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Virgen de Zapopan fortalece a los pacientes con Covid

Por Nicolle Alcaraz  

La Virgen de Zapopan visitó a los enfermos de Covid-19 de la clínica 110 del IMSS el pasado viernes 17 de diciembre. Esto con ayuda de los tres sacerdotes de la Parroquia de la Visitación, en Tabachines; el Sr. Cura José de Calazans Elizondo Mata, el Padre Jesús Emmanuel Moya Hernández y el Padre Jesús Emmanuel Valdovinos Villalobos.

Una visita inesperada

Si bien, dentro de la Arquidiócesis de Guadalajara existe un equipo de sacerdotes de diferentes Parroquias que atienden a las personas afectadas por el Covid-19 en distintos hospitales, casi siempre estas visitas se centran en ofrecer la confesión, la sagrada comunión, la unción de los enfermos y la oración en general, pero en esta ocasión los pacientes de la clínica 110 tuvieron la oportunidad de rezar de la mano con La Generala.

Ese pequeño grupo, que lleva ya cinco meses acudiendo todos los viernes a dicha clínica, se decidió a gestionar esta visita tras la petición de una de las enfermas, y aunque conseguir los permisos necesarios dentro del hospital parecía una hazaña casi imposible, el jueves previo a la visita les avisaron repentinamente que la autorización había sido concedida.

 “Todo fue de un día para otro (…) aún faltaba pedir permiso a la Basílica, pero no podía desaprovechar esa oportunidad” comentó el Padre Jesús Moya.

Finalmente, el objetivo pudo cumplirse, por lo que a las 10 de la mañana, acompañada con cantos, entraron los sacerdotes por cada una de las tres salas del anexo. Uno llevaba a la Virgen en brazos, y, al principio, los 50 pacientes que se encontraban internados estaban un poco desconcertados por la música que escuchaban. Sin embargo, poco a poco “unos volteaban como podían y verla simplemente era un llorar.  Eran lágrimas de esperanza, paz y alegría porque la Madre los visitaba” narró el Presbítero.

Después de recorrer las salas, la Virgen tuvo un momento para visitar a cada enfermo, a lo que los pacientes comentaban: “No me esperaba esta visita (…) nunca pensé que tendría a la Virgen de Zapopan aquí conmigo, tan cerquita”.

¿Cómo se siente adentrarse en el área Covid?

“El primer día, cuando estaba a punto de entrar, me estaba arrepintiendo,  ¿y si me contagio?, ¿y si contagio a mi familia o a la gente de la parroquia?, y ¿cómo va a ser? Bueno, tenía muchas preguntas en mi cabeza. Pero una vez en la sala Covid, después de ver a los enfermos, creo que ni yo ni mi equipo lo cambiaríamos. Yo creo que miedo ya no tenemos” compartió el Padre Moya.

Apuntó también que, aunque en esta ocasión, afortunadamente, a Nuestra Señora de Zapopan solo le tocó presentarse antes medio centenar de personas internadas, en el transcurso de sus visitas han podido atestiguar a más de 300 enfermos dentro de la clínica.

“Es como una montaña rusa, a veces hay más y a veces menos (…) por fortuna, de octubre para acá, ha habido menos casos (…) ahora se viene Ómicron, así que no sabemos que vaya a pasar”, mencionó el sacerdote.

Los sacerdotes, un alivio espiritual

En lo que respecta a los enfermeros, los sacerdotes señalan que su presencia ayuda mucho en el proceso de recuperación de los enfermos, al alimentarlos espiritualmente. Por lo que estos espacios suelen ser un terreno fértil para los procesos de conversión.

 “Nosotros preguntamos «gusta que oremos por usted» Se la piensan poquito, y ya después nos dicen que sí. (…) Les preguntamos si son católicos y nos dicen: «pues era» y ya cuando les explicamos un poquito que el Bautismo es para siempre, y que se les está esperando con los brazos abiertos, ya nos dicen: «es que Padre, yo quiero regresar» Es algo muy padre, porque las raíces que se les han inculcado, de alguna manera, salen a relucir en esos momentos de dificultad (…) y lo mismo ocurre con el personal médico” declara el Padre Moya.

Las visitas se convierten entonces en un “oasis para ellos que están enfermos, que no pueden ver a su familia, que están solos (…) entonces nuestra asistencia es tener a un sacerdote que pueda escucharlos, pueda hablar con ellos”.

Acerca de Nicolle Alcaraz

Comunicóloga y reportera para El Semanario de la Arquidiócesis de Guadalajara.

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