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Oeconomicus: Deuda y Coronavirus

Ignacio Román Morales

El pasado 27 de mayo se anunció el Plan Jalisco para la Reactivación Económica, que contará con un fondo de 18,074 millones de pesos con los cuales se pretenden crear 90,000 empleos.  En su presentación (nota de prensa https://www.jalisco.gob.mx/es/prensa/noticias/104585), el Gobernador Enrique Alfaro subrayó la utilización de recursos para la industria de la construcción y dos tipos de programas: los primeros con un fondo de 1,070 y el segundo por 7,130 millones de pesos.

El primer tipo integra 8 “Programas económicos#: Dos sin un monto asignado (a. Reapertura gradual de industria comercio y servicios y b. “Domicilio Fiscal”), “Reinicia tu negocio de apoyo a PYMES” (500 mdp), “Reactiva Cadenas Productivas” (200 Mdp), “Fortalecimiento del Mercado Interno” (400 Mdp); “Comercio Exterior” (300 Mdp); “Atracción de Inversiones” (100 Mdp), “Financiamento para el Desarrollo Económico (200 Mdp).

El segundo aspecto “Detonadores Económicos” contará con 7,130 millones de pesos: 700 mdp para “agricultura”, 50 para “manufactura”, 50 para “Tecnologías de la información y electrónica”, 100 para “Infraestructura logística para la exportación”, 100 para “Turismo y gastronomía”, 30 para “Industrias creativas y producción “audiovisual” y, el pedazo grande del pastel: 6,100 para infraestructura y obra pública.

No dan las cuentas

Lo primero que llama la atención son los números: el monto total anunciado es de 18,074 millones de pesos, pero la suma de los dos tipos de apoyo que refiere la nota del Gobierno de Jalisco arroja 8,200 millones… ¿Y los otros 10,000?

También llama la atención en “Programas Económicos” un monto total por 1,070 millones, pero la lista de los programas enlistados suma 1,700 millones. Parece que la precipitación le gana a la información.

En cuanto a los “Detonadores económicos”, se trata sólo de un listado de sectores que se traslapan entre ellos (por ejemplo, la electrónica es parte de la industria manufacturera), sin que nos quede claro para qué concretamente es el dinero. Sabemos que la gran mayoría es para infraestructura y obra pública. ¿Qué proyectos, con qué criterios se eligen, a quiénes se contratará, cómo se garantizarán los mayores efectos multiplicadores en inversión, un beneficio concentrado en las micro y pequeñas empresas (sobre todo en las más afectadas por la pandemia), que el empleo que se genere sea digno y estable, etcétera?

Además de la ambigüedad en el uso de los recursos, se encuentra la valoración del impacto financiero del crédito sobre el largo plazo de la economía de Jalisco. ¿Cómo se pagará el crédito de los 6,200 millones, más los 5,000 recientemente contratados, más los inmediatos anteriores?

Costo beneficio

Si nos basamos en las participaciones federales a Jalisco, el dinero que nos toque de las exportaciones de petróleo en los próximos años se concentrará para el pago del servicio de la deuda. ¿Cuántos empleos se dejarán de generar por dedicarle una parte creciente del presupuesto público para dicho pago?; si los proyectos no se concentran en pequeñas empresas, sino en aquellas que tengan mayor capacidad de incidencia político económica sobre el gobierno… ¿cuántos empleos podrán perderse por el desplazamiento de las empresas más pequeñas a nivel local?.

 Si la mayor parte de los recursos se irán a obras de infraestructura… ¿cómo garantizar que no vuelvan a ocurrir los mismos problemas que han tenido la interminable construcción de la Línea 3 del Tren Lligero, la Presa del Zapotillo, el desértico Macrolibramiento, la Villa Panamericana, etcétera?… ¿Durante cuánto tiempo, con qué salarios y qué condiciones laborales tendrán los trabajadores contratados?

Un crédito de 18,074 millones de pesos para generar 90,000 empleos implica un costo de $200,822 pesos por empleo generado. ¿Cuánto le cuesta generar un empleo a un abarrotero, a una señora que ponga una fonda, al propio gobierno para contratar un paramédico o un guardabosques, a un campesino ejidal?…

¿Es esta la mejor forma de generar empleo, qué este sea digno, estable y pueda conservarse en el mediano y largo plazos, es esta la forma de que el empleo se siga generando cuando los compromisos para pagar la deuda se hagan más pesados?, ¿El destino de los fondos es el que más puede ayudar a la gente más golpeada por esta crisis y con menos posibilidades de contar con recursos financieros alternativos?

iroman@iteso.mx

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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