Home / Cultura y Formación / ¿Puede un católico acudir a terapias de reiki?

¿Puede un católico acudir a terapias de reiki?

Pbro. Eduardo Michel Flores

Hace poco vino conmigo una señora joven y me preguntó: “Padre, ¿puede un católico acudir a terapias de reiki? Una amiga me invitó a ir a recibir esas terapias, porque le comenté que me sentía muy cansada y que sufría dolores de espalda por el estrés y la tensión; ella me dijo que acudiera a unas sesiones de reiki y me sentiría mejor”.

Entonces yo le dije: “La Iglesia reconoce dos tipos de curación: la curación que se realiza a través de la gracia divina y la que proviene de la naturaleza y de la medicina formal sustentada por la investigación y el trabajo del hombre a través de los siglos. En cuanto a la primera, tenemos el ejemplo del ministerio de Jesús, que realizó muchas curaciones físicas y encargó a sus discípulos continuar con esa tarea.

“En cuanto a la segunda, la Iglesia sostiene que la curación divina no excluye la posibilidad de acudir a los medios naturales y científicos de curación, probados a través de muchos años por la medicina practicada por el hombre.

“Junto al sacramento de la unción y las diversas oraciones de sanación, la Iglesia cuenta con una larga historia de cuidado de los enfermos. El signo más evidente de esto es el gran número de hospitales católicos que se encuentran en todo el mundo”.

“La caridad cristiana exige no negarles a las personas enfermas los medios comprobados de curación”.

Sin sustento científico

Después de escuchar esto ella me dijo: “Padre, me puede decir entonces ¿qué es el reiki exactamente?

Yo le contesté: “El reiki es una técnica de curación inventada en Japón el siglo pasado. De acuerdo con la enseñanza del reiki, la enfermedad es consecuencia de algún tipo de trastorno o desequilibrio en la «energía vital» de la persona. Un practicante de reiki lleva a cabo la curación al poner sus manos en determinadas posiciones sobre el cuerpo del paciente para así facilitar el flujo del reiki, o sea de la «energía vital universal».

La mujer me dijo: “¿Entonces el reiki más que una terapia de curación es como una religión?”. Yo le respondí: “Los partidarios del reiki afirman que no es una religión, y que puede ser utilizada por personas de diferentes religiones, sin embargo, sí tiene diversos aspectos de una religión.

“A veces se describe el reiki como un tipo de curación «espiritual», en oposición a los procedimientos médicos comunes de curación”.

La señora añadió: “Y la ciencia ¿qué dice del reiki?”. Yo le dije: “Juzgado con los criterios de la ciencia, el reiki no tiene credibilidad científica. No ha sido aceptado por las comunidades científicas y médicas como una terapia efectiva. La explicación de la eficacia del reiki depende enteramente de una visión particular que ve el mundo como permeado por esta «energía vital universal» (reiki) que está sujeta al manejo del pensamiento y la voluntad humanos. Los practicantes de reiki afirman que su capacitación les permite canalizar la «energía vital universal». Como la presencia de tal energía no se ha observado por los medios de la ciencia natural, la justificación para estas terapias no está avalada por la ciencia”.

¿Por qué es mejor no practicarlo?

Las terapias de reiki no encuentran apoyo ni en los hallazgos de la ciencia ni en la doctrina cristiana. Para un católico, creer en la terapia de reiki plantea problemas irresolubles.

En términos del cuidado de la salud física emplear una técnica que no tiene apoyo científico no es conveniente. En términos del cuidado de la salud espiritual, existen importantes peligros. Para usar el reiki, uno tendría que aceptar, al menos de forma implícita, conceptos claves de la cosmovisión que están detrás de la teoría reiki, elementos que no pertenecen ni a la fe cristiana ni a la ciencia natural.

Un católico que pone su confianza en el reiki estaría actuando en la esfera de la superstición, campo que no es de la fe ni de la ciencia.

La superstición va contra la adoración personal de Dios, ya que conduce el sentimiento religioso personal y la práctica hacia una dirección equivocada.

Dado que a veces la gente cae en la superstición por ignorancia, es responsabilidad de todos eliminar tal ignorancia en la medida de lo posible.

Dado que la terapia reiki no es compatible ni con la doctrina cristiana ni con la evidencia científica, no es apropiado para un católico acudir o promover las terapias de reiki.

Acerca de Edicion Arquimedios

Revisa También

Preparando mi liturgia: Dios tiene un plan original para nuestras familias

XXVII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO Pbro. J. Jesús Suárez Arellano INTRODUCCIÓN POR EL CELEBRANTE Las …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *