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Preparando mi liturgia: Jesús, nuestro Buen Pastor, nos conoce

IV DOMINGO DE PASCUA

Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

Notas:

1. Recuerden que hoy se celebra la “Jornada Mundial por las Vocaciones”.  Lo que se dice de Jesús es también aplicable a los pastores que ocupan su lugar.  No que ellos sean Jesús mismo: Son solamente humildes signos de Jesús, que, por su vida y por sus obras, deberían mostrar al pueblo el camino hacia él.

2. Los que quieran tener una celebración especial por las vocaciones, este día o durante la semana siguiente, vean, por favor, el Misal y el Leccionario para textos para misas por las vocaciones.

IDEAS PARA EL CELEBRANTE / GUÍA

Es muy tranquilizador saber que el líder de nuestra comunidad nos conoce personalmente y nos llama por nuestro nombre.  Jesús nos conoce y por eso exclamamos: Él me conoce y yo le conozco a él.  Y esto exige una confianza, lealtad y amor más profundos.  En el Domingo del Buen Pastor Jesús mismo nos recuerda cómo nos conoce personalmente.  Al mismo tiempo, el hecho de que también nosotros lo conozcamos a él, al menos un poco, cambia nuestra vida entera; porque conociéndolo a él, conocemos a su Padre Dios.

Hoy es un día para reflexionar también en cómo el pueblo confía y escucha, casi por instinto, a sacerdotes que no se predican a sí mismos, sino al Señor Jesús y a su Buena Noticia.  Los fieles escuchan y confían en pastores que los conocen y dedican tiempo para escucharles, para asomarse a sus problemas y esperanzas.  En ellos reconocen algo de Jesús, el Buen Pastor y modelo de todos los pastores.

Unámonos a Jesús, nuestro Buen Pastor, y experimentamos en él la bondad, el cuidado y la presencia íntima de Dios en la vida de cada día.  Ojalá que fomentemos también el conocimiento personal y mutuo para crecer en cercanía tanto entre los fieles como entre los pastores y el pueblo de Dios.

SALUDO

El Cordero en el trono será nuestro pastor y nos conducirá a manantiales de agua viva.  Dios enjugará todas las lágrimas de nuestros ojos.

Este Cordero de Dios, Jesús nuestro Señor, esté siempre con ustedes.  R/ Y con tu espíritu.

ACTO PENITENCIAL

En silencio, recordando que Jesús, Buen Pastor, nos dijo: “las ovejas que me pertenecen escuchan mi voz”, pensemos… ¿lo hemos escuchado y seguido?  Examinémonos ante él. (Pausa)

•      Señor Jesús, tú nos conoces y nos llamas a cada uno por nuestro nombre.  R/ Señor, ten piedad.

•      Cristo Jesús, tú nos aseguras que no permitirás que nos perdamos y que nunca nos abandonarás.  R/ Cristo, ten piedad.

•      Señor Jesús, el Padre nos confió a ti y tú nos das vida que durará para siempre.  R/ Señor, ten piedad.

Ten misericordia de nosotros, Señor, y nunca permitas que el pecado nos separe de ti.  Perdónanos, haz que te sigamos hasta el final y llévanos a la vida eterna.  R/ Amén.

LECTURAS

Hechos 13, 14. 43-52: La Buena Noticia de Jesús tenía que anunciarse primero a los judíos, pero no se podía restringir a un solo grupo pues estaba destinada para todos… A raíz del conflicto de Pablo y Bernabé con los judíos se comienza a predicar el evangelio directamente a los paganos que se convirtieron en masa…

Salmo 99: Le pertenecemos a Dios, somos su pueblo y su rebaño, su bondad y su fidelidad son para siempre…

