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Basura ahoga a Guadalajara, urge tiradero metropolitano

Nicolle Alcaraz y Monserrat Ayala

Jalisco es el tercer estado del país con mayor generación de basura ya que todos los días se recolectan alrededor de 7 mil 961 toneladas. Solo en la zona metropolitana cada habitante produce 1.2 kilogramos de desechos que en total suman 5 mil toneladas de desechos al día.

En septiembre del año pasado, el relleno sanitario Los Laureles, ubicado en sobre la carretera estatal 131, San José del Castillo, en el municipio de El Salto, fue cerrado tras 22 años de vida útil. Este basurero, que atendía a diversos municipios del Área Metropolitana de Guadalajara, debió quedar inactivo hace más de una década. Sin embargo, continuó con sus operaciones 12 años más y ni con ese tiempo adicional, las autoridades pudieron planear con antelación a dónde irían a parar las más de 2 mil 700 toneladas de residuos que antes se albergaban diariamente en dicho lugar.

Muchos han sido los planes para encontrar espacio para toda la basura que se gestionaba en el antiguo relleno, el cual solía ser administrado por la empresa CAABSA Eagle, pero 4 meses después de su cierre, aún no ha sido posible determinar un espacio oficial para suplir dicha demanda.

Aunado a esto, desde octubre del 2021, comenzaron a implementarse los procesos de remediación pertinentes para trabajar los problemas de contaminación ocasionados en aquel espacio, los cuales habrán de costar alrededor de 180 millones de pesos, y 7 años de trabajo continúo, según  lo anunciado por el alcalde Pablo Lemus.

Asimismo, la clausura significó la pérdida de empleo para muchas de las personas que laboraban dentro del relleno, alrededor de mil, según cifras provistas por el Sindicato de Pepenadores del Estado de Jalisco, mismas a las que se les dotó de ciertas alternativas, como laborar en el basurero de Picachos, en el municipio de Ixtlahuacán de los Membrillos o en las tareas de remediación que se estarán llevando a cabo en el mismo Laureles, pero que estos han decidido no aceptar debido a las complicaciones que cada una de estas alternativas suscitan, sobre todo en lo referente a los costos de traslado.

Resumen de lo sucedido

El 1 de noviembre del 2021, alrededor de las 20 horas llegaron diversos camiones recolectores de basura al pueblo de Ixtlahuacán de los Membrillos, provenientes de los municipios de El Salto, Tonalá y Tlajomulco. Estos fueron escoltados por miembros de la policía estatal quienes impedían a los ciudadanos acercarse para preguntar respecto a lo que estaba sucediendo.

Acorde al Sr. Enrique Encisco, antiguo jefe de campesinos y residente de la localidad, no hubo aviso previo. Ni a la presidencia municipal, ni a la ciudadanía de Ixtlahuacán se les informó respecto a lo que estaba sucediendo, y aunque en ese entonces el relleno sanitario de Pala estaba recibiendo aproximadamente 600 toneladas diarias de desechos, con los municipios que se planeaba adicionar llegarían a ser hasta 1,500 toneladas por día, según lo indicado por el Sr. Encisco.

“Después del niño  ahogado, a tapar el pozo”

En la noche de ese mismo día, se convocó al presidente municipal, Heriberto García, a reunirse con el gobernador, Enrique Alfaro, en casa Jalisco para tratar la situación. En la mañana del 2 de noviembre se unió a la junta el Sr. Enciso, como representante de la sociedad civil, para generar acuerdos respecto a la gestión de la basura.

En ellos se establecieron diversos puntos, uno de ellos, mencionado también por el ex jefe de campesinos, en donde se comentó que, por un tiempo limitado, recibirían los desechos de otros municipios que no fuesen Chapala, Ixtlahuacán de los Membrillos y Jocotepec, como se estaba llevando a cabo previamente, con el fin de dar continuidad a la localización y creación de un basurero funcional que pudiera recibir los desechos de aquellas localidades. Sin embargo, antes de que los pobladores de Ixtlahuacán supieran acerca de los pactos, ellos mismos se habían organizado boca a boca, y también a través de redes sociales, para manifestarse ante dicha situación, en caso de que fuese necesario. Siendo uno de los motivos que acrecentaba el descontento el hecho de que el municipio lleva varios años procurando el cuidado y la remodelación de la localidad.

Al respecto, el Sr. Enciso comentó: “Acá nadie tira basura. Tu entras al pueblo y se ve limpio (…) todas las mañanas pasan los camiones y se llevan la basura (…) acá el único problema es los fines de semana, cuando viene gente a pasear y deja todo tirado (…) yo no estoy diciendo que no vengan, pero sí que cuiden y dejen limpio el lugar”.

Es tal el compromiso de Ixtlahuacán, que de los 51 rellenos sanitarios que existen en Jalisco, solo cuatro se encuentran correctamente certificados por la NOM-083-SEMARNAT, en donde se establecen los requisitos necesarios para seleccionar, diseñar y construir un espacio de esta naturaleza, entre los que se encuentra el basurero de Pala, propio de este pueblo.

