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¡Memoria viva de una canonización!

Alejandra Lozano Saldaña

En exclusiva, para el programa del Santuario de los Mártires
Mexicanos, “Mártires de Cristo”, el pasado mes de julio, el Arzobispo Emérito de Guadalajara, Cardenal Juan Sandoval Iñiguez habló con nuestra conductora y reportera Yara Martínez, sobre los procesos de
canonización de San Cristóbal Magallanes y compañeros, la beatificación
de Anacleto González Flores y compañeros, a los cuales perteneció San José
Sánchez del Río; así como el inicio de la construcción del Santuario, el cual
ha cobijado magnos eventos religiosos, como ordenaciones diacónales, sacerdotales y episcopales.

HISTORIA
La existencia de la mayoría de los mártires se concentra durante la persecución religiosa promovida por el presidente Plutarco Elías Calles (1926 -1929). En 1933, el entonces Arzobispo de Guadalajara, don Francisco Orozco y Jiménez comenzó a investigar la vida de varios Sacerdotes
mártires. Una vez recabada la información, la envió a Roma y, de esta manera, se puede decir que inició del proceso de beatificación y canonización.
“La causa ‘durmió’ muchos años en Roma, y en 1987 le encargaron al
Obispo Auxiliar de Guadalajara, Adolfo Hernández, que moviera la causa de
los mártires, y con ayuda de sacerdotes jóvenes, como Miguel Romano, quien estaba en Roma, y Óscar Sánchez, movieron la causa en la Congregación para la canonización y beatificación de santos; y se tuvo el primer resultado en 1992, en tiempos del Arzobispo de
Guadalajara Posadas Ocampo, y finalmente, el 22 de noviembre de 1992, se
beatificó a San Cristóbal Magallanes y 24 compañeros mártires.
“Eran 25 en total, porque la Santa Sede nos pidió que uniéramos los mártires que había de otras diócesis, se hizo una sola causa, siendo Guadalajara la que impulsó”, compartió el Arzobispo Emérito.
El siguiente paso para los nuevos beatos mártires era que alguien solicitara su intercesión y se llevara a cabo un milagro, y así sucedió.

LA SEÑAL EXTRAORDINARIA
Una joven de 32 años, a la cual le fue diagnosticado cáncer de mama, inició
su tratamiento sin notar mejoría, y con el paso del tiempo su salud se deterioraba. En una ocasión, le hicieron llegar las reliquias de los beatos y se le indicó que las colocara cerca del área del pecho y que pidiera su intercesión.
Aunque la enfermedad comenzaba a agotar sus fuerzas, su fe se mantenía
intacta, prueba de ello es que esa misma noche, los dolores que aquejaban a
Carmen Pulido, se detuvieron.
“Tenía treintaytantos nódulos en los senos, estaba invadida, y cuando el
doctor la checó ya no había nada; inmediatamente se comenzó documentar el milagro a inicios de 1993”.

UN CAMINO NADA FÁCIL
Durante la entrevista, “Don Juan”, como es llamado con cariño por algunos fieles, nos compartió que, aunque el expediente se envió a Roma como se
requiere, no querían aprobarlo. “Que no estaba claro, hicieron ir a Carmelita a Roma, la examinaron los médicos de la Congregación, y tuvieron que admitir que era un milagro inminente”, comentó contento.

Actualmente, Carmen Pulido vive y no ha tenido recaídas, lo que le permitió formar un matrimonio.

Cuando un milagro es en el tema de la salud, específicamente en cáncer, se dictan 5 años para que dicho milagro sea aprobado, esto con el fin de monitorear si se presentan recaídas.

EL MOMENTO ESPERADO
“En 1997, aprovechando que estaba cerca del Santo Padre, San Juan Pablo
II, le dije: ‘Santo Padre, usted beatificó a nuestros mártires en el 92 y ya está
hecho el milagro, que es el único requisito que nos faltaba para que usted
los canonice, la declaración definitiva de la Iglesia. Hágalo, por favor, porque tenemos puro santo de importación, un solo santo mexicano, San Felipe de Jesús, no tenemos santos nuestros’.
El Santo Padre me miró, me estimaba mucho y me dijo: ‘Hay muchos expedientes’, como diciendo esperen su turno (comentó Don Juan en tono de broma), yo le dije ‘Santo Padre, se saca de abajo y se pone arriba’, se río el Papa”, recordó con una sonrisa.
Posterior a ese encuentro, el Papa dio órdenes a la Congregación de los
Santos para que agilizara lo de los mártires mexicanos, y en el año 2000, siendo record de rapidez, el 21 de mayo, en la ciudad de Roma, San Cristóbal Magallanes y 24 compañeros, la Madre Naty, San José María de Yermo y Parres, bienhechor de las niñas desamparadas, fueron declarados santos.
Las reliquias de San Cristóbal Magallanes y 24 compañeros se encuentran en el Santuario de los Mártires.
En la siguiente entrega hablaremos del proceso de beatificación de Anacleto González Flores y compañeros.

Acerca de Alejandra Lozano

Lic. en Ciencias de La Comunicación por la Universidad Lamar Inició en los medios desde 2006 en radio. Actualmente es miembro de la Oficina de Prensa del Arzobispado de Guadalajara.

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