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¿Entiendo las oportunidades que me da mi bautismo?

Desarrollo Espiritual,

BAUTISMO DEL SEÑOR, Ciclo A, 12 de Enero de 2020.

Jesús el hijo predilecto del Padre y lleno del Espíritu tiene una misión

Pbro. J. Jesús Suárez Arellano / Pbro. Sergio Arturo Gómez M.

¿QUÉ NOS DICE DIOS EN ESTE DOMINGO?

Isaías 42, 1-4, 6-7: El profeta Isaías anuncia que el Espíritu de Dios guiará a su siervo fiel, el libertador del pueblo oprimido, para que traiga al mundo amor compasivo y justicia… La primitiva Iglesia descubrió el cumplimiento de esta profecía en Jesús… Y ahora creemos que su misión también es nuestra misión…

Salmo 28: Se nos invita a aclamar, alabar y venerar, por su voz potente y magnífica, a Dios que es nuestro Rey…

Hechos 10, 34-38: Pedro nos dice que Dios acepta a todos los que lo temen y practican la justicia sin importar su origen… También nos presenta un resumen conciso y profundo de la vida de Jesús: pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el diablo porque Dios estaba con Él…

Mateo 3, 13-17: Jesús se acerca para ser bautizado por Juan, éste se resiste un poco y, finalmente, accede… Luego, el Espíritu Santo desciende y se posa sobre Él mientras la voz del Padre lo declara su Hijo amado y predilecto…

REFLEXIONEMOS JUNTOS:

Hoy las tres lecturas hablan de la presencia salvadora de Dios a través de su Espíritu, principalmente en su Hijo Jesús, pero también en nosotros… Y es que Dios lo transforma todo desde dentro; espiritualmente… ¿Estoy dejando que el Espíritu de Dios transforme y guíe a mi propio espíritu y, por tanto, mi vida?

El Evangelio de hoy no sólo narra un hecho histórico externo, el bautismo de Jesús, sino también la declaración de quién es aquel nazareno, y la toma de conciencia de los testigos sobre su identidad y la fuerza con la que la realiza… Al bautismo de Juan se acercaban quienes querían tener un nuevo comienzo en su vida… Jesús también se acerca, no porque fuera un pecador, sino porque va a iniciar la etapa de su vida pública con una conciencia más profunda de ser el Hijo predilecto de Dios lleno de su Espíritu… En los Evangelios se hace constante referencia al Espíritu para explicar lo que es y lo que hace Jesús: “Concebido por el Espíritu Santo”, “Nacido del Espíritu Santo”, “Desciende sobre Él el Espíritu Santo”, “Ungido con la fuerza del Espíritu”, “Yo bautizo con agua, Él los bautizará con Espíritu Santo y fuego”, “El Espíritu es el que da vida, la carne no vale para nada”, “Lo que nace de la carne es carne, lo que nace del Espíritu es Espíritu”… Sólo bajo la acción del Espíritu de Dios podemos entender la fuerza de la predicación de Jesús, su estilo de acercarse e interactuar con todas las personas, sus opciones, sus señales milagrosas, su entrega, su muerte y, sobre todo, su resurrección…

Jesús experimentó en el bautismo lo que luego pedirá a Nicodemo: Nacer de nuevo por el agua y el Espíritu… Así pues, hoy celebramos, por decirlo de alguna manera, el día de su verdadero nacimiento reafirmando su filiación divina y el poder del Espíritu que descendió sobre Él…

Nosotros también fuimos bautizados y, aunque el bautismo de Jesús y el nuestro no son Iguales, hoy podemos también reflexionar sobre la misión que Dios nos ha encomendado en esta vida y la fuerza espiritual que nos ha dado para poder realizarla como sus enviados…

Hoy hablamos del bautismo de Jesús, lo que implicó para Él y las consecuencias que tuvo para su vida… ¿Cómo podemos reflexionar sobre lo que es nuestro bautismo y lo que de él se deriva? La mayoría de los cristianos tenemos una conciencia muy limitada sobre el bautismo.  Si preguntamos a algunas personas, por ejemplo, ¿para qué quieres bautizar a tu hijo? La mayoría responderán: para que se vaya al cielo, para que se le borren sus pecados, para que sea creatura de Dios, etc., la mayoría no alcanza a comprender que nos da una misión semejante a la del Hijo de Dios… El bautismo de los niños es una celebración bonita y que los fieles realizan con gusto, pero, constatamos que no hay una conciencia de su significado, de la configuración con Cristo, de las renuncias que implica, etc.  Urge, por tanto, enriquecer el sentido de nuestro bautismo, celebrar el sacramento del bautismo resaltando sus signos, insistir y explicitar que por el bautismo nos unimos a la misión de Cristo en la Iglesia…

