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Es tiempo de regresar… a clases

Mtro. José Andrés Guzmán Soto

Estamos a punto de iniciar un nuevo ciclo escolar donde alumnos de todas las edades y de todos los niveles educativos regresan a clases para continuar sus procesos de aprendizaje institucional; es decir, retornan a la escuela primaria, secundaria, preparatoria o universidad. Este acontecimiento, como es tan repetitivo y cotidiano,  en muchas ocasiones es poco valorado en su trascendencia y en su impacto no solo entre los niños y jóvenes sino entre las familias y en la sociedad misma.

Ahora que millones de niños y jóvenes regresan a clases para iniciar un nuevo ciclo escolar, es muy importante que nos preguntemos: ¿Qué implicaciones tiene este acontecimiento para los niños, jóvenes, familia y sociedad misma? ¿Qué está en juego con este acontecimiento? ¿Cómo afecta este acontecimiento el presente y futuro de nuestra sociedad mexicana? Demos respuesta a estos interrogantes.

Escuelas, pilar de desarrollo social

En primer lugar debemos resaltar que las escuelas, como  organizaciones educativas, tienen una función de máxima importancia en el desarrollo de una sociedad y de un país, puesto que son -junto con las familias- el sitio donde se sientan las bases de los saberes, de los principios y de los valores, que van formando la personalidad de cada uno de los niños y jóvenes en su proyecto de vida, tanto como personas, profesionales y ciudadanos. Por ello, un aspecto medular de la formación de los futuros ciudadanos, recae en las escuelas.

Otro de los aspectos a destacar son los procesos de enseñanza-aprendizaje, que como experiencias de saber van impregnando la vida de cada uno de los niños y jóvenes. La función de enseñar y compartir experiencias por parte de los docentes es complementada con las actividades de aprendizaje que realizan los alumnos para ir desarrollando las competencias integrales y las capacidades de cada uno de los alumnos.

Cabe resaltar, que los procesos de enseñanza-aprendizaje son maravillosamente complejos, porque no son de causa-efecto, es decir, el docente enseña y como efecto el alumno aprende; todo lo contrario, entre las enseñanzas del docente y los aprendizajes de los alumnos existe un mundo de circunstancias, situaciones, motivaciones, intereses y capacidades personales, familiares y sociales que son los que determinan la forma y el tiempo de los aprendizajes, en cada uno de los alumnos. Por tanto, cada alumno aprende a su ritmo; no todos aprenden de la misma forma y lo mismo, aunque los contenidos de aprendizaje sean idénticos.

Otro de los elementos importantes que debemos de tener en cuenta, son los contenidos de los procesos de enseñanza-aprendizaje. Cada nivel educativo da prioridad a ciertos contenidos: lecto-escritura, matemáticas, biología, ciencias, historia, civismo etc. Hasta álgebra, trigonometría, literatura, filosofía, artes y orientación vocacional en los casos de preparatoria y los contenidos profesionales en licenciatura.

Formación humana primero

Sin embargo, lo importante, lo trascendental en los contenidos educativos debe ser la formación humana, es decir, los saberes que den herramientas para desarrollar sus competencias integrales y específicas, junto a  los principios y los valores que los hagan vivir y convivir como seres humanos.  Decía un autor… primero hay que formar verdaderos seres humanos, y después, buenos profesionales.

Otro aspecto a resaltar en la vida de las organizaciones escolares es la educación en la convivencia y la socialización. Por desgracia, este aspecto es el que más se descuida en los procesos educativos, trayendo como consecuencia hechos negativos, como el bullyng, la exclusión, sea de género, de color de piel o económica. En los niveles  básicos lo más importante en la educación es la socialización y el aprendizaje de la convivencia, comprensión, respeto y tolerancia, pues los otros saberes se pueden aprender hasta sin maestro, sobre todo en la actualidad que hay muy buenos tutoriales en Internet, pero lo que no se aprende por este medio es la convivencia, pues esta se da cara a cara en cada circunstancia y con los humores de cada uno de los alumnos del grupo y de la escuela.

Tarea en corresponsabilidad

Por otra parte, la organización escolar no vive aislada de la sociedad y la cultura donde se ubica; al contrario, es un espejo y reflejo de la sociedad donde está inmersa, pues de ella se nutre y a la vez nutre a la sociedad. Por tanto, la sociedad es responsable de la forma de vivir de la escuela que dará bases a los futuros ciudadanos de esa misma sociedad. De aquí nace una responsabilidad compartida, tanto de los gobiernos en turno, como  -particularmente- de los padres de familia que están más cerca de lo que sucede en las escuelas.

La responsabilidad de los padres hacia la educación de sus hijos es múltiple, pues no es solo llevarlos a la escuela y dejarlos, sino, sobre todo, convivir con sus hijos, compartir sus intereses y preocupaciones educativas, impulsar su vocación profesional y construir con ellos su proyecto de vida personal. Además está la colaboración con los docentes y la organización escolar para que esta se convierta en un verdadero ambiente de enseñanza aprendizaje, de convivencia humana y  de amistad.

También los maestros comparten la responsabilidad en su función de enseñar, al convertirse en creadores de ambientes de aprendizaje y compañeros/guías de sus alumnos, colaborando con ellos en su formación, en su desarrollo y en su transformación para llegar a ser mejores seres humanos

¿Escuelas inteligentes?

No olvidemos  que una escuela inteligente es aquella en que todos aprenden a ser, a hacer, a saber hacer y a convivir con un nuevo sentido de humanismo centrado en la fe, la esperanza y el amor.

No olvidemos que la educación no es una obligación, es un derecho humano, una necesidad, un legado cultural, por tanto, hay que impulsar a los niños y jóvenes a estudiar, a que vean en estudio una alternativa de desarrollo y lo disfruten al máximo.

No olvidemos que el futuro de nuestro México está en la educación de los niños y jóvenes del presente.

Acerca de Rebeca Ortega Camacho

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