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Una manifestación pacifica se convirtió en una marcha violenta / Fotografía: Carlos Zepeda

Jalisco y su peor momento

A una semana de las manifestaciones

Monserrat M. Cuevas

Aunque la situación es totalmente lamentable, pobladores de Ixtlahuacán aseguran jamás tenido contacto con Giovanni López o su familia. Los acontecimientos sorprenden a los lugareños pues aseguran que policías son miembros de la misma comunidad.

El presunto asesinato de Giovanni López, el pasado 4 de mayo quiene se encontraba en resguardo de policías municipales de Ixtlahuacán de los Membrillos, ha conmocionado a gran parte del país, y es que no sólo es el caso de este joven de 30 años quien presuntamente sufrió el abuso de las autoridades, existen una infinidad de historias de este tipo que lamentablemente jamás serán esclarecidas.

La cronología

El pasado jueves 4 de junio, Jalisco fue tendencia en redes sociales, ya que una manifestación pacífica se convirtió en una protesta violenta.

Graffiti en edificios importantes como Palacio de Gobierno y emblemáticos templos como la Catedral, el Sagrario Metropolitano y la parroquia de La Soledad (esta última ubicada sobre la avenida Ignacio L. Vallarta); camionetas de la fiscalía del estado incendiadas, reporteros agredidos, un elemento de la policía municipal de Guadalajara con severas quemaduras, ciudadanos golpeados y algunos detenidos, fue el saldo de esta manifestación, algo jamás vivido en el estado.

Fotografía; Carlos Zepeda

Viernes 5 de junio. En esta ocasión la detención injustificada de jóvenes y algunos estudiantes que pretendían manifestarse a las afueras de la fiscalía del estado se vio irrumpida por elementos de esta corporación, que según informes del gobernador, Enrique Alfaro Ramírez, jamás hubo una orden directa del Fiscal Gerardo Octavio Solís.

El sábado 6, se convocó a otra marcha, ahora el contingente exigía a las autoridades la libertad de los jóvenes arrestados previó a la manifestación del viernes en las instalaciones de la Fiscalía en la Calle 14. Se vuelven a suscitar actos vandálicos y agresiones a reporteros y elementos de seguridad. La ciudad se convirtió en campo de batalla.

Fotografía: Carlos Zepeda

La historia y el mito

ArquiMedios acudió al poblado de Ixtlahuacán de los Membrillos. Durante una charla con el párroco de la comunidad de Santo Santiago Apóstol, Pbro. Víctor Gómez, el sacerdote describió a este pequeño pueblo como un lugar tranquilo, conservador pero sobre todo religioso.

“La cabecera de Ixtlahuacán de los Membrillos es un lugar muy tranquilo, aquí todos nos conocemos, mi feligresía es muy devota y tiene mucha fe. Hay fraccionamientos aledaños al centro y ellos mismos vienen a los festejos que hacemos para festejar a nuestro santo patrono. A algunos conocemos y a otros no. Aquí hasta al que barre conocemos y si algo está fuera de lo ordinario, pueblo chico… Todo se sabe”.

Fotografía: Víctor Esparza

Las primeras versiones de la muerte de Giovanni señalaban que fue golpeado y asesinado por no portar cubre-bocas, lo cual causó indignación en los jaliscienses. Conforme avanzaron las investigaciones, se dio a conocer que era falso, e incluso las indagatorias arrojaban que el hombre de 30 años de edad tenía antecedentes penales.

El párroco señaló que independientemente de las acusaciones y su expediente legal, la vida de Giovanni no tuvo que haber terminado de esa manera.

Independientemente de sus antecedentes y sus errores, este joven no tuvo porqué morir de esta forma. Hay que recordar que la vida y la dignidad de las personas están sobre todas las cosas”.

Nadie lo conocía

También señaló que el joven no era conocido en el pueblo. Su nombre  jamás se había escuchado en la zona.

“Yo jamás lo conocí. Tampoco conocí a su familia. De hecho, nadie del pueblo lo conocía”, Sr. Cura Víctor Gómez.

