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Peripheria: Contaminación

Pbro. José Marcos Castellón Pérez

Pbro. José M. Castellón

La contaminación es el factor del problema ecológico que más impacta en la opinión pública, ya que incide en los elementos indispensables para la calidad de vida: aire, agua y tierra.

La contaminación del aire es ocasionada, entre otras cosas, por la depredación de bosques y selvas provocada por incendios o cambio de uso de suelo, la emanación de gases tóxicos por la industria, la generación de bióxido de carbono por los automotores y la pérdida de la capa de ozono. A principios de este siglo, la emanación del bióxido de carbono se incrementó en un 30%, produciendo el efecto invernadero, es decir, el aumento de la temperatura de la tierra, con una estimación de 1.5 grados centígrados más. El calentamiento global puede provocar el deshielo de los glaciares, el cambio de temperatura en los océanos, la sequía, el desquiciamiento de los ciclos de lluvia, como lo constatamos en nuestra región que se ve afectada con la disminución de frecuencia de las lluvias, pero de mayor intensidad; la inestabilidad en los ciclos pluviales origina el aumento de enfermedades como cólera, dengue, malaria, chikungunya, zika y envenenamiento por biotoxinas La destrucción de la capa de ozono, por efecto de los clorofluorcarbonados, aumenta la radiación ultravioleta, lo que ha causado un aumento en el cáncer de piel.

La contaminación del agua y de la tierra se debe a los desechos químicos y derrames de petróleo. Desgraciadamente la cifra global de contaminación se duplica cada 14 años. Las sustancias químicas como los organoclorados, insecticidas y otros tantos de origen industrial afectan el entorno y dañan la salud humana: crecimiento de cáncer, problemas renales, esterilidad, supresión del sistema inmunológico, malformaciones congénitas y hasta la muerte, como lo podemos constatar en la cuenca del río Lerma-Santiago.

El mercado mundial, con afán de producir y consumir al máximo, ha creado la cultura de lo “desechable”, saltando a la vista la ingente cantidad de basura que todos los días se vierte sobre los tiraderos citadinos. Se calcula que cada ciudadano de países desarrollados tira en promedio 8 kilos de basura por semana. Solamente en los últimos 20 años se ha generado más basura que en toda la historia de la humanidad junta, causando una grave contaminación de la tierra y de los mantos acuíferos. Además de la basura doméstica, existen los desechos industriales, médicos y nucleares, que son altamente tóxicos, reactivos explosivos o inflamables, de difícil manejo y asimilación biofísica.

Las corrientes desarrollistas, poco interesadas en el medio ambiente y con gran poder político y económico a nivel mundial, arguyen la renovación constante de la naturaleza, que tiene una gran capacidad de regeneración. Han desestimado los acuerdos internacionales para evitar el calentamiento global como el Protocolo de Kyoto (1997) y el Acuerdo de París (2015) e, incluso, son los promotores de la “falsa ortodoxia” contra la doctrina ecológica del Papa Francisco, ya que él denuncia proféticamente la idolatría del dinero y el afán demoníaco de explotación de la tierra y de los pobres.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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