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Actitudes y virtudes que ayudan al ambiente

Karime Ramos Godoy

Si bien no todos somos iguales, para poder llevar a cabo ciertas misiones en la vida es necesario poseer virtudes y actitudes que nos encaminen a obtener buenos resultados.

Pensando en las virtudes que debemos tener como cristianos, reflexionaba respecto de las actitudes que una persona que quiere cuidar el medio ambiente, puede ejercitar para acrecentar:

  1. Aceptarse. Una adecuada autoestima es básica no sólo para el cuidado del medio ambiente sino para el cuidado del alma, para no caer en los “arrastres” individualistas y egocéntricos del mundo actual.
  2. Responsabilidad. Quien cuida del medio ambiente lo hace porque se hace responsable de sus decisiones en la vida y de la injerencia que las mismas tienen en la vida de otros.
  3. Respeto. Comenzando por respetar al prójimo “humano” es que se comienza a respetar al prójimo “viviente”,  una persona que cuida el medio ambiente respeta la vida y el valor de otros seres humanos y de otros seres vivos.
  4. Prudencia. Para cuidar el medio ambiente es necesario poseer autodominio y poder decidir racional y conscientemente sobre nuestras acciones presentes y futuras. La prudencia y mesura son ingredientes esenciales de quien cuida el planeta ya que, seguramente, en ocasiones se verá en encrucijadas al tomar decisiones que no por ser prácticas cuidarían el medio ambiente, por lo que debe evaluar sus opciones reales para escoger las que aporten algo bueno al cuidado de la Casa Común.
  5. Generosidad y caridad. Quien cuida del medio ambiente debe ejercitar el ser generosos, el tener un ímpetu constante por cuidar de otros y por darse a los demás, por aceptar que hay quienes requieren de nuestro apoyo y ayuda y debemos ser caritativos, dar sin esperar nada a cambio.
  6. Alegría. El buen ejemplo arrastra y quien desea cuidar el medio ambiente lo debe hacer desde el lado de la convicción y mostrando su alegría en el cuidado de la creación para lograr que su ejemplo llame a más personas a vivir alegremente en una casa compartida por diversos seres vivos.

Con buenas  actitudes y virtudes la felicidad a través del cuidado del medio ambiente se puede alcanzar. “Ninguna persona puede madurar en una feliz sobriedad si no está en paz consigo mismo (Laudato Si, n.225)

Acerca de David Hernandez

Lic. en Filosofía por el Seminario de Guadalajara | Lic. en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Veracruz | Especialista en temas religiosos | Social Media Manager

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