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Preparando mi liturgia: Sigamos profetizando a pesar del miedo y el rechazo

XIV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

IDEAS PARA EL CELEBRANTE

Mucha gente deja de hacer el bien por dudar de sí misma y por falta de valor personal, también por falta de fe…

¿Qué piensas cuando ves gente pisoteada y explotada injustamente?  La mayoría de los mirones no hacen nada pues piensan: “¿Quién soy yo para intervenir en favor de esas personas desconocidas?  ¿Qué puedo hacer yo para corregir su situación?  Nadie me va a escuchar.  Después de todo, nadie es profeta en su propio pueblo o país”.

También criticamos a los pastores de la Iglesia y los agentes de pastoral diciendo: Un hombre o una mujer como nosotros, cuyos familiares conocemos, ¿cómo se atreve a transmitirnos la palabra de Dios (si es que es palabra de Dios)?

Eso mismo le pasó a Jesús, el carpintero del pueblo, cuya madre y parientes eran conocidos de todo el mundo, ¿cómo podría obrar milagros; y de dónde sacaría su extraño mensaje?

Muchos decimos: el sacerdote, las religiosas, los catequistas y otros ministros y agentes de pastoral, ¿cómo se atreven a hablarnos en nombre de Dios?

Pues, Dios nos habla a través de personas ordinarias.  La palabra y el mensaje de Dios son más fuertes que los débiles mensajeros que él envía para proclamar su anuncio profético.  Y no sólo los profetas o sacerdotes, sino cada uno de nosotros, tenemos que levantarnos y hablar claro, sin rodeos, en favor de lo que es justo y bueno.  Jesús, que también fue rechazado, nos da ejemplo y fuerza.

Pidamos al Señor que nos dé valentía y que nos inspire para proclamar y vivir el evangelio y para ir por la vida haciendo siempre el bien.

SALUDO

Cuando somos débiles, entonces somos fuertes en el Señor.

Que la fuerza de la gracia de Dios esté siempre con ustedes.  R/ Y con tu espíritu.

ACTO PENITENCIAL

En silencio, pidamos perdón al Señor porque no siempre hemos aceptado las consecuencias de seguirlo y servirlo, y porque tantas veces no tuvimos el valor para hacer y anunciar lo que es recto, justo y bueno.  (Pausa)

•      Señor Jesús, tu mismo pueblo te rechazó.  Jamás permitas que te neguemos nosotros.  Señor, ten piedad.  R/ Señor, ten piedad.

•      Cristo Jesús, tú nos diriges palabras retadoras, que nos exigen ser servidores justos y caritativos.  Cristo, ten piedad.  R/ Cristo, ten piedad.

•      Señor Jesús, tu gracia y tu amor nos bastan.  Haznos fuertes en nuestra debilidad.  Señor, ten piedad.  R/ Señor, ten piedad.

Perdona, Señor, nuestros pecados de cobardía y danos la gracia de vivir y actuar siempre según tu palabra y llévanos a la vida eterna.  R/ Amén.

LECTURAS

Ezequiel 2, 2-5: Dios envía al sacerdote Ezequiel (y a nosotros) a predicar a un pueblo ofensivo, testarudo, obstinado y rebelde… Y, a pesar del rechazo, el profeta debe continuar su tarea…

Salmo 122: Levantemos nuestros ojos al Señor cuando nos sintamos despreciados (por cumplir nuestra misión) y necesitados de su misericordia…

2 Corintios 12, 7b-10: El Señor nos invita a reconocer nuestras debilidades y su fuerza, como S. Pablo, porque es a través de hombres flaquezas que Dios manifiesta su poder…

Marcos 6, 1-6: Jesús va a su pueblo natal, ahí enfrenta la indiferencia y la crítica, la falta de fe y el desprecio de sus paisanos que, por creer conocerlo bien, se resistieron a reconocer en él al enviado de Dios… También él es un profeta rechazado…

ORACIÓN DE LOS FIELES

Oremos para que sepamos escuchar, entender y poner en práctica la voz de Dios, tanto en cada uno de nosotros como en nuestras comunidades.  Respondamos a cada petición: “Señor, que tu palabra nos dé vida”.

1.     Para que la Iglesia siga escuchando a los profetas que están entre nosotros y a través de los cuales el Espíritu nos habla.  Roguemos al Señor.

2.     Para que sigamos escuchando la palabra que Jesús nos dirige en nuestras asambleas cristianas como palabra proclamada para cada uno de nosotros.  Roguemos al Señor.

3.     Para que en el silencio de los sin voz el pueblo de Dios oiga el grito del Señor que clama justicia y compasión.  Roguemos al Señor.

4.     Para que la Palabra de Dios resuene fuerte y sea acogida gozosamente cuando los mensajeros de Dios la proclaman entre las naciones.  Roguemos al Señor.

5.     Para que nuestras comunidades cristianas sigan escuchando la Buena Nueva de nuestro Señor Jesucristo y la tomen seriamente como guía de sus vidas.  Roguemos al Señor.

Padre, escucha nuestras plegarias y haz que tu Santo Espíritu mueva nuestros corazones para que aceptemos y sigamos lo que tú nos dices por medio de Jesucristo, nuestro Señor. R/ Amén.

INVITACIÓN A ORAR CON EL PADRENUESTRO

Aunque somos débiles, nos atrevemos a llamar a Dios Padre Nuestro y le pedimos valentía y fortaleza con las mismas palabras de Jesús: R/ Padre nuestro…

INVITACIÓN A LA COMUNIÓN

Este es nuestro Señor Jesucristo, el cordero de Dios que quita el pecado del mundo por su humilde muerte en la cruz, dichosos nosotros, débiles como somos, por ser invitados a participar en su mesa y ser colmados con su fuerza y con su vida. R/ Señor, no soy digno…

DESPEDIDA Y BENDICIÓN

Hermanos: Hemos meditado en cómo Dios viene a nosotros a través de gente frágil y débil: como los profetas, los sacerdotes, los ministros, los catequistas, los hermanos en general…

Él nos confía el grandioso mensaje de su palabra y nos envía a continuar su obra evangelizadora.

Que Dios nos conforte y fortalezca para que no obstruyamos el camino de nadie hacia Dios, para que no escandalicemos a nadie y para que proclamemos su palabra con creatividad y audacia… Para que todos puedan acercarse a Dios.

Y que Dios sea siempre nuestra fortaleza en la debilidad…

Para esta tarea que los bendiga a todos el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.  R/ Amén.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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