“Por eso el domingo nadie asistió a la marcha convocada, porque al menos aquí en Ixtlahuacán, nadie lo conocía. Como sus familiares y amigos decían, a parte no estamos de acuerdo con las manifestaciones violentas, amedrentaron a periodistas, a jóvenes que de una buena manera, de buena fe, buscan justicia. No sólo para este muchacho, para todos aquellos que han sido víctimas del abuso de poder”.

Fotografía: Carlos Zepeda

Caminando por las calles de este poblado, Semanario platicó con algunos de sus habitantes, mismos que dicen no haber conocido a Giovanni López.

Aquí, al menos yo y mi familia, jamás llegamos a conocer al muchacho o a alguien de su familia. Quizá vivía en alguno de los fraccionamientos que están alrededor. Aquí nos conocemos todos. De hecho, los policías o bomberos de aquí son mismos habitantes. Creo que hay muchos cabos sueltos, muchas cosas raras; más bien argumentos que son muy contradictorios. Esperemos se esclarezcan los hechos”, refirió un poblador.

Algunos habitantes señalaron que no asistieron a la manifestación convocada el domingo 8 de junio porque están en desacuerdo con lo sucedido en la capital jalisciense días antes.

“Yo no fui. Una, porque la mayoría de nuestros cuicos son a todo dar, son de los nuestros; eso no significa que estén con los rateros o con los malandros, pero estamos seguros de que ellos no mataron al muchacho.  Y otra, eso de rayar las paredes, quemar a policías, golpear a los periodistas o a los mismos jóvenes no va, más, porque sí exigimos justicia para él muchacho pero de manera pacífica. Jamás había visto algo así y menos en Guadalajara. Eso de golpear a los reporteros, ellos cumplen con su trabajo”, aseguró el entrevistado.

Fotografía; Carlos Zepeda

Manifestarse sí, vandalizar no

A través de un comunicado, la Arquidiócesis de Guadalajara emitió su postura ante las manifestaciones violentas que se presentaron durante los días, jueves, viernes y sábado.

“Se han presentado en la Zona Metropolitana situaciones tan graves como presuntos abusos policíacos sobre personas, presuntos descuidos de la autoridad para aplicar a tiempo la justicia, dejando en la impunidad diversas acciones, así como de acontecimientos vandálicos.

Parroquia de la Soledad / Fotografía: Archivo

“Ante estos hechos, cuestionamos: ¿Por qué nos tenemos que manifestar con tanto rencor y con tanto deseo, no solo de destruir objetos, sino de acabarnos unos a otros? ¿Qué está pasando? ¿Qué tiene que ver ese comportamiento de división, que nos enfrenta y que nos polariza?

Si analizamos fríamente esta situación, los que somos creyentes no podemos compaginar la verdad de nuestra fe con la realidad y la aceptación de estos comportamientos, no los podemos empatar”.

Fotografía: Carlos Zepeda

El documento exhorta a la sociedad en general a manifestarse de manera pacífica sin confundir el deseo de venganza con el de justicia.

 “Caemos en la cuenta de que nos gana la tendencia al mal, preferimos la injusticia a la justicia, nos gana el deseo de venganza ante la búsqueda de la reconciliación, prevalece el deseo de destruir al otro en lugar de descubrirlo y reconciliarnos con él.

“La polarización de las posturas en los respectivos gobiernos beneficia a algunos, a muy pocos y a sus intereses, posiblemente, pero perjudica a la sociedad, daña irremediablemente el bien común, al que se comprometieron servir.”

Fotografía: Carlos Zepeda

El comunicado finaliza con un deseo de paz y unión entre sociedad y gobierno con el único fin de vivir dignamente y de manera armoniosa.

Fotografía: Carlos Zepeda

“Los que somos creyentes tenemos que revisar qué tan auténtica es nuestra fe, porque si la fe que tenemos no influye en nuestra vida cotidiana, no es auténtica, no es verdadera. Ojalá que el misterio más íntimo de Dios, tres Personas distintas que se aman y se complementan infinitamente, ilumine nuestra vida personal, familiar y social, y que nos comportemos como verdadera familia, que nos pacifiquemos, que coincidamos en la búsqueda de la justicia”

Acerca de Monserrat Cuevas

Lic. Ciencias de la Comunicación | Reportera en Acción | Temas sociales, busco historias de vida que contar.

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