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Crédito de fotos protestas: Rafael Hernández (UDG)

Vertedero de basura e indignación

Rebeca Ortega Camacho

“¡Clausura inmediata y definitiva de Los Laureles!”, es la consigna de los pobladores de Tonalá, El Salto y Juanacatlán afectados por el vertedero Los Laureles; los menoscabos a la salud de los habitantes de estos municipios y al medio ambiente, no son determinantes para que las autoridades tomen la decisión de cerrar el relleno sanitario. El próximo miércoles 21 de agosto la SEMADET dará a conocer la resolución de la petición de ampliación del vertedero, mediante un informe público, y presentará el proyecto estatal de residuos sólidos urbanos.

El relleno sanitario Los Laureles, diariamente recibe entre 3 mil y 3,500 toneladas de basura generadas en los municipios de Guadalajara, Tonalá, Tlajomulco y El Salto. Construido en 1999 en los límites entre Tonalá y El Salto, su vida útil tendría que haber llegado a su fin en 2008, pero la empresa CAABSA-Eagle, ha logrado ampliar ese periodo a pesar de que en diversas ocasiones se ha demostrado que los residuos que ahí se depositan no tienen un tratamiento adecuado.

De acuerdo con un comunicado, que manifiesta el posicionamiento de los pueblos de Tonalá, El Salto y Juanacatlán afectados por el vertedero Los Laureles señala que, “desde el día 20 de febrero (2019), de manera inverosímil, la empresa CAABSA Eagle, la concesionaria de recolección y disposición final más grande del estado de Jalisco, solicitó a la SEMADET (Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial) la evaluación en materia de impacto ambiental para la incorporación y regularización de 27 hectáreas más al vertedero Los Laureles, lo que daría 10 años más de ‘vida útil’, que se traduce en 5 millones de metros cúbicos más de basura depositados en este vertedero a cielo abierto”.

El 14 de abril de 2019, se desató un incendio descomunal por más de cinco días. “El incendio dejó en claro que la empresa no ha cumplido con aspectos básicos de la normativa, de la reglamentación y de la legislación que se supone debe regularla. Lo que se discute no es algo menor. No estamos alzando la voz por un capricho, por algún interés partidista o monetario. Este no es un simple trámite más. Estamos hablando de nuestras vidas y nuestra salud. Por eso exigimos al gobernador Enrique Alfaro y al secretario de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial Sergio Graf, que nos den una atención mayor a nosotros como afectados en este proceso de evaluación de la ampliación del vertedero Los Laureles. No podemos concebir que le den semejante atención a CAABSA después de todo el daño que ha perpetrado y que, hoy en día, nadie es capaz de negar u ocultar.

“El reglamento de impacto ambiental debe cambiar urgentemente en los aspectos de inclusión, consulta e información abierta, para que quienes padecemos los estragos de los proyectos de tal magnitud, tengamos un peso justo y equilibrado en las decisiones que, a final de cuentas, nos afectan directamente.

“Estamos claros que esta no es una decisión técnica. Los ‘criterios técnicos’ han justificado todas las decisiones que nos tienen sumidos en esta condición de muerte. La decisión de ampliar o no el vertedero, es una decisión completamente política, donde hay ganadores y perdedores; donde los ganadores son quienes ostentan el dinero y el poder y donde los perdedores somos siempre los mismos, los más pobres, los de abajo, los que habitamos está obligada periferia. Si hubieran sido ‘otros’ los criterios técnicos y hubiera habido un poco de justicia en las decisiones gubernamentales, no sólo estaría clausurado este sitio desde hace años, sino que estarían en la cárcel funcionarios que han permitido esto y los dueños de CAABSA.

“Como habitantes afectados, campesinos, amas de casa, adultos mayores, jóvenes, trabajadores, estudiantes, artistas, niños, nos manifestamos para gritar ¡YA BASTA! Ya basta de que sigan utilizando nuestros pueblos como gran vertedero de la ciudad y de las industrias. Ya basta de seguir soportando permanentemente olores nauseabundos al punto de ni siquiera percibirlos. Ya basta de que nos sigan enfermando. Ya basta de concebirnos como poblaciones y territorios de sacrificio para que la ciudad y la gran industria sigan expandiendo sus dominios. ¡YA BASTA!”, indica el posicionamiento de los pueblos de Tonalá, El Salto y Juanacatlán afectados por el vertedero Los Laureles.

La inconformidad de los pobladores ha evocado en manifestaciones. El pasado 29 de julio, en las inmediaciones de las instalaciones de la SEMADET, alrededor de 300 habitantes de la colindancia entre Tonalá, Juanacatlán y El Salto, realizaron una protesta para expresar su rechazo total al proyecto de ampliación del vertedero Los Laureles.

