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Dios ama la honestidad y la humildad

Desarrollo Espiritual,

XXX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO, Ciclo C, 27 de Octubre de 2019.

¿Me doy cuenta de que no puedo alardear con Dios para impresionarlo?

Pbro. J. Jesús Suárez Arellano / Pbro. Sergio Arturo Gómez M.

¿QUÉ NOS DICE DIOS EN ESTE DOMINGO?

Eclesiástico 35, 15b-17. 29-22a: Al Señor no le impresionan las apariencias ni menosprecia al pobre… Escucha, atiende y hace justicia al oprimido, al huérfano y a la viuda, a quien lo sirve y al humilde…

Salmo 33: Bendigamos al Señor porque encara a los malhechores y está cerca de los afligidos, salva a los tristes, libera a sus siervos y a los que confían en Él…

2 Timoteo 4, 6-8. 16-18: Glorifiquemos al Señor porque todos los que viven con amor, luchando y conservando su fe, recibirán la corona de la salvación de manos del Justo Juez… Dios nos fortalece para llevar su mensaje a los alejados…

Lucas 18, 9-14: Jesús cuenta la historia de dos hombres que van a hacer oración: Un fariseo que se ensalza a sí mismo y un publicano que se humilla ante Dios… Al Señor le agradan los humildes y desaprueba a los que alardean de su propia rectitud y se sienten superiores a los demás…

REFLEXIONEMOS JUNTOS:

Este domingo seguimos profundizando más en el tema de la oración… Jesús nos invita a darnos cuenta de cómo oramos, pues no todos lo hacemos de la misma manera: la oración no se trata sólo de hablar con Dios; nuestra relación con el Señor, como con otras personas, puede ser buena, regular o mala

Hoy Jesús nos cuenta una parábola en la que aparecen dos personajes que ponen diferentes contenidos y tienen actitudes muy distintas al hablar con Dios: uno, el fariseo, parece que intenta “apantallar” a Dios con sus logros y virtudes; otro, el recaudador de impuestos le pide perdón de sus faltas con humildad… No se trata, pues, sólo de hablar con Dios, sino de revisar los “temas” de los qué le hablamos y cómo le hablamos… ¿De qué suelo hablar con Dios? ¿Con que actitud me acerco a Él? ¿A quién me parezco más cuando oro: al fariseo o al publicano?

A veces, como el fariseo, nos percibimos mejores de lo que realmente somos:

•      Nos ponemos máscaras de aparente perfección porque no nos aceptamos ni queremos como somos y no nos atrevemos a mostrar nuestra verdadera y pobre realidad, ni siquiera ante Dios…

•      Nos gusta presumirnos como personas exitosas; hablamos maravillas de nosotros mismos (y horrores de los demás), aun cuando sabemos que no somos así, nos encanta “presumir”; nos vendemos como personas felices y realizadas completamente (así lo decimos en nuestros “perfiles” y cuentas de Facebook), de hecho, estamos más atentos a mostrar las fotos de un paseo que a disfrutar el mismo recorrido y nos hace felices el despertar envidias de los demás…

•      Otras veces nos obsesionamos por comprar productos que nos prometen felicidad y éxito y creemos que, por poseerlos, mágicamente, ya somos seres superiores y terminamos esforzándonos más por aparecer que por ser…

•      Nos hemos convertido en personajes “Yo-yo” (primero yo, después yo y siempre yo)…

•      Sin darnos cuenta, hemos llegado a ser personas tóxicas que dejamos sabor amargo y hastío en quienes se relacionan con nosotros; si abriéramos bien los ojos descubriríamos que vamos perjudicando a nuestros prójimos por donde pasamos…

•      Cuando somos así, nos hacemos repartidores de veneno… Y parecería que sólo encontramos “vida” fuera de nosotros mismos, siendo reconocidos y aclamados por los demás…

•      También parecería que el proyecto es ocultar lo que realmente somos, como una “sombra”, en lugar aceptarlo y transformarlo…

•      Etc.

(Es claro que también podemos tener todas las actitudes y los comportamientos que acabamos de enumerar sin pretender conscientemente aparentar o sentirnos superiores a los demás, sino simplemente porque tenemos una imagen distorsionada de nosotros mismos por causa de que, como no nos damos tiempo para la reflexión crítica y/o la introspección, nos falta autoconocimiento y autoentendimiento…).