El bautismo nos da las herramientas que usó Jesús para pasar haciendo el bien, liberando a los cautivos, promoviendo la justica… Convendría unir la identidad que adquirimos en nuestro bautismo a los procesos de cambio de nuestra vida y misión… Dios, por nuestro bautismo, nos da plenitud de vida pues para Él vivimos.  Hemos de tener la apertura para convencernos de que estamos mejor con Dios que sin Él y que nos realizaremos más y mejor siguiendo sus planes y no los nuestros; Dios no nos aparta de nuestra felicidad y su búsqueda, sino que nos da la posibilidad de ir más allá de lo meramente físico y horizontal para ascender a lo espiritual y trascendente…

Debemos vivir la conversión entendida como cambio y crecimiento

Generalmente entendemos la conversión como algo que se da en un único momento de nuestra vida en que pasamos de lo malo a lo bueno… Pero, también podemos entender la conversión como una serie de pasos hacia la madurez o diversas “tomas de conciencia” sobre nuestra propia identidad y misión que, uniendo nuestra voluntad a la de Dios, van generando pequeños movimientos o, como se dice en Gestalt, “ajustes creativos”… Así pues, hoy se nos invita a la conversión entendida como cambio y crecimiento… ¿Me considero una persona convertida?

Para lograr la conversión, hay que conocer nuestras fortalezas y debilidades

Así que conviene trabajar por clarificar quién soy yo y cuál es mi misión según Dios… Esta cuestión me invita a conocerme desde mis miedos, vicios y pecados hasta mis potencialidades, luces, cualidades positivas y virtudes… Y, conociéndonos más cada día, ponernos en un proceso de desarrollo para volvernos personas plenas y cumplir la misión para la que fuimos creados y somos ayudados por el Espíritu de Dios… Cuando vivamos nuestra misión, parecida a lo que hoy anuncia Isaías o a la de Jesús que “pasó haciendo el bien”, nuestra existencia cobrará más sentido y nos dará mayor felicidad, experimentaremos la plenitud… Reafirmemos así, una vez más, que no podemos quedarnos sólo en el bautismo “de agua”, sino que conviene que nos abramos constantemente al bautismo “del Espíritu” que ungió a Jesús para pasar haciendo el bien a todos…

También hoy, al terminar el tiempo de la Navidad y comenzar el Tiempo Ordinario, se nos da la base para ir comprendiendo cada vez más a nuestro Salvador y Emmanuel – lo que hace y dice, sus milagros e intervenciones, su muerte y resurrección – a lo largo de todo el año litúrgico… Y, comprendiendo más la identidad y el proyecto de Jesús, entenderemos más nuestro ser y nuestra misión… ¿Quiero configurarme con mi amigo Jesús?

PARA QUE TE ENCUENTRES CON DIOS, TE PROPONEMOS LOS SIGUIENTES EJERCICIOS PARA LA SEMANA:

1.     Procura vivir con más conciencia tu vida… Pregúntate: ¿Qué siento? ¿Qué pienso? ¿Qué deseo? ¿Qué necesito?

Escribe tus respuestas y… vuelve a preguntarte: ¿Qué siento ante mis respuestas?

Luego,

¿Qué descubro de Dios en mí? ¿Qué descubro de Dios en los acontecimientos por los que paso?

¿Qué decido hacer con lo que voy descubriendo?

¿Qué querrá Dios que haga con lo que descubro?

¿Cómo se va clarificando mi misión de vida?

2.     Lee varias veces la primera lectura en primera persona…

¿Qué descubres? ¿Puedes comprender lo que esto tiene que ver con tu misión bautismal?

3.     Esta semana, en tu oración, agradécele a Dios Padre por haberte hecho su hijo en el bautismo, por haberte ungido como su enviado y pídele su constante fuerza espiritual para cumplir tu misión de transformar tu mundo

(Si esta ficha te ayuda, compártela)

Esta ficha, así como las de los domingos anteriores, la puedes encontrar en arquimediosgdl.org.mx, pestaña de “cultura y formación” y “desarrollo espiritual”.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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