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Un suicida nos enseña

Que tus hijos sepan que son amados

Lupita Venegas, Psicóloga

Querida Lupita:

Mi hijo querido, no supo que lo quería. Con un dolor indescriptible he leído su mensaje después de quitarse la vida a los 15 años: “me voy porque aquí estoy de sobra, nadie notará mi ausencia”.  Yo me dediqué a trabajar para darle lo mejor. Tarde me doy cuenta que necesitaba mi presencia más que mi dinero.

Quiero decirle a todos los padres de familia que muestren su amor y pregunten a sus hijos si se sienten amados. No deseo a nadie este dolor y esta culpa que me carcome el alma.

Ma. Concepcion H.

Hermana mía, Conchita:

Paz en tu corazón. Fue el Santo Cura de Ars quien dijo a una esposa atribulada por el suicidio de su esposo: “entre el puente y el río está la misericordia de Dios”.

Lo primero que debe llenar tu corazón afligido, es el consuelo de que nuestro Buen Dios es misericordioso y que quiere salvar todas las almas. Si alguien pudo comprender a tu hijo, ese era precisamente Dios.

Y ese mismo Dios te ama entrañablemente deseando tanto tu salvación como la de tu hijo.

Busca ayuda para ti, para poder procesar de forma adecuada los sentimientos y emociones que están acompañándote ahora. 

Hoy la ciencia nos habla de las causas de suicidio adolescente, se trata de un fenómeno multifactorial: predisposición genética, depresión, bipolaridad, cambios bruscos en el modo de vida, presión de los pares en la escuela, ser víctimas de bullying, insomnio, sensación de soledad y aislamiento; violencia y maltrato en el hogar, diversas formas de abuso, etc.

Nuestros días nos llevan a una vida tan llena de actividades, que hemos dejado a un lado lo más importante: el verdadero sentido de la vida. Vivimos para amar.  ¡Nuestra esencia es eterna!  Los padres de hoy debemos transmitir tres grandes verdades a nuestros hijos:

Dios existe

Se hizo hombre para salvarnos

Jesucristo ¡ES SEÑOR!

Tu hijo nos enseña que todos somos valiosos y es nuestro deber hacérselo saber a los demás, especialmente a los que viven en casa. Decir a nuestros hijos que los amamos es vital en estos tiempos, saber expresarlo con palabras y con actos es un irrenunciable para las familias actuales.

Estás aquí con una misión, y has empezado a llevarla a cabo con este llamado que haces a los padres de familia: ¡que sus hijos sepan que son amados!

  • Lupita Venegas/Psicóloga
  • Facebook: lupitavenegasoficial

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