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¿Quiero ser pleno como Jesús?

Desarrollo Espiritual,

XXXIV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO, Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo, Ciclo C, 24 de Noviembre de 2019.

CRISTO ES NUESTRO REY CRUCIFICADO

Pbro. J. Jesús Suárez Arellano / Pbro. Sergio Arturo Gómez M.

¿QUÉ NOS DICE DIOS EN ESTE DOMINGO?

2 Samuel 5, 1-3: David, que ya era Rey de Judá, es visitado por los ancianos de las tribus de Israel quienes lo reconocen y ungen como Pastor y Guía de todo el pueblo… Pactaron esta alianza en presencia del Señor…

Salmo 121: Para los israelitas piadosos era una alegría peregrinar a Jerusalén, la ciudad de David, así reforzaban su pertenencia al pueblo elegido y celebraban la justicia del Señor…

Colosenses 1, 12-20: Pablo nos invita a expresar gratitud a Dios Padre por trasladarnos de las tinieblas al Reino de su Hijo quien por su sangre nos ha redimido y perdonado nuestros pecados… Él es la imagen visible de Dios, el primogénito de toda creatura, es anterior a todo… Él es la cabeza de la Iglesia, el primogénito de entre los muertos, la plenitud y el hacedor de la paz…

Lucas 23, 35-43: Jesús está crucificado… A su alrededor, las opiniones están divididas: Se burlan de Él los magistrados, los soldados y hasta uno de los dos malhechores crucificado junto a Él, el otro lo defiende e implora salvación… Cada uno tiene que tomar su opción: a favor o en contra de Él… Y, desde el “trono” de la cruz, el Rey muestra misericordia…

REFLEXIONEMOS JUNTOS:

La celebración con la que concluimos el año litúrgico recapitula lo más importante de todo el ciclo: nuestra relación personal y comunitaria con el misterio pascual de Cristo, nuestro Rey… ¿Cuáles han sido mis nuevas experiencias en mi Desarrollo Espiritual a lo largo de este año litúrgico que estoy concluyendo?

En el Evangelio de hoy aparece Jesús crucificado recibiendo burlas y siendo tentado tres veces, ¡en número igual a las tentaciones que se le presentaron al inicio de su ministerio!, esta vez no es Satanás quién le propone el camino fácil, sino las autoridades del pueblo, los soldados romanos y uno de los ladrones que le dicen: “sálvate a ti mismo”.  Pero, Jesús sabe que no vino a buscar su salvación personal, sino a convertirse en salvación para todos nosotros y que es en la cruz (de Él y nuestra) donde podemos encontrarnos con Él y con la salvación que nos trae…

Como ya dijimos, hoy celebramos a Cristo Rey, y, tal vez, la palabra “rey” no nos parezca muy adecuada para aplicársela a Jesucristo, ya que tiene una connotación política y sabemos que Jesús rechazó expresamente que le dieran poder político…  Para poder entender la manera en la que Jesús es Rey, nos ayudará comprender la perspectiva que tenían los israelitas de su rey: era un signo de la presencia de Dios en medio de su pueblo, su pastor, su guía, alguien que los protegía…

En el Reino de Dios no hay discriminación

También necesitamos entender cómo es su Reino: sabemos que no es como los reinos de este mundo y que en el Reino de Dios no somos súbditos ni ciudadanos, sino que somos hijos de Dios y hermanos de Jesús y de todos… En el fondo, todos llevamos la añoranza de un reino así, pues a nuestro alrededor ya no se viven los valores humanos y cristianos; a todos nos gustaría una sociedad más justa, sin violencia, sin discriminaciones de ningún tipo… Todos sentimos necesidad de que el Reino de Dios se haga realidad; aún los no creyentes lo buscan; todos los que quieren mejorar este mundo lo desean… Todos hablamos de mejorar la realidad… ¿Me doy cuenta de que en unión con Jesús encontraré fuerzas para mejorar la realidad y así hacer presente el Reino de Dios?

San Pablo dice que Jesús es la “plenitud”, en su Reino, la plenitud no consiste en prosperidad económica, ni en la realización de megaproyectos en infraestructura, ni en poderío militar; sino en vivir la fraternidad, la solidaridad, la justicia y la misericordia, en vivir sin fronteras ni divisiones… Se trata de alcanzar la plenitud en el desarrollo humano/espiritual y en todos los aspectos de la vida comunitaria: hemos de vivir la bondad y la misericordia, la verdad, el perdón y la alegría, la fraternidad que incluya a los desheredados de este mundo… Alcanzar esta plenitud cuesta, por eso Cristo funda su Reino en la cruz… Y, para confirmar su estilo de ser Rey, Dios Padre resucitó a Jesús… Y luego fuimos enviados a extender este Reino por el mundo… Y ahora somos invitados a aceptar libremente esta misión… ¿Acepto que el estilo de vida de Jesús me lleva al a plenitud? ¿Estoy dispuesto a esforzarme por cultivar los valores del Reino en mi vida aunque me cuesten?

Nosotros también, por nuestro bautismo, somos reyes… y reyes crucificados… y también somos tentados a salvarnos sólo a nosotros mismos… Pero, Jesús quiere que seamos agentes de salvación integral para otros, experimentando y compartiendo su misericordia para construir su Reino aquí y ahora… Porque hoy es día de perdonar y de amar…

Hemos de vivir la bondad y la misericordia, la verdad, el perdón y la alegría, la fraternidad

PARA QUE TE ENCUENTRES CON DIOS, TE PROPONEMOS LOS SIGUIENTES EJERCICIOS PARA LA SEMANA:

1.     Jesús es la plenitud de Dios y nosotros estamos llamados a conseguir esa plenitud para nosotros mismos y para la sociedad que nos rodea…

•      ¿Qué significa para mí ser o estar pleno? ¿Qué tipo de plenitud anhelo?

•      ¿Cuál es la plenitud que nos ofrece Dios? ¿De qué me salva Dios cuando me quiere más pleno?

•      ¿Coincide mi concepto de plenitud con el que vivió Jesús? ¿Quiero ser pleno como Jesucristo, mi Rey?

•      ¿Qué tareas me quedan el día de hoy?

2.     Haz una lista de los valores que has cultivado durante el año litúrgico que estamos terminando:

¿A qué le dediqué más tiempo en mi vida?

¿Para qué he trabajado?

¿Cultivé los valores del Reino de Dios? ¿Dediqué tiempo a promover la fraternidad, la solidaridad, la justicia, la misericordia y a luchar contra las fronteras y divisiones?

¿Qué descubres hoy?

3.     Durante esta semana, en tu oración, dale gracias a Jesús por ser nuestro Rey lleno de amor… Pídele que te libre de la “esclavitud del pecado” y que te dé la gracia de vivir los valores de su Evangelio y de colaborar en la implantación de su Reino en donde tú vives, convives y trabajas…

(Si esta ficha te ayuda, compártela)

Esta ficha, así como las de los domingos anteriores, la puedes encontrar en arquimediosgdl.org.mx, pestaña de “cultura y formación” y “desarrollo espiritual”.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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