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“Padre, ¿hasta qué edad obliga la Iglesia a ir a misa?”.

Pbro. Eduardo Michel Flores.

Una vez vino una señora de edad avanzada y me preguntó: “Padre, ¿hasta qué edad obliga la Iglesia a ir a misa?”, yo le dije: “¿Por qué me pregunta eso?”, entonces ella me dijo: “Lo que pasa es que yo soy una persona viuda de 84 años de edad, y por mi salud tan frágil a veces me siento bien los domingos y a veces no, entonces cuando me siento bien les pido a mis hijos que me traigan a la Iglesia, pero cuando me siento mal me angustio y me preocupo por no poder acudir, pero ellos me dicen que a mi edad ya no me obliga ir a la Iglesia”.

“Yo les digo que no voy por obligación, sino por la necesidad que siento de encontrarme con Dios, pero ellos insisten en decirme que a la gente de mi edad ya no les obliga a ir a misa, incluso una hija mía me dijo una vez que el Papa había dicho que a los adultos mayores ya no nos obliga ir a la Iglesia, yo no recuerdo haber oído nunca alguna disposición del Papa en ese sentido, pero como me lo dijo tan segura me hizo dudar y por eso he querido venir a preguntarle”.

Entonces yo le dije: “Efectivamente, tiene usted toda la razón, ni la Iglesia ni el Papa han puesto jamás un límite de edad para que una persona pueda acudir a misa, no existe ninguna disposición en ese sentido, sin embargo, hay que decir que la Iglesia, como buena madre, comprende y dispensa a sus hijos cuando por una razón grave no pueden acudir a misa”.

“Por ejemplo por enfermedad grave, por un accidente, por encontrarse de viaje y no poder participar, y por alguna razón involuntaria, así pues, con este criterio se comprende que cuando una persona mayor, por su estado de salud, no puede participar de la eucaristía dominical, no comete una falta”.

Ella me preguntó: “Entonces ¿si falto a misa un domingo no por no querer venir, sino por no poder hacerlo por razones de salud no cometo pecado? y si asisto el siguiente domingo ¿puedo seguir comulgando sin necesidad de confesarme?”.

Yo le dije: “Así es, si falta a misa por razones de salud no comete pecado y cuando pueda volver a participar puede comulgar sin necesidad de confesarse primero”.

Ella me respondió: “Padre, me quita un gran peso de encima, yo creía que cada que faltaba a misa cometía pecado y que me tenía que confesar cuando volviera  a la Iglesia, pero ahora me doy cuenta de que estaba equivocada, le agradezco mucho que me aclarara esa duda”, yo le respondí: “Me da gusto haberle podido servir”.

FALTAR A MISA SIN RAZÓN

Los fieles católicos están obligados a participar en la Eucaristía los días de precepto, y quienes falten deliberadamente y sin razón justa cometen un pecado grave. Los fieles que están legítimamente impedidos no tienen obligación de ir a misa.

La Iglesia reconoce que hay razones serias y válidas que justifican la ausencia a la misa, por ejemplo, una enfermedad que no permita salir de casa, el cuidado de personas enfermas o de ancianos, el cuidado de niños pequeños,aquellos que obligatoriamente o legítimamente trabajen (militares, policías, personal médico, personal de vigilancia, marineros, etc.), un viaje inesperado e inaplazable, una ocupación que no pueda abandonarse o aplazarse, cuando sólo hay un sacerdote en el pueblo y se ha ausentado y el pueblo vecino esté muy lejos y no haya manera de ir o regresar, quienes viven en un lugar en el que no se celebra la misa, etc.

Que Dios los bendiga, nos leemos la próxima semana.       

Acerca de Miroslava Flores Torres

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