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Preparando mi liturgia: Jesús está aquí, en medio de nosotros

IV Domingo, Ciclo A, 22 de diciembre

Adaptación: Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

Ideas para el Celebrante:

Emanuel: “Dios-está-con-nosotros”

Dios está con y en medio de nosotros… En Jesús, Dios es uno de nosotros; Dios en forma humana vive en medio de nosotros y viene para hacernos real, plena y perfectamente humanos en el modo que Dios se propuso desde la creación del mundo… Éste es el formidable mensaje de hoy.  Percibamos a Jesús aquí en medio de nosotros.

Jesús es nuestro modelo de profunda humanidad: Sólo tenemos que mirarlo y dejar que él nos modele según su Espíritu así nosotros también seremos completa y totalmente hijos e hijas de nuestro Dios bondadoso…

(Encendemos la cuarta vela de la Corona de Adviento de color morado.  Todos los preparativos para la fiesta de Navidad deberían tener el firme propósito de aceptar al Dios-entre-nosotros: en los corazones, en las familias y en las comunidades.)

Saludo:

(Ver Segunda Lectura, Romanos 1, 7)

A todos ustedes, amados y llamados por Dios a ser santos y consagrados, la gracia y la paz de parte de Dios nuestro Padre y de Jesucristo el Señor.

Acto Penitencial:

Volvamos a Dios, que, aun en nuestra debilidad, estará siempre con su pueblo.

Pidamos al Señor que nos perdone.  (Pausa)

Señor Jesús, tú eres el Emanuel prometido, el Dios-con-Nosotros: R/ Señor, ten piedad.

Cristo Jesús, tú eres nuestro Salvador. Tú vienes a salvarnos de nuestros pecados: R/ Cristo, ten piedad.

Señor Jesús, tú eres uno de nosotros, plenamente humano, para hacernos a nosotros completamente hijos de Dios.  R/. Señor, ten piedad.

Ten misericordia de nosotros, Señor, y derrama sobre nosotros tu perdón amoroso; haz que te pertenezcamos siempre y llévanos a la vida eterna.  Amén.

LECTURAS:

Isaías 7, 10-14: En una emergencia nacional, Dios ofrece un signo de que salvará a su pueblo: Una joven dará a luz un hijo cuyo nombre será Emanuel, o sea, “Dios-que-está-con-nosotros”… Este nacimiento traerá la esperanza…

Salmo 23: Sólo puede estar en la presencia del Señor el honrado, el limpio de corazón y el que ama la verdad…

Romanos 1, 1-7: Pablo profesa su fe en Cristo Jesús, el Salvador anunciado por los profetas que lo llamó a ser su apóstol: es hombre, ya que es descendiente de David; y es Hijo de Dios y Señor nuestro resucitado, a quien pertenecemos.

Mateo 1, 18-24: Hoy se nos presenta a José – hombre justo, reflexivo y bondadoso – comprendiendo que el Hijo que nacerá de María es el prometido Emanuel, el “Dios-(que está)-con-nosotros”, porque es hijo de David por su medio, ya que es su padre adoptivo, y engendrado de la Virgen Madre María por obra del Espíritu Santo… Y José, una vez que comprende la voluntad de Dios, manifiesta su obediencia a los planes de Dios…

Oración de los Fieles:

Nuestro Dios y Salvador escucha los gritos de su pueblo.  Confiémosle todos nuestros anhelos y a todos nuestros seres queridos, amados también por él.  Y digámosle: R/ Ven, Señor, a vivir con nosotros.

1. Por una fe más profunda en el Hijo de Dios, que se hizo hombre para traer luz a todos los que buscan en la oscuridad, roguemos al Señor.

2. Por la paz y reconciliación en el mundo entero, y en nuestros propios pequeños mundos particulares, roguemos al Señor.

3. Para que haya más respeto y atención hacia los hermanos que precisan de ayuda en su necesidad, roguemos al Señor.

4. Para que los líderes de las naciones tengan luz y sabiduría y para que todos los ciudadanos alcancen una participación equitativa en los dones de la creación de Dios, roguemos al Señor.

5. Por los padres que esperan un hijo o hija, para que protejan con calor y cariño la nueva vida, y para que experimenten y transmitan el amor de Dios para con sus hijos, roguemos al Señor.

6. Por nosotros mismos y nuestras comunidades cristianas, para que seamos amables unos con otros, como Dios es bondadoso y cuidadoso con nosotros, roguemos al Señor.

Oh Dios y Salvador nuestro, danos como sumo don a tu Hijo Jesús. En él se verán cumplidas todas nuestras expectaciones, ahora y por los siglos de los siglos. Amén.

Invitación al Padre Nuestro:

Unidos a Jesucristo, nuestro “Dios-con-nosotros”, oremos con la mayor confianza a nuestro Padre del cielo: R/ Padre nuestro…

Invitación a la Comunión:

Éste es Jesús, el Hijo de Dios e Hijo de María, nuestro Señor y Salvador.  Dichosos nosotros por recibirlo como el “Dios-que-vive-con-nosotros”. R/ Señor, yo no soy digno…

Bendición:

Hermanos: En estos días tenemos ya la luz de los árboles de Navidad y de las estrellas del nacimiento, y el intercambio de regalos entre parientes y amigos… Que todos estos gestos cobren significado al resplandor de la Luz mayor de Dios y del regalo más sublime que Dios nos ha dado: su propio Hijo Jesucristo el Dios-que-vive-con-y-en-nosotros…

Que la bondadosa bendición de Dios todopoderoso Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y los acompañe siempre.  Amén.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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