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Desinterés para aprovechar desechos sólidos

Todo queda en discurso sin inversiones

Es hora de darle una segunda oportunidad a todo lo que llamamos desecho. Pueden funcionar para generar energía y combustibles, reúso o reciclaje o para formar rellenos sanitarios y cuidar el medio ambiente. Sin embargo no interés de las autoridades.

Nicolle Alcaraz

En México, acorde a cifras provistas por el Diagnóstico Integral de Gestión de Residuos, se generan 120 mil 128 toneladas al día, es decir, poco más de dos veces el Titanic, convirtiendo a la tarea de su recolección, manejo y gestión en una hazaña de proporciones colosales que requiere de un esfuerzo en conjunto para asegurar su éxito. Sin embargo, en México aún es una tarea pendiente.

Es por ello que, el pasado mes de abril, diversos expertos se reunieron para el simposio Internacional sobre Gestión Integral de Residuos Sólidos que se llevó a cabo en las instalaciones del Colegio de Jalisco, organizado por DS Latinoamericana, una asociación destinada a la agrupación de personas y organizaciones interesadas en la gestión de residuos sólidos; y la International Solid Waste Association (ISWA) Latinoamérica, organización independiente más importante a nivel mundial en lo que refiere a la promoción y desarrollo profesional de residuos sólidos orientados al desarrollo sostenible.

Durante el encuentro estuvieron presentes Juan Ramón Ramírez, secretario de DS Latinoamérica; Marcelo Rosso, presidente regional de ISWA Latinoamérica; David Herranz, director técnico de Veolia México; Sergio Gasca, experto en residuos; y Rodrigo Atilano, Coordinador de DS Latinoamérica.

La leyenda de la economía circular en México

La economía circular, acorde a Adriana Zacarías, coordinadora regional de Eficiencia de Recursos para América Latina y el Caribe de ONU Medio Ambiente, toma por inspiración a la naturaleza “en donde no existe el concepto de desperdicio. Todo lo que la naturaleza genera es un insumo o alimento para otro organismo. Pensemos en el bosque, las hojas de un árbol se convierten en abono para la tierra; un animal muerto, llega otro y lo come”.

De ahí la importancia de superar a la economía lineal que ha liderado por años a los procesos productivos de nuestra civilización, e intentar implementar estrategias que nos permitan aprovechar una y otra vez lo que en alguna ocasión consideramos como simples desechos sin oportunidad de una segunda vida.

Sin embargo, Sergio Gasca, precisó que: “pareciera que la economía circular se centra en cerrar la línea de producción para convertirla en un ciclo repetitivo, pero en realidad va más allá de eso y ha ido cambiando a través de los años”, incluyendo procesos como la gestión integral de los residuos, compuesta por:

  1. La recolección por separado de éstos, dividiéndolos en orgánicos e inorgánicos.
  2. El compostaje y la biodigestión de la fracción orgánica y, por otro lado, la selección de aquellos residuos inorgánicos que puedan ser aprovechados de las siguientes formas:
    1. Generación de energía y combustibles.
    1. Reúso o reciclaje.
    1. O, si ninguna de estas alternativas aplica, ahora si se destina a un relleno sanitario.

Desinterés político

Sergio Gasca, experto en residuos, aclaró también que en nuestro país que estas medidas se pongan en acción  ya que, pese a que es común escuchar en el discurso público y político hablar de estas vías como propuestas en favor del medio ambiente, en México no se destinan suficientes recursos económicos para poner en práctica la teoría, además de un extendido desinterés por convertir en una prioridad este tipo de temas.

Acorde a Rodrigo Atilano, “en el periodo entre 2013 y 2018 la inversión pública prácticamente declinó hasta desaparecer (…) pasó de 42.1 mdd en 2013, hasta 0.08 mdd en 2018”.

Por si fuera poco, “la responsabilidad de la selección y el aprovechamiento, en nuestro país, se deja en manos informales [pepenadores], cuando es la parte en la que se puede extraer mayor valor en lo que respecta a los residuos”, enfatizó Sergio Gasca.

Incluso, los investigadores de la Universidad de Nuevo León, José Juan Cervantes y Lylia Palacios, aseguran que más del 80% de los pepenadores viven en pobreza extrema y carecen de seguridad social.

Basura en el limbo

A diario, cada uno de nosotros generamos alrededor de 1 kg de basura, cifra que por sí sola no resulta intimidante, pero sabiendo que somos 128,9 millones de mexicanos, se torna escalofriante. “[Según cifras oficiales] para poder recolectar las más de 120 mil toneladas diarias, a un promedio de 7 toneladas por vehículo recolector, requeriríamos de 17 mil 161 camiones (…) hay 16 mil 615, no estamos tan mal, estamos a un 97%, pero el problema no es el porcentaje, sino la [verdadera] capacidad de lo que recogen esos camiones al día, y eso es 100 mil 751 toneladas, equivalentes al 84% [de la basura que generamos]” indicó Rodrigo Atilano.

¿Pero qué pasa con esas 20 mil toneladas diarias que no están siendo recolectadas, es decir, más de un millón de viajes al año que no se realizan? “Sabemos, de manera informal, que aproximadamente un 10% estaría bajo alguno de los esquemas de las R’s [Reducir, Reparar, Recuperar, Reutilizar y Reciclar], pero nos sigue quedando un 18% que están en malas prácticas (…) quemados a nivel domiciliario, en ríos, en laderas, en barrancas a la exposición de los animales” aclaró Atilano.

Pocos recursos y mal empleados

En primer lugar, no contamos con suficientes estaciones de transferencia. Se trata de espacios donde la basura es depositada para su posterior traslado a los destinos finales, existen con el fin de permitir la circulación de camiones recolectores en las zonas conurbanas, pero sin tener que trasladar estos mismos vehículos a las zonas alejadas en donde suelen terminar los desechos. Debido a la superficie territorial de nuestro país, la cual es de casi 2 millones metros cuadrados, deberían de existir alrededor de 695 estaciones de transferencia, pero apenas contamos con 102.

Por otro lado, en lo que respecta a las plantas de selección y/o tratamiento,contamos con 46 de ellas, pero requerimos por lo menos 240, imaginando que cada una podría aspirar a tener una capacidad aproximada de 500 toneladas por día. Siendo un paso fundamental, como comentábamos, para conseguir un mejor aprovechamiento de los residuos y dejar de saturar los basureros.

En lo que respecta a los destinos finales, contamos con 2 mil 227 sitios de disposición, donde llega el 72% de los residuos que se generan en el país.

2,227  Destinos finales en el país
86%    Se encuentran a cielo abierto
10%    Están controlados
  4%    Son rellenos sanitarios

Pero, sorprendentemente, el problema de estos lugares no radica en el número de espacios con el que se cuenta, ya que según Rodrigo Atilano “el rango de los sitios de disposición final tendría que ser mucho menor”, mientras que habría que aspirar a llevar a cabo un proceso de migración que permita contar con más rellenos sanitarios, puesto que  “tendría que haber un rango entre 174 y 400 rellenos sanitarios [y no solo 90, como ocurre actualmente] (…) y desde luego cerrar y llevar a cabo un proceso de saneamiento de todos los sitios que están en condiciones críticas y que no puedan ser convertidos”.

Los invitamos a revisar el simposio completo a través del siguiente código QR con el fin de abonar a este tema que, por mucho tiempo, ha quedado de lado en nuestra agenda social:

Acerca de Nicolle Alcaraz

Comunicóloga y reportera para El Semanario de la Arquidiócesis de Guadalajara.

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