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Preparando mi liturgia: “Yo soy la resurrección y la vida”

V DOMINGO de CUARESMA, 29 DE Marzo 2020.

Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

Saludo:

Que el Espíritu que resucitó a Jesús de entre los muertos esté vivo en ustedes. Que vivan en plenitud la vida de Jesús para que puedan resucitar en el último día.
Que Jesús, el Señor de la vida, esté siempre con ustedes. R/ Amén.

Ideas para el Celebrante:

(“Yo Soy la Resurrección y la Vida”.
La fe en la resurrección es central para un creyente. La liturgia de hoy es una fuerte afirmación de nuestra fe en la resurrección, no sólo la de Jesús, sino también la nuestra propia. Jesús resucitó a Lázaro de entre los muertos; Jesús mismo resucitó de la muerte a la vida… Pero no se trata sólo de la vida después de la muerte física, nuestra vida de resucitados comenzó desde nuestro bautismo, y esta vida eterna tiene que crecer y seguir resucitando hasta después de la muerte corporal… Hay otras muertes: estar lejos de Dios, vivir en el pecado, no confiar en la misericordia de Dios… Pero Él quiere resucitarnos… Jesús nos pregunta: ¿Crees tú esto? Y nosotros respondemos con Marta: “Sí, Señor, yo creo”…)

Acto Penitencial:

No dejamos crecer la vida en nosotros cuando la echamos a perder por el pecado y la indiferencia. Pidamos al Señor de la vida que nos perdone. (Pausa)

  • Señor Jesús, resurrección y vida nuestra, perdona nuestra fe vacilante y débil y nuestra esperanza tímida y titubeante. R/ Señor, ten piedad.
  • Cristo Jesús, Hijo del Dios Viviente, perdónanos porque, desde que recibimos el bautismo, nuestra vida ha crecido tan poco en nosotros. R/ Cristo, ten piedad.
  • Señor Jesús, alimento de nuestra vida, perdónanos porque no hemos dejado que la Eucaristía nos levantara de la tumba del pecado. R/ Señor, ten piedad.
    Sé misericordioso con nosotros, Señor, y perdona todos nuestros pecados. Danos la gracia de vivir aquí tu vida al máximo, para que alcance su plenitud en la vida eterna. R/ Amén.

LECTURAS:

Ezequiel 37, 12-14: A los desalentados y exiliados Dios les anuncia: “Quiero que vivan… Los llevaré de vuelta a su tierra y les daré mi espíritu”… Hay situaciones en la vida que son peor que la muerte…
Salmo 129: Gritémosle al Señor desde lo profundo de nuestro ser, pidámosle perdón, alimentemos nuestra esperanza y paciencia, porque del Señor viene la misericordia y la redención…
Romanos 8, 8-11: El Espíritu que resucitó a Jesús de entre los muertos se une a nuestro espíritu y vivifica nuestros cuerpos que antes estaban muertos por el pecado…
Juan 11, 1-45: Jesús se muestra muy cercano a sus amigas y también muy sensible: llora ante la muerte de su amigo… En la persona de Marta nos invita a “creer”, luego revivifica a Lázaro gritándole: “Ven afuera”… Y pide que lo desaten y lo dejen caminar… Y muchos creyeron en Él…

Oración de los Fieles:

“Señor, si tú hubieras estado aquí”, dijo Marta, “mi hermano no habría muerto”. Señor, haznos conscientes de tu presencia y de tu llamado a vivir tu vida, mientras te pedimos: R/ Hijo del Dios vivo, danos vida plena.

  1. Señor da nueva vida a tu Iglesia y dale valor, para que crezca y mejore a través de los difíciles dolores del cambio y la renovación. Oremos: R/ Hijo del Dios vivo, danos vida plena.
  2. Señor, derrama tu vida de manera rica y profunda en quienes se preparan para el bautismo, para que vivan muy cerca de ti. Oremos: R/ Hijo del Dios vivo, danos vida plena.
  3. Señor, sostén a los ancianos y a los moribundos en la esperanza de que resucitarán contigo, para que se confíen a ti con toda serenidad y con fe profunda. Oremos: R/ Hijo del Dios vivo, danos vida plena.
  4. Señor, sigue inspirando, con el valor y la dignidad de la vida, a los que sufren, a las víctimas de la injusticia y de la desgracia, para que no se desalienten ni se rindan ante las dificultades de la vida misma. Oremos: R/ Hijo del Dios vivo, danos vida plena.
  5. Señor, mira con amor a nuestra comunidad cristiana. Haz que apreciemos la vida como un don y una tarea, de forma que podamos usar todos nuestros talentos para enriquecerla y perfeccionarla en beneficio nuestro y de los demás. Oremos: R/ Hijo del Dios vivo, danos vida plena.
    Señor Jesús, álzanos por encima de nuestra mezquina autosuficiencia hacia una esperanza más fuerte que la muerte. Quédate con nosotros ahora y por los siglos de los siglos. R/ Amén.

Introducción al Padrenuestro:

Con confianza y esperanza nos dirigimos al Padre de toda vida con la oración de Jesús nuestro Señor. R/ Padre nuestro…

Invitación a la Comunión:

(Cfr. Juan 6)
Éste es Jesucristo, el Señor que nos dijo:
“Yo soy el pan de vida.
Todos los que coman mi carne y beban mi sangre tendrán vida eterna;
vivirán en mí y yo en ellos, y yo los resucitaré en el último día”.
Dichosos porque somos invitados a comerlo.
R/ Señor, no soy digno…

Bendición:

Hermanos: Hoy hemos escuchado que Dios quiere que vivamos en plenitud. Aceptemos de él la vida con gratitud como un don y una misión.
Sabemos que Nuestro Señor Jesucristo murió por nosotros para que podamos vivir. Que vivamos con él una vida digna de hijos de Dios.
El Espíritu, dador de vida, nos inspira a seguir el camino de Cristo como personas que vivamos para los otros. Que él nos haga siempre disponibles y abiertos a cualquiera que tenga necesidad.
Y que la bendición del Dios de la vida, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes, los guarde en su amor y permanezca para siempre.
R/ Amén.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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