Home / Editorial / El cambio social en Estados Unidos, una alerta

El cambio social en Estados Unidos, una alerta

Editorial de Semanario #1172

La sorpresiva popularidad del socialismo en los Estados Unidos de Norteamérica es una sorpresa para los propios estadounidenses. Según una reciente encuesta de Gallup, 51% de los jóvenes estadounidenses de entre 18 y 29 años tiene una opinión favorable del socialismo, mientras que solo 45% tiene una mirada positiva sobre el capitalismo.

Esto es muy contrastante, porque los socialistas no tienen una historia de éxitos a la que pueden acudir. No hay ningún motivo para que alguien se identifique como socialista en ese país. Nadie está en un sindicato con una tradición socialista, muy pocos tuvieron un integrante de su familia que militara en un partido socialista, o un abuelo que fuera perseguido por su afiliación socialista.

En su discurso anual sobre el Estado de la Unión de 2019, el presidente Donald Trump hizo del socialismo su enemigo principal en el extranjero, pero también apuntó contra el socialismo en casa al señalar que en Estados Unidos, le alarman los recientes llamados a adoptar el socialismo, porque  se fundó sobre la base de la libertad y la independencia, no sobre la coerción, la dominación y el control del gobierno, y remató; “Nacimos libres y nos mantendremos libres”

Cuando la gente habla de socialismo en Estados Unidos suele referirse a una expansión del Estado de Bienestar. El estadounidense medio siente que el capitalismo no está funcionando para él, o no está funcionando como debería.

El socialismo en Estados Unidos emergió con la Gran Depresión de la década de 1930 y  con la Nueva Izquierda en los años 60. Y ahora en la era de Trump, está de nuevo, de una forma diferente.

Hoy se presenta  como una fuerza insurgente, que nunca estuvo en el poder, con un programa propio que, en líneas generales, es socialdemócrata. Se señala la idea de un socialismo hablado con acento estadounidense, una adaptación del marxismo a la mentalidad estadounidense, al sueño americano y su modelo de libertad.

Su objetivo como socialistas es decirle a la gente que la política tiene algunas soluciones para ella y que puede crear la estructura que canalice su malestar y que luche y defienda sus intereses. A través de internet y con una cobertura mediática favorable, está alcanzando a muchas personas de orientación liberal que terminan apoyando en períodos electorales.

Se podría decir que se está reclutando a liberales desilusionados que hablan un lenguaje político más familiar a la mayoría de los estadounidenses y convirtiendo a esos liberales en socialistas.

Ponen el énfasis en aquellos sectores despolitizados, que raras veces votaron y que cuando votan lo hacen por los demócratas. Se cree que hay una necesidad moral detrás del movimiento socialista, pero esto no es  una necesidad práctica en la vida cotidiana de la gente.

Bernie Sanders logró captar con su campaña de 2015-2016 la energía de los movimientos y comunidades de la izquierda con la bandera del socialismo democrático. Incluso Hillary Clinton, que representaba simbólicamente la continuidad dentro del Partido Demócrata, se presentó con una plataforma más progresista que la de Obama en 2008 o 2012.

Lo que queda claro es que las condiciones históricas han producido una izquierda resurgente y revitalizada en los Estados Unidos, orientada a un  país más igualitario, inclusivo y justo, que tiene a todos alarmados y expectantes en aquel país.

Acerca de Rebeca Ortega Camacho

Revisa También

Resultados electorales, segunda parte

Jorge Rocha El pasado domingo 13 de junio terminaron la mayoría de los cómputos finales …