Decepción y hartazgo

Al respecto, en entrevista para Semanario, el señor Cura José Luis Becerra Sánchez, decano de San José del Castillo, compartió la inconformidad de las personas ante el proyecto de ampliación del vertedero Los Laureles. “La comunidad en general está muy disgustada, están muy enojados con este problema, porque ya son muchos años en los que se ha ido renovando el permiso y ahora se sabe que están por renovarlo otro 10 años, cuando nunca ha cumplido con todas las normas necesarias que tiene que tener un lugar así.

-El vertedero- “genera mucha contaminación, aquí muy seguido se perciben olores muy fétidos, olores a basura, a podredumbre; la verdad, nuestro pueblo está muy mal en ese sentido, porque cuando no nos llega el olor podrido del Río –Santiago- contaminado, que también tenemos a un lado, nos llega el olor de la basurera.

“La gente está muy enojada, inconforme, desilusionada, porque han hecho muchos intentos para que esto se regularice; primero era que cumplieran con las normas, ahora ya es que se cierre definitivamente, porque nunca cumplen con las normas. Han hecho diferentes manifestaciones afuera de la basurera, en años anteriores; ahora se han estado yendo hasta Guadalajara a hacer las manifestaciones. La gente está triste, molesta, preocupada porque hay muchas enfermedades de los riñones, de cáncer, de vías respiratorias, de piel; la gente está muy molesta y lo peor es que sin saber qué hacer, porque a pesar de las manifestaciones, siempre se dan largas y largas y nada.

“Hay una decepción también con el gobierno porque la gente dice que ahí hay muchas mordidas, no sé qué tanto sea cierto, dinero por debajo para que se hagan de la vista gorda las autoridades y no cumplan nada de lo que debería de ser en normas sanitarias”, dijo el Presbítero José Luis Becerra, párroco de Madre Admirable, El Salto.

El decano de San José del Castillo, manifestó que las autoridades no se han acercado con los sacerdotes del decanato para informar o socializar futuros proyectos. “La verdad es que aquí a la parroquia nunca han llegado; y en su momento como decanato intentamos pedir razones y ver que se estaba haciendo y el Ayuntamiento -El Salto- nunca ha respondido para acercarse con nosotros, siempre evaden, dan motivos por los cuales no se pueden acercar y nunca han tenido una formalidad de al menos dar razón del por qué están así las cosas”.

Finalmente, el sacerdote que ha desempeñado su labor ministerial por más de siete años en esta zona, enfatizó que es necesario cerrar el vertedero Los Laureles. “No estoy tan empapado en los conocimientos de todas las normas que están rompiendo ahí, pero al menos lo que a mí me han platicado, exceden todos, su capacidad, contaminación. Para mí es que se cerrara, al menos yo estoy diciendo la voz del pueblo y la voz del pueblo dice ‘ciérrenlo definitivamente’”, concluyó el señor Cura José Luis Becerra, párroco de Madre Admirable, El Salto.

  • CAABSA-Eagel pretende ampliar el basurero Los Laureles a 27 hectáreas más. Esta ampliación fue solicitada en el año 2015 en la pasada administración y fue rechazada en 2016 por falta de estudios técnicos que mostrarán su viabilidad.
  • En el mes de abril después del incendio, se volvió a presentar la solicitud de ampliación por lo que este 21 de agosto la SEMADET dará o negará esta solicitud.

CAABSA-EAGLE

El Ayuntamiento de Tonalá autoriza la construcción y operación del relleno sanitario “Los Laureles”, en septiembre de 1999. El relleno sanitario inicia su construcción en octubre de 1999, en una primer etapa de 12 hectáreas de 40 que consta el proyecto ejecutivo, siendo inaugurado el día 13 de diciembre del mismo año, con una superficie de 2 hectáreas, y continuando su construcción. Hasta el año 2010 el relleno ocupa un área construida de 43.94 hectáreas. En 2004 se adquiere un predio de 11 hectáreas para ampliar la vida útil del relleno.

El 17 de diciembre de 1994, a CAABSA-Eagle le fue otorgada la Concesión del Servicio de Aseo Público del Municipio de Guadalajara, Jalisco, firmándose posteriormente un convenio en el que se amplía la concesión hasta el 2024. En el año 2003 le fue otorgada la Concesión del Servicio de Aseo Público del Municipio de El Salto; en 2005 la del Municipio de Tonalá y en 2006 la de Tlajomulco. (Con información de caabsaeagle.com.mx).

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