A pesar de ello, el ex jefe de campesinos comenta que: “Así como está [el basurero] ya les llega el olor a las colonias que están atrás [como es el caso de La Higuera] (…) en la mañana hasta se ve una nube arriba del basurero de todos los gases que sacan los desechos”, por lo que la adición de más residuos podría resultar en el deterioro de la calidad de vida de los pobladores de las regiones aledañas.

Aunque los ciudadanos de Ixtlahuacán no quedaron totalmente conformes con los acuerdos pactados, sobre todo porque el basurero de Pala fue abierto en 2009 y se supone que tendría una duración de 8 años, misma que venció en el 2017 y que pese a eso sigue operando y afectando la calidad de vida de ciertos residentes, el Sr. Enciso insiste en que “vale más un mal acuerdo, que un buen pleito” por lo que trabajarán con lo ya establecido.

Tapando el sol con un dedo

Tratando de dar solución a este problema, a principios de noviembre del año pasado, el basurero de Matatlán, volvió a operar sin autorización oficial, a pesar de haber cerrado hace más de 15 años. Con el fin de encontrar un espacio capaz de recibir los desechos que antes  se albergaban en los Laureles. Sin embargo, la presencia de cientos de camiones en las inmediaciones de Tonalá provocó que los vecinos comenzaran a molestarse, ocasionando también diversas manifestaciones para promover que el ayuntamiento intercediera.

No fue sino hasta el pasado 12 de enero que el alcalde Sergio Chávez Dávalos compartió un comunicado en donde señaló que CAABSA, la empresa responsable de esta reactivación ilegítima, tendrá hasta el 31 de enero para “sacar del basurero de Matatlán, las más de 48 mil toneladas de basura almacenadas de manera irregular, los últimos 70 días (…)  Si no cumple, clausuraremos Matatlán, algo que por ahora no hemos hecho, porque sabemos que toda la ciudad colapsaría”, detalló.

De acuerdo al Diagnóstico Básico para la Gestión Integral de los Residuos, que realizó el Gobierno Federal en mayo del año pasado, Jalisco es la tercera entidad federativa con mayor generación de basura, al recolectar por día 7 mil 961 toneladas.


Más de la mitad de basura que se genera en todo el país se recolecta en siete entidades federativas, entre ellas Jalisco.

Miles de toneladas de basura

Todos los días, en el Área Metropolitana de Guadalajara generamos 5 mil toneladas de basura, eso significa que, en promedio, cada habitante genera 1.2 kilos de desechos orgánicos e inorgánicos.

Tan solo en el municipio de Guadalajara hay 1 millón 385 mil 629 habitantes que, de acuerdo a los datos de la Coordinación de Servicios Públicos Municipales, diariamente generan un promedio del mil 850 toneladas de residuos en la ciudad. Esta cifra corresponde a la recolección que se efectúa a través de 183 rutas que acopian la basura domiciliaria, el servicio que se brinda en los 92 mercados municipales, 385 escuelas, limpieza y barrido de espacios como plazas públicas y contenedores en la vía pública, residuos forestales derivados de podas y recolección de cacharros y residuos voluminosos como muebles, colchones, artículos de decoración, entre otros.


Por su parte, en el municipio de Tonalá,  se generan alrededor de 600 toneladas diarias de basura de acuerdo a los datos proporcionados por el alcalde Sergio Armando Chávez Dávalos.

Al iniciar su gestión como alcalde tonalteca reiteró el compromiso de buscar alternativas para evitar el incumplimiento de operación por parte de la empresa CAABSA EAGLE.

“El 1 de octubre del año pasado que llegue como presidente municipal ese día tenía que cerrar el vertedero, recordaremos que hubo una manifestación por parte de los pepenadores y los chóferes y de ahí se acordó,  que se le daba un mes más de prórroga el 1 de noviembre se cierra laureles y se acuerda que el basurero de Matatlán nuevamente se iba a convertir en centro de transferencia y se la llevarían a picachos los residuos que está en Zapopan o un vertedero privado que está en Ixtlahuacán de los membrillos.” A pesar de esta restricción, se están almacenando 48 mil toneladas de basura en el vertedero de Matatlán.

Falta solución a largo plazo

Ante la falta de políticas públicas y el crecimiento urbano el destino de la basura es un problema que nadie quiere pensar, sin embargo es necesario proyectar futuro una solución pues, a corto plazo, no se tendrán espacios suficientes para su destino. Independientemente de los centros de transferencia, se debe buscar un terreno que,  de acuerdo a los estándares ecológicos, debe estar al menos a 40 o 60 kilómetros de distancia de la mancha urbana, situación que no le permite al municipio destinar nuevamente otro espacio para utilizarlo como vertedero, señaló el munícipe. Agregó que, de acuerdo a los datos proporcionados por ambientalistas, este espacio debe ser un área que garantice recibir la basura por al menos 25 años.

