porque el Señor Jesús está con nosotros y con él hay esperanza y futuro.  Caminemos con él.

Y que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre nosotros y nos acompañe siempre.  R/ Amén.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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