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Preparando mi liturgia: Luchamos contra el mal

X DOMINGO

Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

IDEAS PARA EL CELEBRANTE

Las lecturas de hoy nos invitan a reflexionar en la presencia del mal en el mundo y en nosotros y nos dan pistas para vencerlo como lo hizo nuestro maestro…

Cuando vemos que el mal triunfa a nuestro alrededor, ¿miramos también al mal en nosotros mismos, asumimos – sin excusas y sin culpar a otros – nuestra responsabilidad y pedimos perdón?  ¿Reconocemos la parte de responsabilidad, al menos la omisión, que tenemos y hacemos propósitos de conversión?

Frecuentemente el mal nos deja perplejos: ¿Por qué herí a esta persona que amo si, supuestamente, no era esa mi intención?  ¿Por qué hay familias que se pelean y naciones que están en guerra?  ¿Por qué hay gente que se niega a perdonarse y perdonar?  ¿Por qué hay maldad en nuestro interior y a nuestro alrededor?

Tenemos que reconocer humildemente que el pecado nos gana muchas veces y despertar en nosotros el deseo de hacer algo al respecto… Sólo entonces podremos pedir la ayuda de Dios para erradicar el pecado en nosotros y en nuestro entorno…  La principal ayuda que Dios ya nos ha dado es el ejemplo de su Hijo Jesús…

Sabemos que Jesús venció los poderes del mal, incluida la muerte.  En él encontramos perdón, vida, paz y un modelo para no dejarnos arrastrar por el mal…

En esta celebración nos unimos, como la nueva familia de Jesús, alrededor de su palabra y en ella aprendemos su libertad absoluta para no conformarnos a los moldes e inercias que la sociedad nos impone.

SALUDO

Nosotros creemos y proclamamos que “quien resucitó al Señor Jesús también nos resucitará por él” y nos colocará a su lado.

Este mismo Jesús esté con ustedes.  R/  Y con tu espíritu.

ACTO PENITENCIAL

Con humildad, en silencio, reconozcamos que participamos en el pecado y que no luchamos decididamente contra el mal ni promovemos el bien contracorriente… Pidamos perdón al Señor.  (Pausa)

•      Señor Jesús,  tú cargaste con nuestros pecados.  Sin embargo, nosotros con frecuencia  echamos la culpa a otros por los pecados que hemos cometido.  Señor, ten piedad.  R/ Señor, ten piedad.

•      Cristo Jesús, tú has pagado por nuestros pecados.  Sin embargo, nosotros a veces rechazamos compensar por el mal que hemos hecho.  Cristo, ten piedad.  R/ Cristo, ten piedad.

•      Señor Jesús, tú nos elevas desde nuestro  pecado.  Te pedimos que dispongas nuestros corazones para levantarnos unos a otros por medio del perdón mutuo.  Señor, ten piedad. R/ Señor, ten piedad.

Padre, sé misericordioso con nosotros, perdónanos y, una vez más, sánanos y renuévanos.  Y, cuando llegue nuestra hora, llévanos a la vida eterna.  Por Jesucristo, nuestro Señor.  R/ Amén.

LECTURAS

Génesis 3, 9-15: Después de que Adán y Eva comieron del árbol prohibido se alejaron y se escondieron de Dios, tenían vergüenza y miedo, notaron su desnudez pero no asumieron su propia responsabilidad sino que comenzaron a culparse el uno al otro…

Salmo 129: El Señor nos escucha cuando acudimos a él con arrepentimiento sincero, olvida nuestras culpas y nos perdona.  Por eso confiamos en que nos redimirá de todas nuestras iniquidades…

2 Corintios 4, 13-5, 1: Pablo nos propone, como creyentes y confiantes en quien resucitó a Jesús, un camino de crecimiento espiritual a pesar de las situaciones adversas en la vida, del desgaste natural por la edad y de los sufrimientos… A este camino de superación se agregan cada vez más y más personas…

Marcos 3, 20-35: Jesús va desarrollando su ministerio y a su alrededor se generan críticas,  desconfianza y oposición: sus parientes dicen que está loco y los escribas que está endemoniado… Y él nos invita a ser dóciles al Espíritu Santo y a hacernos miembros de su nueva familia a través de la aceptación y la práctica de su palabra…

ORACIÓN DE LOS FIELES

Ante la maldad que descubrimos en nosotros y en el mundo y que afecta a nuestros hermanos, acudamos a Dios nuestro Padre y pidámosle que la bondad salga siempre victoriosa.  Respondamos a cada petición: Señor, escucha a tu pueblo.

1.     Que la Iglesia llegue a ser una comunidad dedicada a hacer experimentar  perdón a todos sus miembros, y a ser signo y mensajera  de reconciliación para todos los pueblos del mundo.  Roguemos al Señor.  R/  Señor, escucha a tu pueblo.

2.     Que todas las Iglesias que creen en Cristo superen sus divisiones y  se  unan en el Señor, que nos trajo perdón y paz.  Roguemos al Señor.  R/  Señor, escucha a tu pueblo.

3.     Que las naciones abandonen la carrera que las lleva a tener cada vez más armas para la guerra y que aprendan a vivir en armonía y a dar a todos igual acceso  a los bienes de la creación.  Roguemos al Señor. R/ Señor, escucha a tu pueblo.

4.     Que el Espíritu del Señor toque el corazón de los que están endurecidos en el pecado, para que se arrepientan y cambien sus vidas.  Roguemos al Señor.  R/ Señor, escucha a tu pueblo.

5.     Que nuestras familias no experimenten la discordia ni división, sino que sepan encontrar profunda unidad  con  respeto mutuo,  perdón y amor comprensivo.  Roguemos al Señor.  R/ Señor, escucha a tu pueblo.

6.     Que nuestras comunidades sepan aceptar y acoger a aquellos que andan extraviados, defender a los débiles y a las víctimas de injusticia para dar testimonio de la misericordia de Dios.  Roguemos al Señor.  R/ Señor, escucha a tu pueblo.

Dios, Padre nuestro, con tu poder de sanación sigue curándonos de todo mal.  Que tu bondad resplandezca siempre en nosotros por el poder de Jesucristo nuestro Señor.  R/ Amén.

INVITACIÓN A ORAR CON EL PADRENUESTRO

Con Jesús, rogamos para que sepamos perdonar a nuestros hermanos como Dios perdona nuestros pecados: Padre nuestro…

INVITACIÓN A LA COMUNIÓN

Este es Jesucristo, nuestro Señor, que luchó contra el pecado, la muerte y el mal a lo largo de su vida y al morir por nosotros.  El Padre lo resucitó para confirmar su estilo de vida.

Y nosotros hoy somos dichosos al ser invitados a comerlo como nutritivo Pan de Vida que nos hace vivir como él y participar en su victoria.  R/ Señor, no soy digno…

DESPEDIDA Y BENDICIÓN

Hermanos: deberíamos apreciar más el ser un pueblo al que Dios redimió por su Hijo.

Dios no sólo nos ha perdonado en el pasado, sino que sigue dándonos la fuerza necesaria para conseguir santidad para todos.

Que el Señor nos guarde y nos bendiga el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.  R/  Amén.

Caminemos de la mano por el camino de la reconciliación y el crecimiento, vayamos en paz.  R/ Demos gracias a Dios.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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