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¿Por qué la perspectiva de familia es mejor que la ideología de género?

Querida Lupita:

Pese a que nosotros somos una familia unida y tenemos nuestros valores muy arraigados, ya no nos sentimos capaces de transmitirlos a nuestros hijos debido a que la tendencia de pensamiento es muy abierta en nuestros días. Sabemos que la familia es mejor, pero no sabemos cómo explicarlo.

Lucía y Martín P.

Muy estimados en Cristo, Lucy y Martín:

Escuché esta expresión que me causó a la vez hilaridad y reflexión: “tenemos la mente tan abierta que se nos está saliendo el cerebro”.

Para que pueda establecerse una ideología, es necesario evitar el pensamiento reflexivo pues lo que se pretende imponer carece de sentido común. Es decir, una ideología se construye sobre una mentira.

La ideología de género, niega la naturaleza, parte de la premisa de que todos podemos elegir nuestro sexo independientemente de la biología.  Se motiva a toda la sociedad, incluyendo a los niños, para que experimenten formas de obtener placer, haciendo tocamientos con hombres y  mujeres.  En esta visión, se considera al placer como un derecho.

La perspectiva de familia, por su parte, acepta la naturaleza y la respeta. Nos reconocemos hombre o mujer de nacimiento y procuramos asumir nuestra esencia siempre. Concebimos el amor como el fin último de nuestra existencia, y vemos el placer como algo bueno para la persona pero no como un derecho sino como el fruto de la vivencia de la virtud.

La perspectiva de familia es mejor que la ideología de género por múltiples razones, pero sobre todo por sus resultados.  Aquel que cree que su familia es su mayor tesoro, vivirá para dar lo mejor de sí a los suyos. Hay deseo de practicar fidelidad, respeto, valoración y generosidad.  Aunque existan familias que no cumplan su cometido, la familia sigue siendo célula básica de toda sociedad.

En cambio, si se considera que debemos vivir de acuerdo a la forma en que nos percibimos en cada momento de nuestra propia vida, negamos la naturaleza y habrá un vaivén de emociones que acabarán esclavizándonos. Se multiplican las parejas sexuales, también las infecciones de transmisión sexual, se dificultan las relaciones permanentes, el individualismo se posiciona como estilo de vida y obstruimos la procreación.

Ir contra la naturaleza nos lleva a la muerte, respetarla, ¡nos llena de Vida!

Lupita Venegas/psicóloga

Facebook: lupitavenegas

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