Y, así, uniendo muchos individuos de esta índole, formamos una sociedad enferma que nos exige vivir de apariencias que nos llevan a odiarnos a nosotros mismos, a separarnos de los demás y, en consecuencia, de Dios, de su proyecto y de sus valores…

Hoy Jesús, para liberarnos de todos esos peligros, nos da el siguiente mensaje:

Pónganse ante Dios tal como son; sean humildes y honestos con ustedes mismos, y así aprenderán a vivir sin pretensiones ante Dios y ante la gente que les rodea…

Tal actitud nos acercará más a Dios, a nuestro yo real y a nuestros hermanos… Sólo desde esta actitud podemos ser justificados por este Dios que no se deja impresionar por las apariencias…

Por otro lado, para quienes gusten profundizar o ampliar su reflexión, en la oración colecta de hoy le pedimos a Dios: “aumenta en nosotros la fe, la esperanza y la caridad… concédenos amar lo que nos mandas…” Así que también podemos reflexionar sobre los valores cristianos que asumimos en nuestros proyectos de vida de tal manera que podamos colaborar en el proyecto de Dios… Preguntémonos: ¿Cómo vive el fariseo estos valores? ¿Cómo vivo yo desde la fe, la esperanza y el amor?

Podemos ir por la vida erguidos sobre los demás o de rodillas e inclinados humildemente, con nuestro pecho lleno de orgullo o golpeándonoslo en señal de reconocimiento de nuestros errores; mirando por encima del hombro infravalorando a los demás o mirando dentro de nosotros mismos para encontrar aquello en lo que debemos cambiar… Aunque Dios quiere salvarnos a todos hemos de reconocer nuestra situación: ¿Voy por la vida como el fariseo o como el publicano?

Y, al final de nuestros días, ¿queremos que Dios nos humille o nos enaltezca?El Señor hará con nosotros lo que hayamos hecho con y por los demás… Como San Pablo – que sabe cómo se ha relacionado con Dios a lo largo de su ministerio, cómo ha trabajado y que no ha tenido temor de presumir sus debilidades – confiemos en encontrarnos con Dios y recibir de sus manos la corona merecida… Y, si no es así, iniciemos en un proceso de conversión…

PARA QUE TE ENCUENTRES CON DIOS, DURANTE ESTA SEMANA, TE PROPONEMOS LOS SIGUIENTES EJERCICIOS:

1.     Las personas somos como la comida y la bebida… ¿Qué sabor de boca te dejan diferentes platillos?

Hay personas que, después de pasarnos un rato con ellas, nos dejan un buen sabor de boca y otras, en cambio, nos dejan un sabor amargo…

Te invitamos a descubrir y distinguir a tu alrededor a las personas tóxicas y amargas, de las nutritivas y sabrosas…

Haz una lista de las palabras, actitudes y comportamientos de las personas tóxicas… Luego descubre cuáles tienes o usas tú también y no te habías dado cuenta… (Ten presente que sólo quien se reconoce limitado podrá crecer)

Luego descubre, ¿qué quieres hacer?

Finalmente, comparte con una persona nutritiva tus descubrimientos y desafíos…

2.     Durante esta semana, recordando la Palabra del Domingo, inclínate ante Dios y procura que tu oración sea humilde y sencilla, reconoce ante Él tus limitaciones, tus vicios y pecados… Recuerda que a Él no lo puedes engañar; sé sincero, pide su ayuda para convertirte de corazón… Reaviva tu confianza en Él y déjate conducir según su proyecto…

También puedes decirle con José María R. Olaizola, SJ, en su UNO DE TANTOS:

“Te doy gracias, Señor, porque soy como los demás,

tan lleno de poder y debilidad, tan movido por anhelos

y sepultado por miedos, tan dispuesto a lo más divino y a lo más rastrero.

Te doy gracias porque mi corazón late, unos días con fuego,

con pobre rescoldo otras veces; porque miro en el espejo de dentro

y descubro cicatrices sanadas por ti, y heridas que aún supuran.

Por los errores, que atemperan la tentación de erigirme en juez de veredictos ajenos.

Por los aciertos, escuela de posibilidades.

Por la ternura y el amor, que a veces doy y siempre pido.

Por saberme tan de barro y tan de Ti…”

(Si esta ficha te ayuda, compártela)

Esta ficha, así como las de los domingos anteriores, la puedes encontrar en arquimediosgdl.org.mx,pestaña de “cultura y formación” y “desarrollo espiritual”.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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