Home / Iglesia en México / Memorias de un jesuita tapatío

Memorias de un jesuita tapatío

Sergio Padilla Moreno

Hace unos días llegó a mis manos el libro titulado Bajo la lluvia, la vida que se va, surgido de la pluma del querido P. Francisco Javier Martínez Rivera S.J., texto autobiográfico donde, según se lee en el prólogo, el P. Javier “en la soledad de los últimos días, a través de los ojos de anciano con mirada de niño se recorren los recuerdos guardados con amor en la memoria.”

P. Francisco Javier Martínez Rivera

Cuando uno se asoma el recorrido sacerdotal y profesional que el P. Javier ha hecho a lo largo de sus más de ocho décadas de vida, se reconoce a un hombre de estudio y trabajo. El P. Javier es Doctor en Lingüística por la Universidad Nacional Autónoma de México. Maestro y licenciado en Letras Españolas por la Universidad Iberoamericana. Ha sido profesor e investigador en la Universidad Iberoamericana y el ITESO, formando ya varias generaciones de profesionales de la comunicación que lo admiran y quieren. Otro más de sus trabajos a destacar es que fue director del programa en español para América Latina de la Radio Vaticana.

Lo más interesante del libro que da razón a mi colaboración de hoy es que el P. Javier habla poco de su vida profesional y sacerdotal, lo cual esperaríamos que haga en un siguiente libro, sino que recurre más bien a sus recuerdos de infancia y juventud. Las historias que va tejiendo con gran maestría narrativa nos evocan a la Guadalajara de mitad del siglo pasado, lo cual ya hace que este texto valga la pena su lectura.

El último capítulo, titulado “El fin de la aventura” es de una enorme profundidad, pues el P. Javier abre su corazón para dar razón y noticia de los amigos que ya se fueron, dándole “gracias a Dios por los dones recibidos: la vida y la amistad.” Pero en el capítulo no se percibe nostalgia o tristeza desbordada, sino la conciencia que la vida pasa como en el teatro: “el telón se cerró acabada la función que alegres disfrutamos, la música cesó, las butacas se fueron desocupando sin que apenas nos diéramos cuenta, algunos dejaron sus programas olvidados sobre los asientos, las luces de la sala se fueron apagando y nos invitaron a salir y despedirnos para siempre.” 

Dice el sacerdote y escritor español Pablo d´Ors: “el dilema de la vida es la muerte, es decir, vivimos en la medida en la que somos conscientes de que estamos muriendo. Sin conciencia del limite no vivimos. Es la conciencia de nuestra temporalidad, fugacidad, caducidad la que te da verdadera intensidad, porque eso nos permite entregarnos, no reservarnos.” El P. Javier, sin lugar a duda, es un hombre, un jesuita, un profesor, un amigo que ha disfrutado la vida en plenitud, sin reservas, dejándola fluir bajo la lluvia mientras se va, es decir, reconociendo con sencillez y libertad que el telón algún día se cerrará. Sus años han sido en sí mismos, como dice Pablo Neruda, una “Oda a la vida”.

El autor es académico del ITESO, Universidad Jesuita de Guadalajara – padilla@iteso.mx

Oda a la vida

Acerca de admin

Revisa También

José Garibi Rivera, Crónica de su vida. Parte II

Por las calles empedradas ladra la fusilería, y el suelo se va cubriendo con amapolas …

3 Comentarios

  1. ¡Gracias, querido Sergio!

    El libro de Javier es conmovedor. Me sacó varias lágrimas y me hizo pensar mucho sobre qué significa la amistad a lo largo de las distintas etapas de la vida.

  2. Que hermosa manera de ver la hermana muerte.

  3. Francisco Prieto Echaso

    GRAN NOTICIA. ¿DÓNDE PUEDO ADQUIRIR EL LIBRO? PACO PRIETO