“No soy especialista en este tema, pero no podemos estar haciendo vertederos chiquitos y nomás llevar y llevar, necesitamos pensar en el futuro.  Ya los planes parciales no nos dan para un vertedero aquí en el municipio, pero si tenemos espacio para hacer otro centro de transferencia como lo está construyendo Guadalajara en la zona del Álamo”.

Señaló que con el funcionamiento de esa planta de transferencia se evitará  llevar la basura de Guadalajara  a Tonalá, y adelantó que también el municipio de  Tlajomulco está en construcciones de un centro de transferencia, por lo que no descartó también construir uno en el municipio. “Nosotros necesitamos construir otro para compartirlo con El Salto, pero antes de esas obras, la empresa concesionada debe responder, pues deben cumplir con la operatividad que es recolección, traslado y destino final.  Esas cosas las debe hacer CAABSA, pues por eso me cobra $685 pesos por tonelada que recolectan”.

Ante dos distintos apercibimientos, multas y ultimátum que se le han dado a la empresa concesionada, el alcalde reitero que, si la empresa no quiere, no puede brindar el servicio por el cual se le pagan mensualmente 8 millones de pesos, que retire la concesión. “ya veré yo como municipio qué hacer”.

De la reunión con el Gobernador de Estado Enrique Alfaro  en el que se dio además del plazo del 31 de enero para que saque la bausa acumulada en el vertedero de Matatlán, se acordó que tanto la Secretaría del Medioambiente en conjunto con la empresa CAABSA, presenten de carácter urgente un plan de destino final de la basura, el cual será presentado a los alcaldes implicados y a la ciudadanía para evitar lo sucedido en el municipio de  Tala.

Nadie quiere la basura,  pero todos la generamos

Chávez Dávalos lamentó que a pesar de que la educación ambiental se ha proporcionado desde edades tempranas no hay una cultura del reciclaje. Por ende, la generación de basura aumenta, además de que la recolección de los mismos no propicia a una separación.

 “Llega el camión de la basura y todo lo van a revolver y se va a ir al vertedero y más bien son los pepenadores los que obtienen una ganancia de eso”.

Agregó que el 70% de la basura que se genera se puede reciclar solo un 30% es considerado desecho. Sin embargo, no se ha podido aprovechar por las consecuencias de enfrentar a las organizaciones que se dedican a la pepena en los vertederos.

“Yo sé que se puede separar la basura y sólo el 30% es en realidad basura, todo lo demás se puede  reciclar,  pero este tema de los pepenadores es que viene a complicar,  por eso hablo de un gran proyecto fuera de la marcha urbana, donde hay empresas internacionales que con todo gusto vienen e invierten, porque el 70 % es reciclable”.

Ante esta situación llamó también a que se involucre en este tema al  Gobierno Federal para que se encuentre una alternativa laboral para las cientos de personas que se dedican a la pepena  y que además favorezca a los  6 millones de jaliscienses de la zona conurbada de Guadalajara, y reiteró que es un tema  donde no se debe meter la política ni los intereses económicos, si no el bien común y al medio ambiente.

Fomentar el reciclaje y buscar infraestructura

Sobre implementar acciones en el municipio las cuales fomente el reciclaje desde las casas señaló que serán viables y tendrán el efecto necesario cuando se tengan más plantas recicladoras donde los desechos ya lleguen separados. “Si podríamos implementar municipalmente algunas acciones para fomentar el reciclar, pero si el destino final no es el correcto de nada sirve que yo destine presupuesto si la empresa encargada no destina contenedores o camiones que mantengan separados los desechos.”

¿Ahora qué?

La tarea pendiente consiste en la construcción de un nuevo basurero metropolitano, labor que había estado llevando a cabo la empresa CAABSA Eagle en el municipio de Tala, durante la elaboración del “Centro de Economía Circular”, pero que se vio frenada en septiembre pasado tras diversas protestas por parte de la sociedad civil en donde declaraban que el espacio no cumpliría con las labores de reciclaje que prometía, sino que más de la mitad de la basura continuaría siendo enterrada sin ningún tipo de tratamiento, además de que la construcción se estaba realizando en una zona muy próxima a dos pozos de agua y diversos centros habitacionales.

Si bien, en su momento, el gobernador Enrique Alfaro declaró que se dialogaría con los diferentes presidentes municipales involucrados para llegar a una solución, a la fecha, el cierre de los Laureles solo ha consistido en un constante “pasar la bolita” entre diferentes rellenos sanitarios, lo cuales nuevamente no cumplen con los requisitos necesarios para recibir de manera apropiada lo residuos, ni para dar abasto a toda la basura que diariamente se genera.

Acerca de Nicolle Alcaraz

Comunicóloga y reportera para El Semanario de la Arquidiócesis de Guadalajara.

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