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Dios no nos pide mucho… nos pide todo

XXVIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

IDEAS PARA EL CELEBRANTE / GUÍA

Hoy la palabra de Dios nos reta seriamente: ¿Dónde ponemos nuestro corazón?  ¿Dónde ciframos nuestra propia seguridad?  ¿Qué es lo que le da valor y bondad a nuestra vida? ¿Sentimos que nos falta algo en la vida?

El Antiguo Testamento nos invita a cultivar la verdadera sabiduría y Jesús nos advierte de no poner nuestro corazón en las posesiones materiales o en nuestras pretensiones de bondad y de mérito porque esto nos aleja de nuestros hermanos y de nuestras metas más altas.

El Señor nos mira con amor y nos dice que renunciemos a nuestras propiedades y las compartamos, que confiemos sólo en él, que entremos en su Reino siguiendo su estilo de vida…

Permitámosle que – a través de nuestra oración personal, de la comunión con su Palabra y su Cuerpo – nos dé la sabiduría suficiente para no rechazar su invitación y para seguirlo alegre, pronta y radicalmente…

SALUDO

La Palabra de Dios es viva y eficaz, puede juzgar nuestras intenciones y pensamientos más íntimos.

Jesús mismo, la palabra del Señor, permanezca siempre con ustedes.  R/ Y con tu espíritu.

ACTO PENITENCIAL

En silencio, examinémonos ante el Señor: ¿Hemos confiado más en Dios que en nuestras propias seguridades y posesiones?  Pidamos perdón por nuestros apegos, por nuestras pretensiones de bondad que nos estancan en la mediocridad y por no querer seguir incondicionalmente a Dios…  (Pausa)

Señor, tu sabiduría y tu amor valen mucho más que la fama, la salud, la belleza y las posesiones.  Señor, ten piedad.

Cristo Jesús, tú bien sabes dónde está nuestro corazón y tú quieres que esté dirigido y orientado hacia el Reino y hacia nuestros prójimos.  Cristo, ten piedad.

Señor Jesús, tú quieres que renunciemos a las aspiraciones mundanas y a los bienes materiales que nos poseen y controlan, y, en cambio, quieres que te sigamos a ti más radicalmente.  Señor, ten piedad.

En tu infinita bondad, perdona nuestros traidores apegos a lo material y a lo egoísta. Danos la gracia de poner toda nuestra confianza en ti y llévanos a la vida eterna.  R/ Amén.

LECTURAS

Sabiduría 7, 7-11: El poder, las riquezas, las piedras preciosas, el oro o la plata, incluso la salud, la belleza y la luz no son nada comparadas con la prudencia y la sabiduría que vienen de Dios…

Salmo 89: Pedimos al Señor un corazón sensato, misericordia, alegría, bondad y que Él haga prosperar nuestras obras…

Hebreos 4, 12-13: La Palabra de Dios es viva, eficaz, tajante, penetrante, juzga nuestros deseos e intenciones… deja al descubierto aquello de lo que hemos de rendir cuentas…

Marcos 10, 17-30: Jesús nos enseña que, para entrar a su Reino y salvarnos, no basta con cumplir los mandamientos sino que hay que desconfiar de nuestras pretensiones de superioridad moral y de las riquezas, deshacernos de ellas y socorrer a los pobres… Además, Jesús nos mira con amor y nos pide que, confiando sólo en Él, seamos generosos y lo sigamos…

ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Pidamos al Señor sabiduría para apreciar sus dones con gratitud y para usarlos para el bien de todos. Y digámosle: R/ Señor, haznos sabios con tu sabiduría.

1. Por los que en la Iglesia proclaman la sabiduría de la Palabra de Dios, para que primeramente la vivan y después compartan su experiencia con sus hermanos.  Roguemos al Señor.

2. Por los líderes del mundo entero, para que no sacrifiquen sus principios éticos al poder, al éxito, a la ambición, sino que se comprometan seriamente a promover la dignidad humana y los valores del evangelio.  Roguemos al Señor.

3. Por los que trabajan en los medios de comunicación: prensa, radio, televisión, cine, redes sociales, para que no tergiversen situaciones, palabras e imágenes para distorsionar los valores de la vida sino que busquen y promuevan honestamente la verdad y los verdaderos valores humanos.  Roguemos al Señor.

4. Por los padres y educadores, para que reten a los jóvenes a vivir por los ideales que realmente importan; y también por los jóvenes, para que el sano idealismo y la generosidad guíen su vida.  Roguemos al Señor.

5. Por los ricos en dinero, en posesiones y en talentos, para que aprendan a compartir espléndidamente lo que son y lo que poseen con quienes tienen menos.  Roguemos al Señor,

Celebrante: Oh Dios, hoy te pedimos no precisamente riquezas sino generosidad y confianza, no placer sino profunda alegría, no falsa y engañosa pretensión sino rectitud e integridad.  Y haznos sabios con la sabiduría de Jesucristo, tu Hijo, nuestro amigo y Señor. Amén.

 INVITACIÓN A ORAR CON EL PADRENUESTRO

Dios es nuestra única riqueza.  Por eso clamamos a él con las palabras de Jesucristo.  R/ Padre nuestro…

INVITACIÓN A LA COMUNIÓN

Éste es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.  Su vida y su palabra son el mayor don de Dios para nosotros y la riqueza de los que aceptamos ser pobres por amor.

Dichosos y sabios nosotros, si aceptamos su invitación y nos nutrimos de este pan de vida.  R/ Señor, no soy digno…

DESPEDIDA Y BENDICIÓN

Hermanos: El evangelio sigue retándonos a buscar satisfacción y seguridad

no en lo que poseemos, ni tampoco en la propia auto-felicitación por haber obedecido los mandamientos de Dios.

Si queremos ser realmente felices con una alegría que nadie nos la pueda arrebatar, vayamos a entregarnos sin reservas a Dios y a los hermanos que nos rodean pues ellos son nuestra verdadera riqueza y seguridad.

Que el Señor nos dé a todos esta sabiduría y fortaleza.  Y que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y los acompañe para siempre.  R/ Amén.

Pueden ir en paz y seguir fielmente al Señor cada día que les conceda de vida.  R/ Demos gracias a Dios.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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