Apocalipsis 7, 9. 14b-17: Gentes de todas las razas, pueblos, lenguas y naciones seguirán al Cordero como a su Pastor, quien los conducirá, a través de la gran tribulación, hasta la vida eterna donde ya no sentirán hambre ni sed ni el ardor agobiante del sol, sino que serán conducidos a las fuentes de agua viva y Dios mismo enjugará sus lágrimas…

Juan 10, 27-30: Jesús es nuestro Buen Pastor… Él nos conoce personalmente y nos conduce con su voz a la plenitud de vida…

ORACIÓN DE LOS FIELES

Sacerdote: Roguemos a Jesús, Cordero de Dios y Pastor nuestro, que conduzca a todas las personas a los manantiales de la vida. Y digámosle: “Cordero y Pastor nuestro, únenos en un solo rebaño”.

1.     Señor, tú llamas a una muchedumbre inmensa de todas las razas, lenguas y naciones para que aprendan oír tu voz, aceptarte desde la fe y seguirte fielmente.  Por todos ellos te pedimos: R/ Cordero y Pastor nuestro, únenos en un solo rebaño.

2.     Señor, son pocos los que te reconocen y te siguen de verdad.  Que ninguno de ellos se pierda sino que los guardes siempre fieles a ti.  Por ellos te pedimos: R/ Cordero y Pastor nuestro, únenos en un solo rebaño.

3.     Señor, muchos de tus seguidores están todavía sufriendo persecuciones.  Que, a pesar de ello, continúen sirviéndote y se sientan unidos a ti en sus pruebas y dificultades.  Por ellos te pedimos: R/ Cordero y Pastor nuestro, únenos en un solo rebaño.

4.     Señor, demasiada gente padece hambre de comida, y muchos, además, tienen sed de justicia y verdad.  Que la tierra produzca su fruto y tu pueblo trabaje por la justicia, la verdad y la paz.  Por eso te pedimos: R/ Cordero y Pastor nuestro, únenos en un solo rebaño.

5.     Señor, mira la miseria de los que sufren.  Enjuga todas las lágrimas de sus ojos, y llévales la alegría de tu amor y también la de nuestro amor.  Por eso te pedimos: R/ Cordero y Pastor nuestro, únenos en un solo rebaño.

6.     Señor, mira la riqueza de corazón de muchos que están deseosos de servirte a ti y a tu pueblo en ministerios de amor y de servicio.  Llámalos al sacerdocio, a la vida religiosa y misionera, a los ministerios laicales para que conduzcan a tu pueblo como Buenos Pastores.  Por eso te pedimos: R/ Cordero y Pastor nuestro, únenos en un solo rebaño.

Sacerdote: Señor Jesús, llámanos por nuestro nombre y unifícanos como tu único pueblo, pues tú eres nuestro Pastor y Señor por los siglos de los siglos.  R/ Amén.

INVITACIÓN A RECITAR EL PADRENUESTRO

El Padre ha puesto a Jesús como Buen Pastor para nuestro cuidado.  Con él recitamos nuestra oración de confianza filial.  R/ Padre nuestro…

INVITACIÓN A LA COMUNIÓN

Éste es Jesucristo, el Cordero de Dios sentado en el trono que nos conduce a los manantiales de vida, para que nunca más tengamos de nuevo hambre o sed.  Dichosos nosotros, invitados a la mesa de nuestro Buen Pastor.  R/ Señor, yo no soy digno de que vengas…

DESPEDIDA Y BENDICIÓN

Hermanos: En esta celebración Cristo ha estado con nosotros como nuestro Buen Pastor.  Él quiere estar también con nosotros en nuestra vida cotidiana y guiarnos por medio de su Santo Espíritu.

Ahora nos envía para ser sus pastores.  Que, como hermanos, nos preocupemos las unos de los otros, nos animemos y apoyemos mutuamente para llegar a ser para el mundo un signo del amor fiel y bondadoso de Dios.

Para cumplir este encargo, que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, hijo y Espíritu Santo descienda sobre nosotros y nos acompañe siempre.  R/ Amén.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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