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Un día sin hombres

Pbro. Armando González Escoto

Haciéndose eco del justo reclamo de las mujeres en favor de la justicia, el derecho y la igualdad, el Semanario de la Arquidiócesis de Guadalajara publica, en su edición impresa de este 8 de marzo, un ejemplar escrito exclusivamente por mujeres. ArquiMedios se ha compadecido del género excluido abriéndole algunos mínimos espacios, como el presente.

Tan terrible es un día sin mujeres como un día sin hombres, pues contradice radicalmente el plan de Dios, quien desde el principio estableció a la pareja humana como los portadores de su voluntad y colaboradores de su proyecto de salvación.

Ha sido la envidia del diablo la que ha introducido la contienda, la oposición y la lucha por querer imponer un género sobre el otro, con los resultados que podemos observar actualmente.

Es verdad que en esta lucha de las mujeres se han introducido todo tipo de influencias y aún desviaciones; evitar la manipulación de las mejores causas ha sido siempre uno de nuestros mayores retos, por lo mismo debemos ejercer un claro discernimiento distinguiendo una cosa de la otra, advirtiendo incluso que el hecho de que en este movimiento se mezclen tan variados intereses no debe desanimarnos de apoyar lo que es justo.

Igualmente deberíamos observar que, si en el movimiento feminista algunos ven distorsiones graves, éstas se deben en buena parte a que los cristianos fueron omisos y tardados en reaccionar ante un reclamo que ya se veía venir.

Pasividad lamentable si consideramos que el primer “feminista” ha sido precisamente Jesús, quien a lo largo de su existencia debió una y otra vez enfrentar el machismo cultural judío que trataba a las mujeres de una manera tan detestable.

Qué bien que la misma Conferencia del Episcopado Mexicano se ha solidarizado con la propuesta del 9 de marzo, de lo cual no deberá retractarse aún si con ocasión de esta convocatoria,  se organizan marchas y se presentan desmanes, como se han ya visto en otras parecidas manifestaciones, pues las acciones extremas no deben depreciar las causas legítimas.

Acerca de David Hernandez

Lic. en Filosofía por el Seminario de Guadalajara | Lic. en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Veracruz | Especialista en temas religiosos | Social Media Manager

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Un comentario

  1. Xavier Aguilar

    Considero que la Iglesia desde NS Jesucristo ( como usted menciona ) ha dignificado a la mujer y procurado su bien… Son dos mil años de lucha por las mujeres, ya que sociedades judías y romanas tenían por menos o como objetos a ellas… Difiero pues en que hemos llegado tarde… El respeto y admiración que tengo por mi esposa e hija, se debe en gran medida a la enseñanzas de la Iglesia Católica… Que organización se puede atribuir esta antigüedad en los derechos de la mujer.. NO hemos llegado tarde… debemos redoblar esfuerzos para que políticamente sean reconocidos esta igualdad… Si un movimiento viene viciado de origen (grupos abortistas se tomas la autoría de estas marchas y paros), lo menos es señalar que se apoya y que no… No cuesta nada hacer una aclaración precisa de los que si es magisterio de la Iglesia “la defensa de la vida desde su concepción”… Es mi humilde opinión con todo respeto…