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No hay que abandonar los sueños; el mío fue ser sacerdote

Ordenación Episcopal de Mons. Ramón Salazar Estrada

Segunda parte

Yara Martínez González

EL SEMINARIO, MI CASA
Tras un ir y venir por diferentes países y las distintas casas del Seminario,
donde desempeñó varias funciones, el momento de establecerse llegó, y lo hizo en el Seminario Mayor, donde su cercanía y compromiso con los alumnos, lo convirtieron en uno de los formadores más queridos, respetados y admirados.
“Al regresar al Seminario, en esa segunda ocasión, fue regresar a una
etapa diferente, porque me llamaron a participar en el Curso de Nivelación,
que es para aquellos jóvenes que ya han estudiado la preparatoria, incluso una carrera. Eso me hizo renovar mi experiencia personal, volví a renovar aquello, y ahora en muchos jóvenes”.

Esta llamada me cambia la vida

La tarde del sábado 11 de septiembre, Mons. Ramón Salazar celebraba la Santa Misa en Nuestra Señora de la Soledad, en Tlaquepaque. Su celular estaba en su saco, y al salir, no se dio cuenta de las llamadas perdidas.
De camino al Seminario, detenido en el tráfico no se imaginaba lo
que estaba por suceder. Una llamada del Nuncio Apostólico, Mons.
Franco Coppola estaba en la pantalla, él se imaginó que era para aclarar dudas sobre unos cuestionarios que le habían solicitado de la Nunciatura.
Calmado regresó esa llamada, que fue respondida de inmediato, “¿es usted el Padre Ramón Salazar? Sí. El Santo Padre lo está nombrando Obispo Auxiliar de Guadalajara”,
“Se me fue la sangre a los talones”, dijo. Un silencio profundo apareció en la conversación. Siguió la pregunta ¿me está escuchando? Sí, respondió. “Bueno ahora que ya me escuchó, entonces le voy a hacer la pregunta ¿acepta o no acepta?, dijo el representante del Papa. Se hizo presente otro silencio, pero más prolongado. Para este momento ya se había orillado.
“Señor, esto me cambia la vida. Yo estoy acostumbrado a estar en
el Seminario, he tenido otro tipo de servicios, me cambia la vida. Y él de forma muy práctica me dice: pues precisamente le estoy preguntando si acepta o no acepta, porque yo sé que le cambia la vida (…) Recordando velozmente el servicio que yo he prestado y que siempre he buscado la voluntad de Dios en mi ministerio, si por voz del que representa al Santo Padre se me está pidiendo esto, me parece que lo más indicado, en mi forma de pensar y de vivir mi vocación, es aceptar. Le digo, sí señor, acepto”.

Estudios y cargos

-Licenciatura en Filosofía y Teología, en el Seminario Diocesano
de Guadalajara.
-Licenciatura y Doctorado en Teología Moral por el Instituto Alfonsiano de la Universidad Lateranense, en Roma.
-Vicario parroquial en las comunidades de San Maximiliano María
Kolbe y La Purificación de María. -Párroco en la comunidad de María Reina de México.
-Capellán del Monasterio de las Adoratrices del Santísimo Sacramento, de las Siervas del Señor de la Misericordia, del Colegio Cervantes Primaria, del Monasterio de la Visitación, del Convento de las Misioneras Clarisas, y de la Casa de Descanso del DIF.
-Director Espiritual, Prefecto y Profesor de Teología Moral, en diferentes casas del Seminario Diocesano de Guadalajara

Más Sobre Él

Acerca de Yara Martinez

Licenciada en Ciencias de la Comunicación, por la Universidad Autónoma de Guadalajara / Jefa de Prensa del Arzobispado de Guadalajara / Premio Jalisco de Periodismo 2020, en la categoría de entrevista.

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